domingo, 1 de julio de 2012


Secretos y misterios del vudú.









 

Por Kiriel


Introducción

El presente trabajo está dividido en dos partes.

 La primera repasa la historia, las bases teológicas, las ceremonias rituales y los misterios iniciáticos del culto vudú, así como todo fenómeno relacionado con el mismo.
 La segunda parte ofrece un pequeño manual práctico de magia blanca vudú al alcance de todos.
 En la primera fase dedicada al culto religioso en su pura esencia seremos testigos, en su parte positiva, de los ritos iniciáticos, de las ceremonias devocionales, de las curaciones naturales y espirituales y de las comunicaciones con las divinidades-conocidas en su lengua como “loas”-y con sus seres queridos que abandonaron este mundo; y en su parte negativa conoceremos los rituales orientados a la invocación de entidades oscuras y malignas, los trabajos de magia negra y los ritos de resurrección de los “muertos vivientes” o zombies.
 En realidad, estos muertos aparentes, no pueden calificarse como tales. El nombre apropiado para definirlos sería, mas bien, el de un “animado muerto”como expresaba  en  verso el protagonista de la obra “El gran teatro del mundo”.” Muerto” en lenguaje popular significa abstraído, sin energía y falto de iniciativa, un estado en el que nos podemos encontrar cualquiera de nosotros, en un momento de máxima fatiga o de escasa motivación por lo que el resto del grupo esté desempeñando. Sin embargo en el caso de estos “animados muertos” su estado es permanente, absolutamente vegetativo y provocado conscientemente por los efectos de una droga de origen muy cuestionado, aunque se baraja de igual manera la posibilidad de una influencia negativa procedente de una operación mágica. Los antropólogos dan por sentado el hecho de que es un veneno de confección lo que configura a la víctima de los magos negros a esta condición, mientras que los estudiosos de tendencia menos racionalista se replantean si se trata de un génesis químico o espiritual.
 En la segunda fase de este trabajo aprenderemos a trabajar con entidades o santos,a realizar trabajos para diversos fines y a crear zombies con objetivos constructivos. Por supuesto, los zombies que nos ayudarán en nuestros cometidos no serán ni muchísimo menos, estas pobres víctimas de un veneno o una magia negativa. No se tratará de personas, sino de muñecos construidos como tales, puesto que realizaremos nuestros trabajos con la magia de los muñecos. Tampoco fabricaremos estas efigies grotescas utilizadas en ritos macabros sino que cuidaremos de que nos resulten lo más simpáticas posible, pues estos serán los fines que perseguiremos: alegría, prosperidad y felicidad.
 Vamos a daros una amplia-no obstante espero sea amena para vosotros-lección de historia del culto vudú y de cuanto con el mismo se relaciona, para después poder abordar  este taller de magia práctica.
Estas puertas están abiertas a todo el que desee beneficiar a la humanidad y al mundo con sus conocimientos.
 Adelante, ya podéis pasar cuando queráis.

Kiriel


PRIMERA PARTE


1. LA HISTORIA

 En la época del tráfico y la compra-venta de esclavos creencias de origen muy remoto atravesaron el Atlántico desde el continente africano de la mano de aquellos infelices que habían sido secuestrados para proporcionar mano de obra gratuita a los terratenientes y a los poderosos de la tierra.
 Dichas creencias tributaban culto a una serie de dioses considerados como bravos y fuertes, los cuales parecían hacerse favorables mediante oraciones, danzas y sacrificios, y volverse agresivos si no se les lograba satisfacer.
 Cada uno de estos dioses regía, según estas creencias, una fuerza de la naturaleza. En efecto, se concibió un dios para la vegetación, un dios del mar, un dios de las tempestades, etc, por citar solo unos pocos ejemplos. Aunque no solamente las fuerzas existentes en la naturaleza parecieron cobrar atributos divinos; también los diferentes aspectos de la vida y del cuerpo tomaron nombre identificativo y personalidad propia. No tardaron en aparecer los dioses de la fecundidad, de la salud, de la sexualidad, etc. Todos ellos estaban calificados como dioses favorecedores.
 Los dioses de la naturaleza formaron junto con los dioses de la salud y la vitalidad, un ejército espiritual siempre dispuesto a interceder por los seres humanos necesitados. A ellos se unificaron otros dioses representativos y  favorecedores de la abundancia, de las cosechas, de la fertilidad, del buen tiempo, incluso de la prosperidad material que garantizaban una vida plena en buena salud y suerte y, por si todo eso fuera poco, a salvo de males, desgracias, calamidades y accidentes.
 Como cabía esperar, pues el ser primitivo albergó junto a sus esperanzas e ilusiones, también sus miedos(a la necesidad, a lo desconocido, a perder sus cosas y seres más queridos, etc.), se concibieron paralelamente con estos buenos y serviciales dioses, otras entidades representativas y portadoras del Mal más puro; efectivamente, irrumpieron en aquella gran familia, el dios de la enfermedad, el dios de la muerte, el dios de las pesadillas, el dios provocador de problemas, etc. Y lo mismo que las deidades buenas eran invocadas en pro de los necesitados, estos entes oscuros y negativos fueron invocados en cometidos de venganza y de odio.
 Fue así como apareció la cara y la cruz de la moneda. La parte negativa de esta creencia ha alimentado a menudo argumentos para novelas y películas de terror, y también, por desgracia, no pocos artículos sensacionalistas publicados en prensa popular. Me estoy refiriendo a estas historias macabras tan cacareadas, pero tan mal comprendidas: “resurrección” de “muertos” aparentes, trabajos de magia maligna crecientemente caros, por citar solo lo que más se propaga.
 Sin embargo, aceptar de buenas a primeras este tipo de historias, nos aparta del interés por conocer a fondo esta filosofía. Con todo el material que no solo reconocidos y prestigiosos antropólogos, periodistas y escritores, sino también, sacerdotes vuduistas con su sabiduría y su experiencia nos han aportado podemos descubrir todo un mundo tan misterioso como sorprendente. Vamos, pués, de la mano de todos ellos, a descubrir este mundo y a conocer este fenómeno.

África, cuna del vudú


 El culto del vudú, denominado también “culto de la serpiente” es de origen africano. En principio los vuduistas adoraban a una serpiente dentro de su jaula, no como la misma divinidad, sino como un principio de carácter divino.
 Este culto misterioso rinde tributo a diversas deidades consideradas como elementos regidores del destino humano. Dichas deidades reciben el nombre de loas. Dentro del mismo se conocen diversas ceremonias en las que tiene lugar una mezcolanza de ritos del vudú africano y ritos del catolicismo.
Los dioses principales de este culto de origen africano son:

Damballah Wedo o la serpiente.
Ayida Wedo o el arco iris
Legba o las encrucijadas
Agbeto(masculino) o el mar
Avlejete(femenino) o el mar
Pie jupité tonné o el fuego
Zo o el rayo

 Y otros que iremos desvelando en un capítulo aparte. Por ahora nos centraremos en el encuentro entre las diferentes culturas.

América, punto de encuentro.

 El vudú nació, naturalmente, en África. Pero viajó con los esclavos hacia la Louisiana y Haití, principalmente, y también allí donde la trata de esclavos tuvo mayor auge a partir del siglo XVII.
 Al principio, a causa de la separación absoluta entre blancos y negros, es decir, entre esclavos y amos en realidad, las costumbres africanas no se mezclaron con las de los blancos, los cuales habían importado sus propias tradiciones europeas a bordo del Mayflower
 Pero más adelante, poco más de un siglo después, ya abolida la esclavitud, por lo menos aparentemente, en todo Norteamérica los blancos empezaron a tratar más afablemente a los negros, con lo cual sus más ancestrales tradiciones y costumbres se fueron mezclando. Es por esto que las ceremonias del vudú actual contienen algunos ritos y signos cristianos.
 Y el hombre blanco empezó así a familiarizarse con este culto, si bien al principio las ceremonias vuduistas se hallaban bajo el velo del secreto debido, según se decía, a sacrificios humanos perpetrados durante las mismas, tales sacrificios fueron desapareciendo dando paso a otro tipo de sacrificios menos repulsivos a los ojos del hombre blanco, como el degollamiento de aves de corral y animales de granja cuya sangre bebida por el sacerdote o la sacerdotisa y los demás asistentes al ritual, al parecer, era bien recibida por la deidad a la que se rendía culto. De esta manera, numerosos hombres blancos empezaron a celebrar los ritos vudús junto a los negros llegando a convertirse en unos grandes y fieles practicantes.

LOS LOAS O DEIDADES DEL VUDÚ


 Las deidades de la religión vudú reciben, como ya dijimos, el nombre de LOAS(LOA es un vocablo congolés que significa “espíritu”). El propósito de las ceremonias vuduistas es facilitar a las divinidades su manifestación en los cuerpos humanos vivientes de tal modo que la persona poseída se ve fortalecida por la energía y la sabiduría divina del loa.
 Cada loa tiene un día específico para ser venerado durante el cual le son ofrecidas aves y animales de corral sacrificados en su honor junto con frutos y alimentos, pues se considera que sin dichos presentes y sin la posesión de los cuerpos físicos los loas podrían perder su energía y su fuerza y desaparecer para siempre. Se trata, más que de una situación de acatamiento y sumisión a fuerzas divinas omnipotentes, de un justo intercambio entre los dos planos.
 Encontramos en el panteón vuduista dos categorías principales de loas o deidades de este culto. Los primeros son denominados loas rada (nombre derivado de la ciudad de Arada de Dahomey, actualmente Benin)mientras que los segundos son denominados loas petro(denominados así por el negro Don Pedro o Dom Pedre, originario de la parte española de Santo Domingo que se instaló en 1768 en Petit Goave, cerca de Puerto Príncipe). Encontramos también entre ellos otras clases menores de loas que incluyen a los ibos, los congos, los nago y los wangol.
 Los rada son loas protectores procedentes principalmente de los pueblos de Dahomey y Nigeria y son invocados en ceremonias y rituales de magia blanca destinadas a aportar salud, tiempo favorable y mejora de la situación económica.
 Los petro son loas agresivos traídos a Haití en 1768 por un sacerdote vuduista español-Don Pedro-famoso por haber introducido en los rituales la práctica de beber ron mezclado con pólvora finamente molida. Dicho personaje enseñó además nuevos rituales a los esclavos haitianos incluída una danza espiritual más salvaje y más violenta que las antiguas danzas dedicadas a los espíritus rada de los sacerdotes y sacerdotisas de la isla. Mientras las ceremonias rada habían llegado a representar en Haití la estabilidad, el calor emocional de África y el corazón de la nación, las ceremonias petro reflejaban toda la rabia, el delirio y la violencia que rompieron los grilletes de la esclavitud. Estas últimas se hallan más directamente orientadas hacia la magia por la invocación a los espíritus de la muerte y de la destrucción. Por consiguiente, el culto petro de magia negra y sus loas recibieron su nombre de Don Pedro, considerado como una especie de mensajero divino responsable de su culto.
 Durante una ceremonia vudú, los devotos poseídos por los loas pueden aconsejar a quienes lo necesitan, realizar sanaciones milagrosas y predecir acontecimientos futuros.
 A continuación ofrecemos una lista de nombres de las divinidades del culto vudú con sus correspondientes características.

DAMBALLAH: un loa de  poder representado por una serpiente.
AYIDA WEDO: loa del arco iris. Compañera de Damballah.
LEGBA: también conocido como “papá Legba”. Se trata del loa de las encrucijadas.
LOKO: loa de la vegetación.
AYIZAN: patrona de la plaza del mercado. Compañera de Loko.
BARÓN SAMEDI: guardián del cementerio simbolizado por un anciano vestido de negro y orinando sangre.
GHEDE: loa funerario
GUEDE: loa de la muerte(no confundir con el anterior que trabaja porque fallecemos; no fallecemos porque trabaja, como en el caso del que estamos examinando. También daremos un repaso detenido a esta cuestión en el apartado de la magia blanca y negra).
OGOUN: loa de la guerra.
SHANGO: loa del rayo.
SIMBI: loa colaborador de la preparación de polvos y pociones.
SOBO: loa del trueno.
GRANS BWA: loa de la selva.
ERZULIE: loa del amor.
KALFU: loa asistencial.
LOKO- ATTISO: loa sanador.
SONOTO y HEBIOSSÓ: loas que trabajan en pareja.
BABKO: loa malintencionado.
DJAB: el demonio, una fuerza malévola.
BAKA: un loa cruel.
MARASSA: loas gemelos.
IBO: loa favorable.
ERZULIE GE ROUGE: aspecto negativo de ERZULIE. loa del amor posesivo, ninfómano y desesperado.
OGOUN GE ROUGE: loa bélico. Aspecto negativo de OGOUN, el dios de la guerra.
PETRO E’ ROUGE: loa muy perjudicial.
MARMETTE PIED ROUGE: loa amistoso.
KADJA BOSSÚ: loa benéfico.
AZACCA: loa de las cosechas.
IMMAMOU: loa de los vendavales.
AGWE: loa del mar, patrona de pescadores y marineros, los cuales, antes de iniciar una travesía le llevan sus ofrendas.
TI KITA: Poderoso loa femenino que preside los misterios de la muerte y la magia negra.
LA BALIANNE: loa del amor.
AGAO-WEDO: loa de las cosechas y de los agricultores.
RAMASSEUR: loa destructor.
AGWE GE ROUGE: loa del rayo.
NANAN BOUCLOU: loa curador.
EZILI FREDA DAHOMEY: loa de la pasión sexual.
AGOUE ROYO: loa protector contra los peligros del agua.
GUEDE MASAKA: loa protector contra las intoxicaciones.
ZAKA: loa de la fertilidad.
AGWE ARROYO: loa del trueno.
PIERRE BOUCASSIU: loa magnetizador.
BOSSU TROIS CORNES: loa funerario.
AGAOUN BADAGREE: igual que el anterior.
NANCHOU: loa de la muerte.
GALLONE: loa propiciador de la buena suerte.
ATTIBÓN-LEGBA: loa que asiste a las parturientas.

 Como acabamos de ver, la mayoría de nombres que reciben poseen algún dialecto francés o afrancesado. Ello es, seguramente, debido a la colonización francesa que hubo en Haití durante las últimas décadas del siglo XVIII.
 Y aunque todavía hay muchos más loas con las mas diversas características, consideramos que con la lista que acabamos de ofrecer contamos ya con una noción esencial de las bases teológicas de este culto.
 Sin embargo, al mezclarse ambas corrientes, vuduista y católica, ha aparecido un sincretismo bastante curioso entre las principales divinidades africanas y los santos católicos.

Agwe= San Expedito
Azacca= San Isidoro
Azaka Mede= San Andrés
Damballah= San Patricio
Legba= San Pedro
Ogoun Balandjo= San José
Ogoun Ferraille= San Jaime
Si Adamam= Santa Ana
Ti Jean Petro= San Pedro

 Podríamos establecer muchísimas más equivalencias si fuéramos más allá de lo establecido analizando, no solo las características de cada uno de los loas, sino también las competencias y los papeles que les son atribuidos. Así por ejemplo Ayida Wedo podría corresponderse con la Virgen María, los loas curativos y protectores con los tres arcángeles (Gabriel , Miguel y Rafael), Guede, el espíritu de la muerte, con el ángel Azrael(popularmente, el mensajero de la muerte)los loas de las tempestades con Santa Bárbara(la santa del trueno en la tradición popular), los loas del amor con Santa Marta(muy orada para estos menesteres)y, por lo que respecta a los loas oscuros y negativos, encajarán perfectamente en cualquier grimorio de magia negra que contenga tablas de nombres diabólicos con sus fórmulas para evocarlos y para servirse de ellos. No hemos encontrado ninguno que se asemeje a los ángeles rebeldes y caídos, puesto que no se encuentra en la teogonía vuduista ningún pasaje, ni siquiera una remota leyenda que hable de rebeliones a un loa reinante ni de pecados de soberbia que hubieran sido castigados en modo alguno. Como la mayoría de las tribus que concibieron la existencia de fuerzas desconocidas a las que catalogaron como dioses o espíritus, limitaron su creencia a fuerzas enfrentadas entre ellas, simplemente disputándose terrenos o derechos. De recurrir a unas o a otras dependía únicamente obtener salud o enfermar, así como prosperar o empobrecer.
 Y otra nota bastante curiosa es la relación que guardan algunos loas entre ellos. Por ejemplo, recordando lo que decíamos al principio acerca de los dioses que proporcionaban el alimento y los que proporcionaban el fuego para prepararlo, Ayizán que es la patrona de la plaza del mercado es compañera de Loko, el espíritu de la vegetación. Diríase que tal relación es equiparable a la que existe entre el agricultor y el frutero o el verdulero. Loko y otros loas de fertilidad son quienes cuidan de que el alimento germine y Ayizán que tiene comunicación con uno de ellos es quien lo reparte. En cuanto al sincretismo existente entre Legba y San Pedro, ambos son guardadores de puertas o caminos. Resulta, desde luego, sorprendente no solo la estrecha relación que estos dioses guardan entre ellos, sino lo hospitalarios que pueden llegar a ser con los ángeles o santos de otra línea. Todo lo contrario a lo que ocurría cuando las dos culturas se encontraron por primera vez(podríamos calificar este encuentro como “encontronazo”); las ceremonias solían reservarse para la intimidad, casi siempre sin la asistencia del hombre blanco que ante un loa vudú siempre estaba contaminado por el pecado.

LA RELIGIÓN.

 Dentro del culto vuduista existen diferentes puestos. El más importante de ellos es el de sacerdote llamado también houngan en el caso de los hombres y sacerdotisa o mambo en el caso de las mujeres. Siguen otros miembros de menor graduación iniciática llamados hounsi que vienen a ser un tipo de ahijados o discípulos de los primeros.
 Estas personas deben pasar antes de su consagración por cuatro fases:

1)llamada o incorporación del dios.
2)conocimiento de algunos secretos vuduistas.
3)comunicación con las almas de los difuntos y aprendizaje del lenguaje secreto.
4)preparación para profetizar.


 Cada sacerdote posee un templo propio en el que adora a sus dioses por medio de sacrificios. Dichos templos reciben el nombre de homfourts o houmforts.

La iniciación


 Llegar a ser sacerdote del culto vudú requiere haber pasado años enteros de estudio y aprendizaje siguiendo un largo y arduo camino de humildad que conduce hasta la sabiduría y la iluminación. El primer grado iniciático, una especie de bautismo celebrado cuando el neófito es investido o poseído por su primer dios llamado por ellos”loa teté” (loa director) recibe el nombre de lave teté. En el segundo grado iniciático, el neófito ya es un iniciado en el culto vudú, también denominado kanzo o hounsi. Ya está preparado para auxiliar al sacerdote o houngan en algunas de sus funciones.
 En su tercer grado iniciático aprende a manejar los símbolos de la tradición oculta y es introducido en el conocimiento esotérico de la astrología, la alquimia, la cábala, la metafísica, los principios metafísicos y la teosofía. Ya se halla en condiciones de comunicarse con los dioses en su propio estado de trance y en los de los demás, lo cual le otorga el derecho a un templo de su propiedad y a la jefatura de una comunidad puesto que ya es sacerdote o houngan. Se le proporciona entonces una especie de maraca sagrada compuesta de una pequeña calabaza hueca rellena de semillas y de vértebras de serpiente, la cual lleva, a veces, adosada una pequeña campanilla. Este instrumento es conocido como asson, al cual se le atribuye el poder de atraer a los loas al ritual mediante su sonido y su vibración.
 El houngan suele proseguir su formación para acceder a más altos grados de conocimiento e iniciación. Uno de estos grados iniciáticos, el cuarto de ellos, es conocido como “la toma de ojos” o la prise des yeux. Se trata de una ceremonia secreta en la que el houngan adquiere poderes de clarividencia. Desde ese momento goza de la facultad de conocer el pasado, presente y futuro por diversos métodos. Llegado a este punto, el houngan ya es sanador psíquico y mago capacitado para sondear los misterios de la vida y del universo, y para dialogar con las almas de los difuntos a través de una pequeña vasija sagrada llamada govi.

El houngan y la mambo

 Como decíamos al principio, el sacerdote del culto vudú es conocido como houngan y la sacerdotisa es conocida como mambo. Ambos están considerados como sanadores de la mente y el cuerpo. De acuerdo con estos principios, la mente es el soporte principal del cuerpo. Cuando la mente sufre un desequilibrio, produce una descompensación en el cuerpo y en consecuencia lo hace enfermar. Estos planteamientos son análogos a la teoría hinduista de los siete chakras o centros de energía del cuerpo: cuando alguno de ellos falla o no se halla en el estado vibratorio adecuado da lugar a diversos trastornos o enfermedades. Resumiendo: mente sana, cuerpo sano.
 La principal misión del houngan o la mambo consiste en regular y mantener equilibradas las energías residentes en el cuerpo, la mente, el alma y los loas regentes del iniciado para armonizar y restablecer el equilibrio cuando este ha sufrido una desestructuración. Para ello utilizan plantas y otros ingredientes naturales destinados a reparar el daño causado al cuerpo por la enfermedad también denominada desequilibrio cósmico.
 Cabe definir al houngan como un guardián del ritual o un iniciado en el conocimiento secreto y en el misterio. Sabe comunicar con el mundo invisible y por lo tanto puede entablar  un diálogo con las almas de los difuntos. Dependiendo de su grado iniciático puede disponer de sus facultades y operar con la energía cósmica. Puede utilizar la magia en sus obras, pero bajo ningun concepto podrá usar esta energía malintencionadamente ni evocar entidades negativas, ya que tanto su vida como sus facultades están consagradas al bien y a la búsqueda de su unión con la esencia divina.
 En cuanto al aspecto social de su condición, está visto como una especie de patriarca autónomo. Debe cuidarse del bienestar de los fieles que ha iniciado en el culto, los cuales pasan a convertirse en miembros de la comunidad visitante de su templo. Pero además de desempeñar su papel de consejero espiritual y protector, está obligado a ayudar a miembros de su comunidad en la vida social proporcionando trabajo a los desempleados, alimentando a los hambrientos y acogiendo en su templo a quien carece de vivienda. A cambio de estas ayudas, los miembros de la comunidad cooperan en las ceremonias, le sirven y le recompensan como pueden.
 Algunos houngans disponen de negocios o empresas de su propiedad. Son ganaderos o propietarios de plantaciones de caña de azúcar o de granjas de animales, algunos de los cuales son reservados para los sacrificios rituales y para alimento de la comunidad. En estos casos, los miembros de la comunidad trabajan en las plantaciones o en las granjas a cambio de una retribución.

Las jerarquías y categorías en el vudú.

 No es posible establecer rangos y categorías dentro de una filiación vuduista. Al contrario de lo que ocurre en la Iglesia Católica con el Papa, el Cardenal, el Arzobispo, el Obispo, el Sacerdote, la Superiora Provincial, etc. no se puede crear un organigrama ya que no existe una estructura de tipo piramidal. Desde que los neófitos dan sus primeros pasos en el ritual hasta que acceden al sacerdocio se incorporan a la comunidad del houngan que ha aceptado hacerse cargo de ellos y están a su entera disposición. Cuando ya están totalmente formados y preparados para oficiar quedan desvinculados de su maestro y se consideran independientes y autónomos. Algunos de los que prosiguen sus enseñanzas tras el tercer grado iniciático se decantan por hacerse discípulos de otros houngans más antiguos y de más edad (y en algunos de estos casos se da la circunstancia de que esos antiguos maestros pasan automáticamente a transformarse de houngan a papaloa y de mambo a mamaloa, una especie de altos dignatarios del culto asistidos por una especie de sacristán denominado badgigan), mientras que otros prefieren obtener más conocimientos a través de su guía espiritual o “loa director”(lave teté). El ambiente reinante en estos templos suele ser pacífico y acogedor; en cuanto al trato dispensado tiene más de familiar que de relación maestro-alumno ya que el houngan y la mambo son tratados y respetados como padres y a su vez los ahijados o discípulos son tratados y queridos como hijos. Existen diversos motivos que impulsan a una persona a ingresar en estas comunidades y a iniciarse: su fe, su vocación, haber sido poseído por un dios o por consejo de otro houngan que ha descubierto facultades espirituales y psíquicas latentes en esta persona.

RITOS Y CEREMONIAS

 Todo culto, creencia o religión dispone de ceremonias mediante las que tributa culto a su divinidad. A menudo se habla indistintamente de rituales y ceremonias como una sola y misma cosa, sin embargo conviene destacar que existen notables diferencias entre ambos términos.
 Una ceremonia es un conjunto de rituales o pasos. Un ritual es una acción encaminada a un objetivo personal(un trabajo de magia, por ejemplo)mientras que una ceremonia engloba diversas acciones todas ellas encaminadas a un objetivo común(un homenaje a los loas durante el cual un participante deposita una ofrenda de frutas mientras otro ofrece una vela prendida, ambos motivados por la devoción).
 Un ritual vudú(que explicaremos detalladamente en el taller de magia práctica)puede ser aprendido y dominado fácilmente por cualquiera. A menudo es suficiente una pequeña y sencilla ofrenda depositada en el día de Todos los Santos para atraerse el favor de los loas, ya que una petición justa y razonable no es negada a nadie. La magia de los muñecos es asequible a todo aquel que desee practicarla; los únicos requisitos son los preparativos adecuados y una buena disposición de ánimo para trabajar con seriedad.
 No sucede lo mismo con una ceremonia vuduista. No cualquiera está llamado a ser oficiante ni posee dones innatos que le permitan tener comunicaciones espirituales. De hecho, ciertas ceremonias de iniciación como la del cuarto grado permanecen aún en el secreto y nos es prácticamente desconocida la forma en que se llevan a cabo. Antiguamente ni tan siquiera como asistente o espectador se podía acceder a tales ceremonias. Hoy se autoriza la asistencia a ellas de todo tipo de público, siempre bajo la condición de un máximo de respeto, aunque queda por ver si las que se dirigen al turismo no son falsificadas quedando las auténticas ceremonias para la intimidad.

El templo

 El templo o houmfort donde tienen lugar las ceremonias vuduistas se halla formado por un patio techado de paja-peristilo-y de varias habitaciones pequeñas o santuarios dedicados a los loas venerados por la comunidad. Dependiendo de su importancia o del poder adquisitivo de la comunidad, puede ser un simple espacio abierto con un techado de hojas de palmera rodeado de pequeñas cabañas de barro seco o hallarse formado por varias casas pequeñas utilizadas como santuarios y abarcadas por una estructura más grande.
 Uno de los rasgos principales del houmfort es la abundancia de dibujos y pinturas muy característicos y muy coloridos, los cuales parecen poseer alguna clave simbólica y transmitir a los iniciados ciertos mensajes que solo ellos saben descifrar y comprender. Próxima a la entrada principal del templo se erige una gran cruz de madera simbolizando la relación entre los mundos terrenal y espiritual. Otras veces se clava esta cruz en un simulacro de tumba en el cual se halla representado el loa Barón Samedi, el patrón y guardián del cementerio. No lejos de allí se halla hincado en la tierra un pedazo de hierro simbolizando a Ogoun Ferraille(la guerra). Cada arbol, piedra, río, seto, en resumen, cualquier elemento de la naturaleza próximo al templo está catalogado como habitáculo de un loa vudú.
 En el centro del peristilo se halla un poste denominado poteau mitán que une el suelo con el techo. Representa el eje del cosmos y se afirma que es a través de él como suben las plegarias al mundo espiritual y por donde bajan los loas al lugar de la ceremonia.
 Sobre un altar arrimado a la pared arde siempre una pequeña luz roja representando a la presencia divina y reposan varios objetos rituales: velas, pinturas piadosas, imágenes de santos, botellas llenas y semivacías de refrescos, licor, ron, whisky y diversas clases de bebidas, piedras carbonizadas por los rayos, botellas rituales decoradas con cráneos y huesos cruzados conteniendo ron santificado, flores de plástico y luces navideñas intermitentes siempre y cuando haya electricidad en el pueblo.
 Alineados contra otra pared se encuentran tres tambores que recuerdan a los del estilo africano. Están considerados como otros hogares para los dioses y se les conoce con los nombres de cata, seconde y mamán. El más pequeño de los tres, el cata , es el que se hace sonar en primer lugar al inicio de la ceremonia y es precedido y acompañado por el ritmo del seconde, es decir, el segundo o el mediano. El mayor de los tres, el mamán o “la madre”, hace variar el ritmo fijo de los dos anteriores al llegar a un determinado punto. Los músicos son médiums que expresan el lenguaje musical con que los loas se dirigen a los creyentes.
 Los santuarios exteriores son habitáculos con celosías en las ventanas iluminados únicamente por velas encendidas sobre un pequeño altar. En todos ellos hay relicarios representativos de los santos católicos simbolizando a los loas a los que están dedicados. Igual que en el peristilo, el altar del santuario está repleto de objetos diversos, incluyendo la diminuta luz roja que simboliza la presencia divina.  Estos habitáculos desempeñan varias funciones además de la devoción. Uno es el punto de encuentro entre los iniciados y el houngan, mientras que otro es utilizado por el houngan para sanar y limpiar. Hay otros  santuarios secretos a los que únicamente tiene acceso el houngan: el bagi o “cabaña de los misterios” donde el houngan contacta con el plano espiritual; el djebo o soba, habitáculos oscuros donde tienen lugar las ceremonias de iniciación y donde los adeptos permanecen recluidos durante toda la iniciación que puede prolongarse hasta un mes entero.

Los vevés.

 Los vevés son unos símbolos sagrados que suelen trazarse sobre el suelo de una sala, un patio, un jardín o donde vaya a celebrarse una ceremonia vuduista.
 Estos dibujos están confeccionados con productos naturales como harina de maíz o café conservados dentro de un recipiente de tierra cocida y queda excluido el uso de tintas o pinturas químicas. Además, son labor exclusiva del houngan o la mambo y no tienen validez alguna los realizados por la mano de una persona no iniciada, dado que solamente los sacerdotes y sacerdotisas vuduistas poseen el poder energético que transmiten a los vevés dibujados por ellos.
 En estos dibujos encontraremos representaciones de lo más variopinto. En efecto, el vevé representativo del loa Legba será un anciano con una muleta, el enamoradizo loa Erzulie será un corazón atravesado con una flecha, los loas funerarios Ghede y Agaoun Badagree, entre otros de su clase, estarán representados por un ataud y algunas cruces(nótese en este detalle la influencia del cristianismo sobre esta cultura, aunque en otras ocasiones la cruz es interpretada como el cruce de cuatro caminos o la intersección entre el mundo terrenal y el mundo espiritual en lugar de como la crucifixión de Jesús en el Gólgota), el matrimonio Damballah y Ayida Wedo estarán representados, él por una serpiente enroscada sobre un palo y ella por una serpiente enroscada sobre sí misma besándose su cola con una sonrisa(que lejos de ser vista por los detractores del culto como la serpiente tentadora de Eva y Adán en el Paraíso podría interpretarse como la serpiente representativa del símbolo alquímico del conocimiento), los loas de la tierra y la fertilidad serán simbolizados con una guadaña o una hoz(símbolo del trabajo y la laboriosidad) y los loas del erotismo con un dibujo muy peculiar que recuerda a una boca insinuándose sensualmente.

Ceremonias de iniciación

  Ya sabemos que antes del acceso al sacerdocio y, por consiguiente, a la comunicación con el mundo trascendente y al uso de la fuerza cósmica hay una serie de fases que el iniciado debe superar. Hasta ahora solo hemos ofrecido un resumen de dichas fases y hemos explicado el sentido de todas y cada una de ellas. Pero queda por detallar la ceremonia iniciática en sí y la expondremos acto seguido en su totalidad de acuerdo con la información de la que podemos disponer, ya que, insistimos, todavía hay ciertos ritos que permanecen bajo un velo de secreto...y un voto de silencio como condición impuesta a los aspirantes.
 Antes de su iniciación en el vudú que puede tener lugar a cualquier edad, pero nunca antes de la pubertad y, solamente si ha sido bautizado como católico, el novicio recibe del houngan una serie de enseñanzas religiosas. Cuando el maestro determina que está el estudiante preparado comienza la iniciación propiamente dicha.
 En primer lugar es preciso asignarle un “loa director” para que le proteja durante toda su vida y le ayude a resolver sus problemas cotidianos. Dicho loa será su intermediario con Dios y asegurará a su alma un puesto próximo a Dios tras la muerte.
 Durante el primer grado de iniciación que puede durar hasta un mes mantienen al novicio completamente enclaustrado y a oscuras en un santuario de escasas dimensiones, dentro del cual, llevará una vida totalmente ascética de silencio y soledad interrumpida únicamente por las enseñanzas del houngan. En este particular estado de privaciones y limitaciones, el neófito comienza a experimentar abrumadoras sensaciones de pesadumbre, arrepentimiento, tristeza y miedo. El temor a la muerte surge y se hace patente.
 Entonces el houngan provoca la muerte simbólica ritual del novicio y comienza de nuevo el mismo período de enseñanzas, soledad, silencio y oración. El miedo sensibiliza al cuerpo con respecto a las fuerzas cósmicas y la mente reclama la ayuda de los loas, aunque también con el tiempo suele manifestarse y agudizarse el temor hacia estos de que en cualquier momento le roben su alma y se adueñen de su cuerpo. Llegado a este punto, el neófito esta sufriendo como nunca y le es difícil mantenerse concentrado en la meditación y en la oración por mucho tiempo. Para combatir todo esto la mente empieza a crear invocaciones. Con las enseñanzas y la oración, el neófito se descubre y se acepta a sí mismo, con lo cual da lugar a la autoestima.
 En ese momento el houngan realiza el ritual de renacimiento del novicio. Este continua en silencio y en oración recibiendo más conocimientos y al cabo de cierto tiempo regresa el houngan esta vez con la maraca sagrada o assón que le confiere el poder de invocar a los loas. El silencio meditativo diario es interferido únicamente por el sonido de este instrumento.
 Y repentinamente-como era de esperar-el neófito pierde su identidad dando paso a una entidad que se posesiona de su cuerpo. Se puede decir que está en trance. El houngan, interrogando a la entidad a través del neófito poseído, logra identificar al loa en cuestión. Y puesto que, con el tiempo, este mismo loa acude frecuentemente respondiendo a su invocación a poseer al novicio, el houngan lo reconoce como su “loa director”o su guia tutelar.
 Esta iniciación que acabamos de ver es la primera en el mundo vuduista. Nos ha parecido tan dura y complicada que la formación parece haber concluido ahí o, al menos, así queremos creerlo. Nada más lejos de la dura realidad, ya hemos dicho que esta iniciación-y los caminos iniciáticos en general-es un proceso largo y arduo. Quedan todavía más grados antes de poder considerarse un houngan o una mambo propiamente dichos.
 Tras el segundo grado iniciático el novicio ya es un iniciado. Entonces tiene lugar el proceso de vinculación ritual a la comunidad. A través de un ritual mágico el houngan captura el aliento del iniciado y lo guarda en un recipiente de terracota( llamado pot-de-tête )que se agregará a otros recipientes de los miembros iniciados en la comunidad del houngan. Y a partir de entonces, el nuevo miembro estará mágicamente ligado al houngan mientras pertenezca a su comunidad.

Ceremonias de devoción.

 La presencia de un nuevo iniciado en el pueblo motiva siempre la celebración de unas ceremonias místicas, a menudo, aterradoras en las que el poder de los humanos parece reclamar los poderes divinos. Mientras el iniciado, vestido de blanco como símbolo de la pureza del renacimiento, ora en el interior del santuario donde se inició, los creyentes y otros iniciados, también vestidos de blanco, van llegando y penetrando lentamente en el peristilo.
 Antes de dar comienzo a la ceremonia, el oficiante realiza los preparativos adecuados. Traza una serie de símbolos místicos(vevés) en el suelo del peristilo,  alrededor del poste central y delante de los tres tambores. Cada dibujo representa el emblema de un loa concreto que será invocado por el sonido de la maraca sagrada con el fin de atraer y fijar su energía. Al final de este preámbulo realiza una serie de cortes en el aire con un machete ritual; este último preliminar es una especie de purificación de la estancia y señala el inicio de la ceremonia.
 El houngan entona un cántico religioso católico en latín. Los nuevos iniciados entran en el peristilo y se dirigen a sus respectivas familias que les saludan con unción, mientras en el patio exterior otros devotos preparan animales para los sacrificios a los loas. Acompañándose de su maraca, el houngan invoca por orden jerárquico a los loas recitando una serie de plegarias en un lenguaje ritual antiguo y seguido por todos los creyentes que se unen a él en los estribillos.
 Aproximadamente al cabo de una hora comienzan a sonar los tambores durante toda la ceremonia que puede prolongarse varias horas. Sin dejar de agitar su maraca, el houngan se dirige hacia el poste central y el altar donde se detiene para efectuar una salutación girándose hacia los cuatro puntos cardinales. A continuación vierte agua y ron santificado sobre el poste central para dar la bienvenida a las almas de los muertos y sobre los símbolos trazados en el suelo para venerar a los loas. Después vierte agua al pie de un tambor, bebe un sorbo de ron y lo rocía sobre el tambor y el tamborilero saludando así al loa del tambor.
 En pocos instantes una sensación tan atrayente como sobrecogedora enrarece el ambiente y sobrecarga la atmósfera mientras el hipnótico y monótono tamborileo sigue su curso. Los participantes comienzan a agitar el cuerpo a su compás, danzando y entonando cantos en criollo y en antiguos dialectos africanos. El ambiente musical y los movimientos desenfrenados inducen a estados de trance. En este estado el creyente es especialmente vulnerable a la posesión. Durante la misma, el creyente puede aumentar su fuerza física y es capaz de soportar toda clase de dolores, como saltar sobre cristales rotos o caminar sobre el fuego sin mostrar ninguna lesión, ni tan siquiera la menor molestia al despertar. Pese a que estos hechos tendrían una explicación científica-como la pérdida momentánea de sensibilidad o la actuación de la propia mente sobre los vasos capilares, el bloqueo del calor de las llamas por la acción de la humedad, etc-, los creyentes los atribuyen al poder de los loas que son quienes realizan estos actos y no el propio cuerpo mortal del danzante.
 Llega el momento de los sacrificios rituales. Ninguno de ellos debe hacerse a la ligera, sino asegurarse de que los loas invocados los aceptarán. Para ello el sacerdote deposita un cuenco con agua y unos granos de maíz sobre los vevés de los loas mientras los devotos acercan los animales que van a ser ofrecidos. Colocan dichos animales sobre los vevés y se interpreta que si el animal come y bebe es señal de que ha sido aceptado; por el contrario, si no come ni bebe o solo come o solo bebe, queda invalidado y requieren una nueva preparación con baño ritual antes de ser ofrecidos.
 Los animales que sí han sido aceptados llevan una cruz trazada por el oficiante sobre su lomo con los mismos ingredientes utilizados para dibujar el vevé. Un último paso antes de proceder al sacrificio consiste en determinar si el loa está en disposición de recibirlo. El houngan elige a un creyente que no haya sido todavía abandonado por el trance, lo conduce hasta el altar y alza el animal sobre él. Entonces aguarda a que el creyente sea poseído por el loa protector del templo, el cual podrá conceder o denegar el permiso para realizar el sacrificio. Caso de no obtener respuesta al cabo de cinco minutos deberá retrasarse el sacrificio. No obstante, la ceremonia prosigue hasta que los loas están  realmente dispuestos a recibirlo.
  La respuesta afirmativa, cuando llega el momento, se produce de una manera espectacular. Con los ojos semicerrados e inmóvil al principio, el creyente se siente sacudido de pies a cabeza por una fuerza extraña; y, de repente, abre unos ojos como platos, atrapa violentamente al animal que le presentan y lo degüella con los dientes. Es una señal inequívoca de que el festín ha sido autorizado y puede empezar. La percusión se acelera y los cantos adquieren un tono más animoso.
 Tras  finalizar la sesión de sacrificios de animales durante la cual han sido realizados con ellos una serie de rituales propiciatorios no solo como limpieza energética y bendición a los participantes, sino también para garantizar la sinceridad, la fidelidad y la unificación de los distintos planos de existencia, tiene lugar un banquete ritual en el que la comunidad da cuenta de los animales sacrificados en la ceremonia. Se considera que la sangre es el elemento donde palpita la vida misma y no debe ser derramada sin motivo. En cuanto a la carne, no debe perderse o pudrirse y, mucho menos, ser desperdiciada, sino servir de alimento a la comunidad. Cuando la ofrenda es un macho cabrío, su carne es repartida luego entre los pobres.
 Después de este lapso vuelve de nuevo el tamborileo, la danza y el trance que conducirá a la posesión, aunque no para todos los participantes. En algunos casos sobrevendrá inesperadamente, en otros justo en el momento que se desee y excepcionalmente el trance proseguirá durante toda la ceremonia sin que el creyente sea poseído aunque lo quiera. En cualquier caso no deja de ser una ceremonia impresionante en la que puede ocurrir de todo, desde verter sangre hasta transformarse totalmente y perder la propia identidad en aras del dios invocado.
 A una señal del houngan los tambores varían su ritmo para despedir a los loas. El ambiente se tranquiliza y quienes han sido poseídos vuelven paulatinamente a su estado normal. El houngan realiza un ritual destinado a restablecer las energías que antes ha quebrado, con lo cual tiene fin la ceremonia de largas horas de duración.

 Si esta ceremonia nos ha parecido complicada, en otros lugares como New Orleáns tienen lugar otras aparentemente más sencillas. Parecen sencillas en el sentido de que los oficiantes y los asistentes, a simple vista, no parecen obligarse a realizar tantos pasos. Un altar sobre el que arden cuatro velas y recubierto con un paño negro es todo el escenario que la ceremonia parece requerir, además de los tambores y los símbolos místicos dibujados en el suelo. Cada asistente llega con una vela del color correspondiente al favor que va a solicitar de los dioses invocados. Si se estima necesario sacrificar una gallina, se sacrifica sin preámbulos ni oráculos como en la ceremonia anterior. La sangre, recogida en un cuenco de madera, es bebida(o se hace ver que se bebe)por todos los participantes. Hay consumo de aguardiente y de drogas que facilitan el trance propiciatorio para la posesión, estado que suele desembocar en una orgía, lo cual suele interpretarse como un trueque entre los humanos y los dioses, aunque estas ceremonias norteamericanas tienen más de grupos de buscadores de nuevas sensaciones que de comunidades dedicadas realmente a sus creencias. Podría decirse que es más comercial que espiritual y su finalidad está más bien encaminada a intereses personales(dinero, poder, venganzas de enemigos...).
 Velas ritualísticas, inciensos, polvos y hierbas para diversos fines, muñecas hechizadas y estatuillas fosforescentes son adquiridas a menudo en las tiendas ocultistas de Nueva Orleáns ya que en este distrito se practica de forma asidua el rito vudú. Incluso algunos de estos establecimientos guardan en la trastienda o en el almacén gallinas a propósito para los sacrificios.
 Topamos aquí con el aspecto comercial del vudú, con un vudú de cartulina que pone precio a lo que no se puede vender, que da cualquier cosa a cualquiera, sea o no digno de ello. Y no aludimos aquí a la magia vudú en su aspecto popular al alcance de todo el mundo. Esta, aunque no precisa tantos requerimientos, sí espera de su practicante un mínimo de honradez y de sinceridad. No solo deberemos ser honrados con nosotros mismos y con nuestros clientes; necesitamos garantías de que los establecimientos que nos sirven a este propósito muestran seriedad y honradez hacia nosotros  vendiendo su material y sus productos en buenas condiciones. Varios de los productos de algunas tiendas son unas burdas imitaciones, aunque esto no se lo plantea el supuesto houngan que los compra. Para bien o para mal, dispone de algunos accesorios que le permitirán hacer un poco de magia a cambio de algun dinero; importa poco que estén o no debidamente ritualizados. Cuando una creencia o un culto se comercializa y está al alcance de todo el mundo cualquiera puede ser sacerdote, sobre todo si quienes topan con ellos aceptan todo lo que se les da masticado y en una situación precaria se agarran al primer cable que les echan...aunque sea de alta tensión.
 Todo esto nos conducirá al aspecto más sombrio y conflictivo del mundo vuduista; la magia negra, los zombies...aunque no se puede decir con rotundidad que todos estos temas formen exactamente parte de este mundo. En realidad los hechiceros que realizan trabajos y ceremonias de magia negra con loas malignos pertenecen a pequeños grupos aislados y marginales en relación a lo que es el mundo vuduista. Pero esto es ya objeto de un estudio detallado en otro capítulo. Vamos ahora a centrarnos en el aspecto de la fe y de la salud.

MEDICINA Y MAGIA BLANCA.

 Como ya adelantamos, los houngans y las mambos, además de desempeñar su papel de consejeros espirituales, son expertos en la preparación de baños y remedios para enfermedades y malestares diversos. Podría decirse que cuidan de nuestro espíritu...y de nuestro cuerpo. No solamente a su comunidad, están abiertos a todo el que necesite de sus servicios; mediante su contacto con otros planos pueden guiarnos y orientarnos en nuestro caminar por la vida y por el mundo, pueden ayudarnos a mejorar nuestra suerte, pueden darnos algún remedio para algun malestar, pueden armonizar nuestro cuerpo cuando se halle en mal estado vibratorio y pueden limpiarnos de cualquier negatividad que hallamos contraído.

Oráculos

 Como todo experto en limpiezas, protecciones y trabajos de magia blanca sabe, ningúna operación puede llevarse a cabo sin antes haber obtenido el permiso de los ángeles y de la justicia divina, por lo que cada vez que nos es planteado un caso que parece requerirlo, preguntamos a las cartas, los buzios, el péndulo y cualquier método a nuestro alcance si es adecuado o correcto lo que nos disponemos a hacer, interpretando que si la respuesta es afirmativa tenemos permiso para proceder.
 Pero a diferencia de los no iniciados que hacemos servir métodos de adivinación al alcance de todos, los sacerdotes vudús disponen de oráculos que solamente pueden consultar ellos después de consagrarse. Uno de ellos es el afán. Consiste en unos collares confeccionados con cauris, piedras del rayo y pepitas de palma junto con un plato decorado con símbolos lleno de caolín, arcilla blanca. La interpretación del afán es extraordinariamente complicada y sutil. Los conocimientos sobre el afán no se transmiten de padres a hijos. Los propios dioses vudú son los que eligen a sus intermediarios para que dediquen y consagren su vida al oráculo. El elegido acude a otro adivino más experimentado que durante años le enseñará a utilizarlo. A este último que casi siempre es también sacerdote, mago y curandero, acude la gente para averiguar la causa de sus desgracias y obtener la fórmula para resolver sus problemas. Otras veces son los propios dioses quienes alertan al consultor sobre lo que está a punto de ocurrir y lo que hay que hacer para conjurar el peligro.
 Los fetiches Legba que hay en todos los poblados y en todas las casas protegen a sus habitantes. En cuanto surge algún peligro dan la alarma a los loas vudú, que siempre se mantienen en contacto con los Legba(no olvidemos que Legba es quien se cuida de la entrada al mundo espiritual)y después de deliberar comunican a través del oráculo los sacrificios y remedios que hay que utilizar como protección.
 Otro sistema de adivinación con carácter judicial recibe el nombre de “aga-do-do” y suele utilizarse para descubrir y capturar asesinos o ladrones(se sabe de videntes que han ayudado a la policía en muchos casos). Una vez puesto en marcha no solo se tratará de adivinar quien es el culpable, sino que también se demostrará y más tarde se dictará su sentencia.
 Veamos de qué manera este oráculo ha cooperado con la justicia. Un asistente a una sesión de adivinación por este medio relata lo siguiente: una muchacha fue acusada por una mujer mayor de haber robado en su negocio. Tras exponer los hechos, las dos mujeres fueron conducidas al centro del recinto, con las manos atadas a la espalda. Una vez frente al fetiche Legba, el sumo sacerdote excavó un pequeño hoyo en la arena del suelo, y al mismo tiempo que invocaba a los espíritus, vertió dentro un poco de ginebra. Después introdujo en el agujero una pepita de palma atada a un cordel, luego lo tapó con arena.
 Las dos mujeres hicieron la prueba. Arrodilladas ante el agujero, les ataron al cuello el cordel con la pepita enterrada. A una señal del sumo sacerdote la mujer mayor tiró del cordel y sacó la pepita sin dificultad, lo que demostró que su acusación era real. La chica joven fue a continuación, pero al tratar de sacar la pepita, esta no se movió. Las poderosas manos de los dioses no la soltaron. La chica fue declarada culpable.
 Otro relato nos muestra otra consulta que realizan con un puchero de aceite de palma; introducen en él un brazalete y calientan el aceite, después de lo cual se pide al acusado que saque el brazalete. Si es culpable ni siquiera lo intentará, pues sabe que se abrasará la mano. Si es inocente sacará el brazalete sin sufrir daño alguno. Sin embargo, no nos atreveríamos a calificar semejante método como absolutamente infalible, del mismo modo que, sencillamente, nadie que estuviera en sus cabales se atrevería a meter la mano en un pucherón de aceite hirviendo. Con un sistema así no es nada fácil que el acusado pueda demostrar su inocencia.
 Paralelamente con estos oráculos, los magos y sacerdotes vuduistas suelen utilizar otros métodos como el tarot, la quiromancia, la cartomancia, la lectura de la ceniza del cigarrillo y la cafeomancia cuando el problema planteado es de mucho menor envergadura. De todos modos lo que le da las respuestas justas es su clarividencia, siendo todo lo demás unos meros auxiliares para potenciarla.

Medicinas,remedios y tratamientos

 Las prácticas mágicas neoafricanas siempre habían sido particularmente repugnantes a los europeos, cuyos misioneros se ocuparon de fomentar la discordia, enfrentados desde el principio con el poder social de hechiceros y curanderos. Además de ridiculizar sus métodos, hicieron todo lo posible por anular la influencia de aquellos, despreciando incluso el conocimiento de una medicina natural basada en muchos años de experiencia, que más adelante quedaría adoptada por círculos científicos y universitarios de todo el mundo. El descubrimiento y la gran aplicación del placebo(medicina simulada que produce los mismos efectos que otra auténtica, como, por ejemplo, un sencillo jugo de cerezas presentado como un infalible y milagroso jarabe)constituye actualmente una práctica cuya raíz ya existía en la medicina primitiva. El poder de la sugestión no fue una invención del doctor Franz Antón Mesmer, descubridor del magnetismo animal que dio origen al hipnotismo, sino que se halla presente en la medicina vuduista.
 La fuerza de toda medicina sería vana si no estuviera acompañada del poder de la palabra. El producto en cuestión es, indistintamente, untado, ingerido, llevado bajo la axila o suspendido en el cuello del paciente. La búsqueda de impurezas adheridas al alma del paciente es análoga en su finalidad a las pruebas realizadas por un psiquiatra o un psicólogo encaminadas a localizar un conflicto interno y a ayudar al paciente a vencerlo. La especialización forma parte asimismo de la práctica medicinal vuduista en sus orígenes y el hechicero conocedor de las hierbas no interfería en el trabajo de quien se entregaba a compartir dolencias desconocidas, aunque la clave sigue siendo el poder de la palabra, en lo cual, en enfermo tiene depositada toda su confianza.
 En la sociedad vuduista, el médico coincide con el sacerdote, ya que la condición del espíritu se considera tan importante como el estado físico del cuerpo al que, de hecho, determina. El estado de salud no depende de la presencia o ausencia de agentes patógenos, sino del equilibrio del sujeto. La enfermedad es debida al desorden, a la desorganización, al desequilibrio y a la manifestación de fuerzas malévolas residentes en el cuerpo. Se considera la salud como un estado armónico y para los vuduistas, algo sagrado, como un perfecto servicio de los dioses.
 En consecuencia, la medicina vuduista actúa en dos niveles completamente distintos. Existe una serie de perturbaciones hasta cierto punto benignas que son tratadas sintomáticamente con plantas medicinales y preparaciones populares, muchas de las cuales son activas a nivel farmacológico. Prácticamente, un conocimiento básico de las hojas que entran en dichos tratamientos profanos forma parte de la educación tradicional de todo campesino, y aunque existen reputados especialistas denominados dokte feuilles-médico especialista en hojas y plantas medicinales-se cataloga su especialidad como no sagrada. Mucho más graves se presentan  los trastornos que aparecen  a causa del desequilibrio de los componentes espirituales, en cuyo caso debe tratarse la fuente de tal desorden y no sus síntomas particulares. El houngan es totalmente responsable de ello. Puesto que la falta de armonía puede repercutir negativamente en diversos aspectos de la vida del sujeto, los problemas planteados al houngan abarcan tanto las enfermedades físicas como las psicológicas, además de otras perturbaciones como la mala suerte aguda, los problemas matrimoniales y los desastres financieros. El houngan trata cada caso como si fuera único. La forma de medicina que practica no ignora la existencia de agentes patógenos, pero se limita a argumentar que dichos agentes siempre están presentes y se pregunta por qué algunos sujetos sucumben y otros no.
 La recuperación de la salud del paciente requiere, a veces, cierto número de técnicas. A nivel físico, incluye los baños de hierbas-que juegan también un importante papel en las ceremonias de iniciación-, y los masajes, el aislamiento del enfermo en el houmfort, la administración de pociones vegetales medicinales y un sacrificio, ya que se considera que debe haber una compensación a la tierra, un don de parte de su energía vital. No obstante, lo que determina en última instancia la suerte del paciente es la intervención en el plano espiritual. Para ello se invoca el espíritu que  se posesiona del houngan o de uno de sus ayudantes y el cuerpo físico de estos transmite a modo de oráculo el mensaje de los dioses.
 De manera inevitable, las fuerzas conjugadas contra el individuo resultan a veces demasiado fuertes. Si la falta de armonía en su corazón ocasiona la enfermedad, la separación irrevocable de sus componentes espirituales, puede conducirle a la muerte. Pero la muerte, como la vida, va mas allá de los límites del cuerpo. La vida no comienza en el instante de la concepción física, sino cuando en el mundo espiritual se determina que debe haber una existencia. Del mismo modo la vida no se extingue con el fallecimiento del cuerpo, la parte material y terrenal, sino cuando todos sus componentes espirituales han llegado a su correspondiente destino. Por consiguiente, el creyente vuduista no teme a la muerte por el mero hecho de que esta represente el fin de su existencia en el plano terrenal, sino por su miedo a lo desconocido y porque supone un paso crítico y peligroso durante el cual se disocian los aspectos vitales del ser humano, haciendo particularmente vulnerable su alma que puede ser capturada y sometida muy fácilmente a cualquier tipo de manipulación mágica, pues tal es la creencia vuduista  en el poder de la hechicería.

MÁS SOBRE EL CUERPO, LA MENTE Y EL ESPÍRITU EN EL VUDUISMO.

 La doctrina vuduista establece dos elementos que forman parte de un ser humano. Una es su cuerpo físico, naturalmente, y depende de su alma considerada como un eje central o, si se quiere, como la pila o batería que alimenta y hace funcionar esta máquina sensible y pensante que es el cuerpo humano. Así, pues, el alma es al cuerpo como el disco duro al ordenador; si falta ese disco duro o tiene algún fallo ningún programa responderá adecuadamente ni será posible procesar ninguna información.
 El alma, a su vez, se halla dividida en dos elementos: el ti bon angé considerado como responsable de la creación del carácter, la fuerza de voluntad y la individualidad de la persona, y el gros bon angé, un aspecto superior del alma compartido por todos los seres sintientes que resulta una parte del individuo en la amplia reserva de la energía cósmica.
 El cuerpo humano constituye el lugar geométrico o el punto de convergencia de ciertas fuerzas sagradas y en el contexto de la búsqueda global característica del vuduismo sería el mango de la palanca que permite alcanzar por último la armonía y el equilibrio en lo cual intervienen cuatro componentes básicos de la parte terrenal o el cuerpo físico: la z’ etoile, el ti bon angé, el gros bon angé, la n’ ame y el corps cadavre. Este último componente es en sí la carne y la sangre. la n’ ame es el espíritu de la carne, regulador del funcionamiento de todas las células del cuerpo; su presencia residual sigue dando forma al cadáver durante mucho tiempo tras la muerte del cuerpo. Tras la muerte del corps cadavre, empieza a pasar lentamente a los organismos del suelo; la descomposición gradual del cadáver es el resultado de esta lenta transferencia de la energía, un proceso que tarda año y medio en completarse, por lo cual no se permite perturbar ningun ataud que no haya permanecido bajo tierra todo ese período de tiempo.
 El componente espiritual denominado z´etoile reside en el cielo y equivale a la estrella del destino individual, un albergue de todas las esperanzas y proyectos de cada persona y todas las experiencias programadas para su evolución espiritual, en función del curso seguido por la vida precedente. Si esta estrella brilla con fulgor puede considerarse el futuro del sujeto positivo y constructivo.
 Podríamos explicar los dos aspectos del alma, el ti bon angé y el gros bon angé con el siguiente ejemplo; a veces, a la luz del final de la tarde, el cuerpo proyecta una doble sombra, un núcleo oscuro rodeado de una penumbra más clara, apagada como el halo que suele rodear a la luna llena. Esta franja sería el ti bon angé o el “pequeño buen ángel” ; la imagen del centro sería el gros bon angé o el “gran buen ángel”. Este último equivale a la fuerza vital, como dijimos, compartida por todos los seres sintientes(equiparable al inconsciente colectivo del que hablaba Jung) y que penetra en los individuos en el instante de la concepción con la misión de mantener el cuerpo con vida. Con la muerte clínica regresa inmediatamente a la divinidad y pasa nuevamente a formar parte de la gran reserva de energía que sustenta toda la vida. Mientras que el gros bon angé es energía indiferenciada, el ti bon angé constituye la parte individual de cada alma. De la misma forma que el gros bon angé capacita a la persona para actuar, el ti bon angé moldea los sentimientos del individuo en cada uno de sus actos. Es el aura y la fuente de toda personalidad, carácter y voluntad.

Hechicería y ritos fúnebres.

 Como consecuencia de la individualidad, el ti bon ange constituye un blanco perfecto para cualquier tipo de manipulación, un peligro agudizado dada la facilidad y la frecuencia con que se disocia el cuerpo. Puede viajar mientras el cuerpo físico duerme y es él quien experimenta los sueños. Del mismo modo, la misma sensación de vacío tras una pesadilla es debida a su fuga temporal. Y como cabía suponer, es el ti bon angé el que se desplaza durante la posesión por el loa invocado.
 Al mismo tiempo al ser el ti bon angé el que experimenta la vida, representa una valiosa acumulación de conocimientos que no deben ser malgastados ni perdidos(nótese en este aspecto las influencias de carácter ocultista hindú que recibió el vuduismo cuando, además de la primera fusión sincrética, recogió todos los saberes que halló a su paso; en esta función el ti bon angé vuduista sería similar al cordón de plata de la filosofía trascendental, el cual está encargado de grabar todos los acontecimientos y experiencias de la vida terrenal con el fin de aportar al ego los conocimientos que necesita para su evolución). Únicamente si se halla protegido de la hechicería y puede completar su ciclo, se puede preservar al ti bon angé de la muerte y preservar su herencia. Solo así el aprendizaje de las experiencias vividas quedará ordenado para servir a las necesidades urgentes del viviente. Sin embargo, es necesario un intenso trabajo ritual para proporcionarle la seguridad y una metamorfosis fácil. Durante la iniciación, por ejemplo, el ti bon angé es extraído del cuerpo y alojado en un recipiente guardado en el santuario interior del templo, de modo que pueda seguir animando al vivo mientras permanece bajo la custodia protectora del houngan. Aún así, si es atacado por una magia más potente, la catástrofe provocada por la misma será de tal magnitud que el sujeto, como último y único recurso contra la acción mágica, deberá pedir al houngan que libere su alma. Sin embargo, el peligro de muerte del ti bon angé se extiende incluso después de la muerte del cuerpo físico, ya que entonces, el houngan está obligado a romper el recipiente a fin de que el ti bon angé vaya a cernirse durante siete días sobre el cuerpo. Después, dado que el vuduismo no espera la resurrección de la carne, el alma y el cuerpo deberán separarse definitivamente, lo cual tiene lugar en el dessounin, el más importante de los ritos funerarios. Durante este tiempo, el ti bon angé es especialmente vulnerable, y solamente cuando se haya liberado de la carne para descender a las oscuras aguas abismales estará relativamente a salvo. No cabe olvidar que los hechiceros de la antigüedad y los magos negros medievales capturaban mediante complejos ritos mágicos almas de difuntos, entes poco evolucionados y demonios para aprisionarlos en pentáculos negativos, botellas, jarrones y cántaros, práctica que todavía en la actualidad se estila en algunos círculos ocultistas que operan con la magia Goecia, es decir, la parte experimental de la magia que se sirve de las energías terrestres y las fuerzas infernales.
 Esta parte oscura y sombría del ocultismo y la magia ha recalado con gran éxito en los grupos que se decantan por la magia negra y la hechicería basadas en el vuduismo. Como tratando de equipararse a los hechiceros occidentales han ido creando también su ritual nigromántico mediante el cual se evoca al alma de algún difunto con la finalidad de obtener alguna revelación. La ejecución de dicho ritual también requiere, además de una preparación bastante compleja, un sacrificio con cuya sangre se alimenta al bajo astral que va a responder a las preguntas formuladas por el operador y sus ayudantes.
 El ti bon angé permanece en el mundo de los espíritus durante un año y un día, transcurridos los cuales, es reclamado por los vivos y le es dada una nueva forma en una de las ceremonias vuduistas más importantes, el Wete Mo Nan Dlo, lo cual significa “tomar la muerte del agua”. En lugar de penetrar en el cuerpo ya descompuesto, el alma considerada ya un espíritu es alojada en el govi, la ya mencionada vasija sagrada que alberga a las almas de los difuntos y que el houngan utiliza para dialogar con ellos. Para el creyente vuduista esta reclamación del alma del difunto, lejos de considerarla como un acto sentimental aislado, es tan elemental e ineludible como el propio nacimiento.
 Al salir del útero, el hombre es puramente animal y el nacimiento espiritual durante la iniciación le convierte en un ser humano, pero es la resurgencia final la que señala su nacimiento como esencia divina. Tras haber cuidado a los espíritus que han  sido alojados en el govi, se les libera en la selva a fin de que habiten en las grutas y en los árboles esperando a renacer. Al final de la decimosexta reencarnación, el espíritu regresa a Damballah Wedo, donde se vuelve indiferenciado y pasa a formar parte del Djo, el hálito cósmico que envuelve el universo.
 Este largo pasaje del ti bon angé corresponde a la metamorfosis del ser humano en energía espiritual pura, de forma que con la sucesión de las generaciones, el individuo identificado con el espíritu del govi se transforma de antepasado de un linaje en particular en antepasado generalizado de toda la humanidad. No obstante, esa energía espiritual pura debe ser conservada y para que funcione debe ser aprovechada. De la reserva ancestral surgen los arquetipos que son los loas. Y la posesión espiritual del creyente parece completar el círculo sagrado que va del hombre al antepasado, del antepasado al principio cósmico, del principio cósmico al personaje, volviendo el personaje para desplazar la identidad del hombre. Por consiguiente, cuando el creyente vuduista sirve a los dioses, se dice que les da también nacimiento, esto debe ser tenido en cuenta. Del mismo modo que el espíritu es la fuente del cuerpo, el cuerpo contribuye al desarrollo del espíritu. Se trata de una relación necesaria más que de un pretendido milagro.
 La contribución más importante del hombre dentro de este intercambio cósmico es su propio equilibrio, ya que sin él peligraría el receptáculo de los dioses. Por tanto, la forma ideal del hombre reside en la coherencia, con la cual todos sus componentes sagrados encuentran su lugar idóneo. El mantenimiento o la restauración de ese equilibrio es deber del houngan, lo cual explica su papel exclusivo de sanador, guía y protector espiritual.

VUDÚ, MAGIA NEGRA Y BRUJERÍA

 Finalizamos este recorrido por el aspecto religioso y sagrado del vuduismo con la faceta más oscura y potencialmente peligrosa de este culto. El miedo a la muerte del creyente vuduista es mucho más agudo que en el concepto cristiano-católico de la misma. Como hemos visto en este repaso que acabamos de realizar sobre el aspecto del alma vuduista, más que el temor a una condenación por parte de la Justicia Divina, lo que genera angustia es la posibilidad de que el alma pueda ser sometida a todo tipo de manipulaciones espirituales y mágicas de manera que ni siquiera después de muerta pueda la víctima de un maleficio  estar tranquila. En este estado, el yo espiritual del fallecido podía ser capturado y sufrir diversos daños irreparables. Por no hablar del tan temido fenómeno zombi que proporciona mano de obra gratuita a tantos terratenientes sin escrúpulos.
 El miedo a lo desconocido y la difamación de los más acérrimos enemigos de esta cultura ha fomentado su mala fama. Las hipótesis atrevidas y disparatadas de supuestos expertos en esoterismo y parapsicología han hecho recaer sobre el vuduismo una reputación más que dudosa, amén de haber depositado todas las canicas en un mismo saco. Conviene señalar al respecto que los términos magia vudú y religión vuduista no deben ser mezclados ni confundidos entre sí, ya hemos explicado más atrás lo que es cada uno de ellos y con esta finalidad dividimos este trabajo en dos partes. Asimismo, el vudú es una cosa, la brujería es otra, el espiritismo otra, el satanismo otra, la demonología otra, la santería otra, la adivinación otra, la astrología otra, la masonería otra, la doctrina rosacruz otra, la parapsicología otra, el hipnotismo otra, la grafología otra, el psicoanálisis otra...y con todas estas disciplinas desgajadas y expuestas cada una de ellas de forma aislada podríamos componer una enciclopedia de muchos y bastante voluminosos tomos.
 En cuanto a los significados reales de las palabras “magia” “brujería” y “hechicería” podemos exponerlos del siguiente modo:

 Magia: es el arte de obrar prodigios y producir alguna variación en el curso natural de los hechos y puede utilizarse de manera positiva(magia blanca)o negativa(magia negra).

 Brujería: es el culto a la Madre Naturaleza contemplada como una divinidad. Es varios años más antiguo que el cristianismo.

 Hechicería: es la interferencia en el destino de una persona, puede ser positiva o negativa.

 El mago y el hechicero se diferencian del brujo en que este último solo puede emplear sus conocimientos y sus facultades en su propio beneficio y en beneficio de la comunidad y de sus vecinos, pues esta es una de las reglas de oro de la brujería, y aquellos pueden poner sus conocimientos indiferentemente al servicio del bien o del mal, ello depende de su buena o mala conciencia y de los intereses que han motivado su incursión en estos campos.
 Muchos pseudo-magos o pseudo-hechiceros afirman publicitándose a sí mismos que son capaces de trabajar por un igual la magia blanca y la magia negra. Esto es un error y un contrasentido. O nos movemos en la dinámica del bien o nos movemos en la dinámica del mal. El hechicero o el mago que ayuda a los demás “recuperándote a tu pareja” “liberando de la prisión” “aumentándote tu categoría profesional y tu sueldo”, está moviendo una serie de fuerzas con las que podrá influir en las mentes ajenas. Lo que él interpreta como un bien es una invasión de un territorio íntimo y privado; cuando una relación no funciona bien es más prudente darla por finalizada antes de que la situación se vuelva más tensa y más violenta con el tiempo, de ahí que no se pueda forzar a nadie a continuar con una compañía que no le reporta lo que realmente necesita; y lo mismo cabe opinar de los trabajos tipo amarre: cuando la persona por la que te interesas ya ha elegido libremente a la persona con la que quiere compartir su vida, forzándola a caer en tus brazos estarás invadiendo su intimidad y su territorio. Los trabajos para virar las mentes de jueces y abogados a fin de que no dicten al preso la sentencia que ha merecido, no solo es una invasión en un territorio ajeno, sino una invitación a que el malhechor continúe; además de intentar controlar las mentes ajenas, si el trabajo mágico funciona realmente, el acusado saldrá libre de toda pena...aunque lleve una violación o una muerte sobre sus espaldas. En cuanto al ritual para conseguir un aumento de sueldo que es otro intento de influir en los demás, en este caso, en tu jefe que aún no te ve preparado para asumir determinadas responsabilidades, promoverá que un puesto donde no cabe equivocarse so pena de acarrear graves perjuicios al negocio esté ocupado por un ser olvidadizo, negligente y sistemáticamente respondón con lo cual los desastrosos resultados no se harán esperar.
 ¿Es en este punto donde un bien puede convertirse en un mal o donde el mago y el hechicero que creían estar actuando de buena fe ocasionan problemas sin comerlo ni beberlo? Es posible hasta cierto punto, pero la mayoría de las veces no es tan “sin comerlo ni beberlo”. Cuando una persona se inicia en determinados saberes o en determinados rituales siempre sabe o ha de saber a donde va y que puede o no puede hacer. Su aprendizaje y su experiencia le enseñan lo que es “blanco” y lo que es “negro”. Tanto el mago y el hechicero como el brujo aprenden a percibir los mensajes en las cartas y los oráculos siempre son consultados antes de cualquier operación mágica para determinar si es o no correcto lo que se desea hacer. Desconocer las leyes no excluye de su cumplimiento; y, evidentemente, el delito más grave es aquel que se comete con perfecto conocimiento de causa. En estos casos debemos preguntarnos si han elegido realmente ese camino por devoción o deseos de ayudar a su prójimo con sus conocimientos o porque han visto en ello una forma segura de ganar dinero rápidamente, pues algunos trabajos de magia para casos difíciles suelen resultar astronómicamente caros.
 Ahí se ve lo equivocado que está quien afirma trabajar indistintamente el bien y el mal(a quien tampoco le importa realmente lo que está bien ni lo que está mal; su atención se centra en las ganancias que obtendrá por sus servicios). Quien trabaja con el mal solo puede trabajar con el mal y quien trabaja con el bien bajo ninguna circunstancia debe abandonar este precepto. Resulta inconcebible catalogar como magia blanca un hechizo destinado a forzar a una persona a amar o a obtener un aumento de sueldo que tampoco nos hemos ganado a pulso.
  Lo que sí es cierto, volviendo al tema que nos ocupaba, es que existen varios houngans de la religión vuduista en sí y de por sí que han olvidado el objetivo espiritual y evolutivo al que apuntaban en el momento de abrazar su fé y se han decantado por la parte mágica-bastante seductora para las masas-, cómoda y lucrativa. Como decíamos al principio, constituyen un grupo marginal dentro del contexto vuduista. Su labor, más que de sacerdote y sanador benevolente, es la de mago negro y hechicero que ha hecho de estas disciplinas su profesión y son conocidos con el nombre de bokors(vocablo derivado del término fonético bokono que significa sacerdote).

El aspecto comercial del vudú

 Por extraño que parezca no es posible hallar una zona en Nueva York donde se encuentre ubicada la hechicería, es decir, el vudú, puesto que ambos términos se confunden a menudo en Norteamérica.
 Sin embargo, el vudú está diseminado por toda la ciudad, desde la parte inferior de la isla de Manhattan hasta el East Side y el distrito de Harlem.
 El vudú en Nueva York abarca una amplia gama de cultos. Es como un crisol de tradiciones brujeriles o un grupo entremezclado de diferentes religiones. Cada oleada inmigratoria ha dejado su impronta y sus credos sobrenaturales en la ciudad, y los últimos recién llegados van superponiendo sus creencias a las ya existentes.
 Incluso en Greenwich Village se anuncia públicamente la hechicería y de esta manera, un anuncio publicado en un periódico ofrece un seminario vuduista de hechicería seguido de un curso sobre astronomía. Por supuesto, esto tiene lugar en el Village donde se reunen los jóvenes pseudointelectuales desde varias generaciones atrás.
 Sin embargo, el caldo de cultivo para las prácticas de magia y vudú es el mundo de los negocios, puesto que dichas prácticas son un negocio que mueve millones en la ciudad. Y esta suma se multiplica agregando los horóscopos, las cartas astrales y los manuales de adivinación que desde Nueva York se envían al resto del país cuyas principales fuentes de ingresos son los libros de magia, brujería y hechicería y, mayormente, todo lo referente al vudú. Ya señalamos anteriormente que las muñecas hechizadas, los polvos para fines diversos y otros artículos para las prácticas del vudú se comercializan en numerosas tiendas ocultistas y esotéricas pese a que no en todas se anuncian abiertamente. En muchos casos, se utiliza una fórmula que permite al visitante entrar en contacto con los artículos vuduistas, como : “me envía Joe”. Desconocemos si se trata de una figura importante del mundo ocultista o de un encargo inventado como excusa.
 Los libros también incitan a las prácticas mágicas y vuduistas. Y en los estantes de las librerías se acumulan obras sobre talismanes, aceites, inciensos y otros artilugios del rito vudú.
 Hallar el vudú no es tarea difícil en Nueva York. El contacto tiene lugar a menudo a través de los circulos sociales que en realidad son círculos orientados hacia el arte de la hechicería.
 De todos modos nadie posee una tienda de objetos vudú, sino un almacen oscuro lleno de objetos religiosos como estatuillas, vírgenes fosforescentes, dibujos enmarcados con la leyenda “Dios lo ve todo” escrita en español y artículos similares que normalmente resisten una completa inspección.
 Pociones, aceite, tierra de camposantos, polvo de cementerios, todo preparado para ser utilizado en una ceremonia vengativa es lo que forma la mayor parte de todo lo que se vende en estos establecimientos tras una barrera protectora de objetos cristianos. Actualmente esta venta está prohibida, aunque es dudoso que haya cesado por completo.
 Cuando el comisario de mercados Antoni Pacetta comenzó su campaña contra la venta de objetos vudú envió muestras de sus brebajes para hacer analizar sus ingredientes. Los resultados fueron ampliamente publicados.
 Entre otras cosas afirmó que los aficionados a la “sangre de los vampiros” no bebían tal líquido.
 Las redomas que debían contener la sangre solamente contenían agua coloreada, una mezcla que aunque podía ser tóxica tampoco era mágica. En cuanto al polvo de cementerios, se trataba solamente de arena corriente encontrada en cualquier campo o playa. Las “velas de la muerte”, supuestamente sumergidas en sangre menstrual de mujer virgen, estaba teñidas con pintura roja.
 Con la conmoción provocada por las investigaciones del comisario, no es sorprendente que los seguidores del culto vudú desearan pronunciar encantamientos y maldiciones contra él, sin embargo hubo otros que, sin saberlo el comisario, también pronunciaron bendiciones y encantamientos a su favor, dado que a fin de cuentas se dedicaba a desenmascarar a los impostores y a dejar el campo libre a los verdaderos practicantes del vudú. La hechicería tiene diversas facetas en Nueva York.

En el gabinete del hechicero vudú

 Otra observación que conviene realizar es la vasta diferencia que existe entre un auténtico sacerdote, mago o hechicero vuduista y un usuario del campo ocultista o esotérico que sin poseer ningún tipo de iniciación se presenta como tal. Esta circunstancia se da a menudo en adivinos o futurólogos que motivados por la lectura de manuales de magia vudú se disfrazan llamativamente, crean una decoración pintoresca y ofrecen sesiones de magia vudú a precios astronómicos.
 Como cabe suponer, el servicio o trabajo para el que mayormente son requeridos tiene que ver con el clásico muñeco maleficiador. Una imagen más bien grotesca del ser elegido como víctima, modelada a base de cera, manteca,  miga de pan embebida en agua, trapo y materiales variados a la que se incorporan, además de la sangre de un animal sacrificado-acto que forma parte del ritual-, secreciones-saliva, sudor, lágrimas-, partes físicas-recortes de uñas, mechones de pelos-o diminutas pertenencias de la víctima-un trozo de ropa o un cronómetro-, en resumen, algo que esté o haya estado en contacto permanente con el sujeto en cuestión, y a la que se insertan agujas o clavos es el ritual más conocido y utilizado. Naturalmente, se espera que una aguja clavada en la zona correspondiente al corazón transmita un infarto, en los órganos genitales impotencia o esterilidad, en la cabeza cefáleas o migrañas irresistibles, en el cerebro desequilibrios mentales o demencia senil...la imaginación es libre y el operador puede ingeniar tantos castigos para su víctima como le apetezca. Y esta creatividad puede aplicarse también a los honorarios; cuantos más laboriosos son sus trabajos, más se disparan los precios.
 Sin embargo, estos consultores de la magia negra no tienen a duras penas nada que ver con los bokors, los hechiceros escindidos de la religión vuduista creadores de zombies. Para convertirse en bokor es necesario haber atravesado antes todo el período formativo para ser houngan. Esos aficionados a la hechicería y al vudú están tan alejados de los bokors como los trabajadores de la magia blanca y de la adivinación lo estamos de los sacerdotes druídicos y los  iniciados en el Ocultismo, la Kábala y la Alta Magia. Por mucha impresión que produzcan, mucho miedo que susciten y mucho respeto que impongan-por su indumentaria y su actitud más que por las facultades que desean aparentar-son un “quiero y no puedo”...
 Los verdaderos bokors poseen un alto grado de conocimiento no al alcance de todo el mundo. No solo sobre magia y hechicería; también deben conocer los secretos y poderes de ciertas plantas y hierbas, poseer destreza en la preparación de ciertos venenos, conocer lo bastante el cuerpo y la mente humana...diríamos que tanto o casi tanto como el houngan que da terapia a los enfermos. Y una muestra de que no es nada fácil convertirse en bokor es una frase del sacerdote vuduista Max Beauvoir entrevistado por el profesor Wade Davis:
-En en fondo nosotros los houngans somos todos bokors. El houngan tiene que conocer el mal para combatirlo. El bokor abraza el bien para corromperlo. Viene a ser lo mismo...

 Y otra observación bastante curiosa es que estos hechiceros paralelamente con su servicio al Mal desempeñan un servicio a la Justicia. Podrían equipararse a los verdugos que ejecutan la pena capital poniendo fin a una vida humana, los cuales no están catalogados como asesinos sino como funcionarios que han actuado en defensa de la ley y de la seguridad ciudadana. De haber vivido bajo un régimen o un gobierno adepto al ocultismo, no nos cabe duda de que en lugar de una ejecución física como la horca o el cadalso, se hubiera llevado a cabo un potentísimo trabajo de magia negra con el cual el reo tendría sus días contados. Y como alguien tiene que hacerlo, un iniciado en los más altos grados de la magia negra ceremonial-que no un simple aficionado a los trabajillos mágicos de poca monta-ocuparía el puesto correspondiente al ajusticiador y procedería según la magnitud del caso demandado.
 Efectivamente, los motivos que pueden conducir a un individuo a una zombificación son los mismos por los que puede ser víctima de  un hechizo de magia negra o ser perseguido por la justicia en circunstancias normales: violación, progreso material excesivo a costa de familiares y subordinados, difamación, estafa, robo, destrozo de familias o matrimonios...los zombies no son desde luego seres peligrosos, como veremos-su estado letárgico les impide decidir deliberadamente atacar a quien se les ponga por delante-, pero tampoco han sido precisamente unos seres inocentes sin malicia cuando estaban lúcidos. Veamos a continuación el proceso de búsqueda, captura y castigo de estos elementos: un castigo que dejará una profunda huella en su historial.

Ceremonias de magia negra. Cómo “resucitar” a un vivo.

 “Aquí llegan levantándose putrefactos de sus tumbas llenando la noche con un furioso aullido y tiñendo la tierra de un rojo sangre...son cada vez más y sus fuerzas aumentan con la carne que devoran y los huesos que roen...”

John Russo-La noche de los muertos vivientes(Barcelona 1985).

 Con estas escabrosas palabras está redactada la contraportada de este libro. La película “La noche de los muertos vivientes” fue estrenada con gran éxito cinematográfico en 1969, la novela del mismo título escrita en 1974 en Nueva York por John Russo-autor asimismo del guión de la película-y traducida al español y publicada en España en 1985 con no menos éxito editorial en una serie de novelas de terror para coleccionistas amantes del género macabro o “gore” como solemos llamarlo ahora. Sin embargo, estas criaturas conocidas popularmente en el cine terrorífico como “zombies” no fueron una creación exclusiva del guionista John Russo y del director cinematográfico George A. Romero. En 1940 ya fue estrenada otra película de esta especie titulada “Yo anduve con un zombi” , la cual parece acercarse más a la verdad acerca de este fenómeno, aunque olvidando señalar que no todo el mundo del vudú se centra en la magia negra y en la creación de zombies.
 Pero volviendo al argumento de la primera película mencionada, como cualquiera sabe, es biológicamente imposible que un amasijo de carne descompuesta y putrefacta pueda levantarse de su tumba y, mucho menos, decidir deliberadamente atacar al primero que pasa a su lado. La verdadera muerte no acaba con la pérdida de conciencia, sino con la descomposición definitiva del cuerpo y la detención definitiva de todas sus funciones físicas y orgánicas. Como tuvo buen cuidado de señalar el doctor Lamarque Douyón, psiquiatra haitiano investigador del fenómeno zombi, “un muerto no volverá a levantarse mientras que un drogado sí lo hará”, aunque tampoco podrá decidir atacar a nadie ya que es un ser totalmente vacío, pues tal es el efecto de los venenos empleados en este tipo de manipulaciones.
 Un zombi vive bajo la condición de un vegetal. Carece de autonomía personal y de conciencia. Aparece amnésico, mudo y sordo a todo excepto a las órdenes de su amo. Podríamos decir que se encuentra tan indefenso como un bebé; es físicamente debil y mentalmente manipulable. Trabaja en las plantaciones de su amo de sol a sol a cambio de una alimentación muy escasa hasta que la muerte se lo lleva por segunda vez y para siempre ya que la escasa y mala alimentación le ha restado defensas y los venenos administrados en su día se han ocupado del resto.
 El temor del campesino haitiano hacia el fenómeno zombi no es precisamente el daño que los zombis puedan causarle, cosa, insistimos, muy dudosa, sino el convertirse en uno de ellos. Teme la esclavitud y la pérdida de su individualidad, además de que ya resulta aterradora de por sí la idea de despertar dentro de un ataud sin poder moverse ni tan siquiera comunicarse para pedir auxilio. Cuando por fin abandone su ataud no se encontrará precisamente solo en el cementerio...y mucho menos corriendo hacia los servicios de pompas fúnebres más cercanos para aclarar y acabar con esta embarazosa situación. Estará atado de pies y manos, y el bokor y sus ayudantes le estarán esperando para llevárselo consigo. Será azotado con un látigo de fibra y obligado a ponerse en camino. Trabajará duramente y jamás volverá a ver a sus seres queridos. Este señor al que llamaremos Jean Pierre Blasco ya no existe como tal. El médico ha extendido su certificado de defunción y su nombre ha desaparecido del registro civil para figurar en la tumba donde ha permanecido enterrado hasta el momento de ser capturado por el hechicero.
 Otra pregunta que cabe plantearse al respecto. ¿Este hecho ha sido producto de una venganza o una maquinación de un explotador agrícola sin escrúpulos que precisaba en sus campos mano de obra gratuita para sacar su producción adelante...y por si el trabajo de balde fuera poco, personal que no cuestionara sus órdenes ni reivindicara sus derechos como empleado? Según nuestro conocimiento del tema no se trata de ninguna de estas dos opciones. El asunto es más serio y mucho más estricto de lo que parece. Ya hemos dicho que bajo este condicionante castigo el que antes fue un vividor y un avispado negociante sin escrúpulos, ahora se encuentra totalmente sometido, indefenso como un bebé sin conciencia ni conocimiento de lo que le rodea y físicamente débil.
 Veamos a continuación de qué manera se desarrolla esta circunstancia. Igual que los houngans o sacerdotes, los bokors o hechiceros son propietarios de plantaciones y siempre suelen necesitar carne de cañón para sacar adelante su producción, aunque a diferencia del houngan que proporciona a sus empleados comida, vivienda y alguna compensación, el bokor abusa de ellos, los explota, y los maltrata. Sin embargo, como estos zombis no suelen vivir demasiado tiempo más(tan solo unos meses) pueden ser reemplazados muy fácilmente. Y no se suele tardar demasiado tiempo en encontrarlos, dado que casi siempre tiene lugar algún desfalco, robo o estafa por no hablar de agresiones o violaciones y casi siempre al bokor le suele ser expuesta alguna queja en este sentido. De este modo quien desea vengarse de algún agravio puede recurrir al bokor para que realice su trabajo, puesto que dispone de métodos ciertamente sutiles e ingeniosos, incluso para eliminar al interfecto y no dejar rastro del crimen.
 El motivo de que las personas que se toman la justicia por su mano acudan a consultar a un mago especializado en el mal y en la muerte es esta posibilidad de no dejar huella. Conociendo a la humanidad de nuestros días, un paralizante miedo a la policía es casi lo único que impulsa a obrar rectamente y a respetar la vida de los demás. De no haber ningún control o ningun código penal, nadie vacilaría en robar, estafar, herir o matar, incluso por cualquier hecho sin importancia y en un momento de arrebato.
 Y ahí empieza el verdadero trabajo del bokor. A cambio de una determinada cantidad de dinero eliminará al sujeto en cuestión sin haber actuado al márgen de la ley. Prestará un servicio a su cliente y obtendrá un empleado sin derecho a remuneración, es decir, obtendrá una ventaja por ambas partes ya que no solo gana bastante dinero si no que ahorra salarios y bonificaciones.
 Una vez obtenidos los datos del sujeto a eliminar, el bokor buscará la forma más sutil de ponerse en contacto con él. El método más simple es acudir a la puerta de su casa montado en un caballo a contrapelo y llamar. En el momento que su víctima acuda a abrirle o simplemente conteste desde dentro, el bokor capturará su alma en una botella-ya que se supone que el alma está tembién contenida en la voz-con lo cual el sujeto muere aparentemente para ser más tarde rescatado su cuerpo por el amo quien desde entonces dispondrá de él absolutamente para todo. Otra técnica consiste en debilitar a la víctima con un ritual de magia negra y en complot con el enterrador, el hechicero aspira su alma trasladándose de noche al cementerio donde tras la invocación al loa Barón Samedi, este autoriza la operación y el hechicero procede a las prácticas rituales. Desentierra el cadáver, se lo lleva a su casa, haciéndole pasar primero y necesariamente por la propia del zombi para que la olvide para siempre, y llegado a casa del hechicero éste reanima a su víctima haciéndole oler de la botella que contiene su alma prisionera. Cuando este muerto aparente ha recobrado el conocimiento, se le da a beber un filtro que destruye completamente su personalidad, transformándole así en zombi.
 Otro procedimiento empleado para la creación de zombies se basa más en la técnica del lavado de cerebro que en la magia negra y la hechicería, aunque no queda excluido el uso de ciertas sustancias peligrosas. En este caso, una vez localizada la víctima tras la denuncia de su enemigo, deberá mezclarse en el café o en la comida del sujeto en cuestión una sustancia capaz de provocar un estado letárgico de muerte aparente. Dicha droga puede detener temporalmente los ritmos vasculares y la frecuencia respiratoria de manera que quien esté cuidando del sujeto en esos momentos quede plenamente convencido de que ha fallecido ya que no mostrará ningún síntoma de vida.
 Una vez certificada su defunción y dado por muerto, el bokor y sus ayudantes-en algunos casos, los propios zombies que trabajan para él-acuden al cementerio y desentierran el presunto cadáver para llevárselo a su casa. Una vez allí aguardará pacientemente a que concluya el efecto de la droga y la víctima recupere poco a poco sus constantes vitales.
 Una vez que la víctima recupera el conocimiento cuidan de ella hasta devolverle la salud. Pero mientras tanto el hechicero ha urdido un plan para hacerle creer que se encuentra en el infierno pagando por sus pecados. Para ello, mantiene a su víctima encadenada en medio del santuario que días atrás ha decorado como un infierno con hogueras y antorchas que brillan por todas partes. El  hechicero disfrazado de demonio le tortura físicamente.
 Hay otros momentos que el hechicero adopta la apariencia de un bokor bondadoso, acudiendo junto a la víctima y llevándole alimento y agua. Le explica que ha llegado para devolver la vida a las buenas personas y, por supuesto, la víctima sin dudar un momento le pide ayuda. Quiere salir de allí, volver a ser persona y regresar a su hogar junto a los suyos. El hechicero le promete intentar ayudarle en lo que pueda.
 El objeto de toda esta manipulación es que la víctima acepte cualquier propuesta del hechicero. Tras una fingida reflexión, le plantea las condiciones de su favor: a cambio de sacarle del infierno deberá consentir en ser su esclavo de por vida. Deberá obedecerle en todo y jamás regresará a su casa ni volverá a ver a su familia. Además, el bokor le convence de que necesitará beber diariamente una poción mágica que será la que le mantendrá en vida; faltándole esta morirá y regresará nuevamente al infierno para ser torturado por el demonio, mientras que si es un siervo bueno y obediente de por vida, el bokor le enviará directamente al cielo. Y la víctima cree que el bokor posee tales poderes.
 Cuando el bokor sabe que el lavado de cerebro ha surtido efecto, organiza una espectacular huída del infierno. Pero mientras le libera de las cadenas, le advierte de que el demonio está a punto de venir y esconde a la víctima en una cavidad oculta tras la pared prometiendo regresar cuando desaparezca el demonio. Llegada a este punto, la víctima se encuentra tan aterrorizada que pide desesperadamente al bokor que le saque de allí en seguida. Haciendo caso omiso el bokor le deja allí para regresar al santuario en su papel de demonio.
 Al descubrir que la víctima ha escapado se encoleriza y gritando, amenaza con arrojarla al fuego por toda la eternidad en cuanto le descubra. Más tarde, el bokor va al encuentro de la víctima que está horrorizada y sigue oculta en la cavidad, y le da una poción para dormirla.
 Cuando la víctima despierta en el houmfort del bokor asume que la huída del infierno ha culminado con éxito y que es un muerto en deuda eterna de agradecimiento con su dueño. A partir de entonces, servirá al bokor trabajando en sus campos durante el día y tocando los tambores por la noche siempre que sea necesario. Antaño eran los zombies quienes tocaban los tambores en las ceremonias sin cesar hasta el canto del gallo que señalaba el final de las mismas.
 Sin embargo, estos casos de zombificación tanto por obra de magia como por envenenamiento o manipulación mental tiene su contrapartida en imprevistos, situaciones de límite o fallecimiento repetino del amo. Siendo “la voz de su amo”-y nunca mejor empleada la expresión-el eje de su existencia y de su actividad, en cuanto aquella desaparece para siempre, los zombies se desperdigan en diversas direcciones-no marchan juntos como en una huída planeada porque simplemente se han marchado sin saber qué hacer ni a donde ir-, comienzan a caminar sin rumbo recorriendo largos trechos-pues encontrándose en suspenso sus instintos vitales no dan muestras de fatigarse-y suelen ser vistos andando en un camino cualquiera, en mitad de ninguna parte. Si la fortuna está de su parte, serán vistos y reconocidos por algún amigo o pariente, llevados al hospital por estos y remitidos al doctor Lamarque Douyón quien los colocará bajo tratamiento. Paralelamente con esto, incluso un houngan o una mambo pueden cooperar a liberarle de su estado mediante un complejo ritual que incluye extracciones de entes indeseados y algún sacrificio animal. En cuanto a si estas criaturas podrán algún día retornar a su vida normal, dependerá de muchos factores; entre otras cosas, se espera que los efectos de los venenos empleados no hallan sido demasiado devastadores...

Plantas peligrosas

 El origen del veneno zombificador es bastante discutido y los investigadores no acaban de ponerse de acuerdo en dicho punto. Se ha afirmado la existencia de una planta bautizada con el nombre compuesto tué-levé que significa “matar-y-levantar”, aunque los testigos del fenómeno zombi aducen no conocer en Haití ninguna planta con ese nombre. Otra hipótesis es el uso de una sustancia conocida con el nombre científico de datura stramonium, la cual compone junto con la batata y el jarabe de caña una especie de pasta que se le da a comer al zombi en cuanto es sacado de la tierra.
 Sin embargo otra droga que ha suscitado bastante polémica es conocida con el nombre de tetrodotoxina y ha sido encontrada en muchos peces-globo. Uno de los peces globo que tienden a contenerla recibe el nombre de fugu y, al ser comestible, suele comercializarse y servirse en los restaurantes japoneses. De hecho, han sido bastantes los estragos causados por el consumo de dicho pescado, y eso, después de haber sido limpiado concienzudamente y cocido durante horas y horas para que fuera soltando todo posible rastro de toxicidad que hubiera conservado. La incidencia en la población japonesa de intoxicación por el consumo de pez globo es de un porcentaje elevadísimo y los efectos de la misma son bastante trágicos. Uno de ellos es el estado de rigidez cataléptica semejante al de la muerte o rigor mortis. Los síntomas que provoca son bastante similares a los de una zombificación: detención de los ritmos cardíacos, disminución de las frecuencias respiratorias...los casos de de entierros prematuros que han saltado a la prensa son bastante numerosos. Conscientes de ello, muchos ciudadanos atemorizados por este fenómeno habían dispuesto en sus testamentos que una vez fallecieran les fueran vaciadas totalmente de sangre todas las venas de su cuerpo, de modo que quien les enterrara tuviera la seguridad de que estaban realmente muertos.
 Sin embargo, en Haití, donde la creación de zombies originó varios entierros prematuros, no se había tomado ninguna medida preventiva. Tan arraigada estaba en la mente del campesino haitiano la creencia en la resurrección de un cuerpo muerto que se recurría con mayor facilidad a las prácticas hechicerescas y supersticiosas que a los diseños tecnológicos que afortunadamente idearon algunos médicos y físicos occidentales preocupados por el fenómeno de muerte aparente. Dichos aparatos son mucho más sensibles para medir el funcionamiento de las constantes vitales del presunto fallecido, de forma que se puede estar en mejores condiciones de emitir un juicio acerca de su estado. Por el contrario, el campesino haitiano no se detiene a conjeturar ni a sopesar en ese sentido. Cuando sospecha la posibilidad de una maquinación, aunque sea de mala gana, mutila el presunto cadáver dejándole imposibilitado y real y definitivamente muerto, a no ser que la propia familia sea cómplice de la zombificación.
 Por supuesto, algunos de aquellos que han sido secuestrados y transformados en zombies han sido vendidos al bokor por sus propias familias. Y este dato ya nos está aclarando los motivos de esta acción: problemas familiares graves, abuso de confianza en esa relación, sonsacar dinero a la propia familia, incesto, adulterio, maltrato a los propios hijos, abandono a los ancianos de la familia...o todo ello a la vez. Y cuando la denuncia es formulada por algún ex amigo o algún vecino cabe sospechar problemas sociales o vecinales: robos, estafas, extorsiones, etc.
 Esto es el fenómeno zombi; una ejecución no mortal para individuos que violan derechos e invaden terrenos ajenos, aunque no es el gobierno quien la dispone. De hecho, los gobiernos haitianos no han podido aún determinar si esta práctica constituye algo más que un delito, cuando se haya podido demostrar que una persona mató y esclavizó a otra. Solo se han obtenido testimonios de personas que aparecieron transformadas en zombies, pero no de quién les llevó a dicho estado.
 Una forma de vida. Un enigma más abundante en preguntas que en respuestas. Facultades y fenómenos inexplicables. Poderes desconocidos y sorprendentes para los que la mente racional no encuentra explicaciones. Un mundo mágico tan atrayente como sobrecogedor...son los SECRETOS Y MISTERIOS DEL VUDÚ.




                    Fin de la primera parte.




 SEGUNDA PARTE

MAGIA VUDÚ PARA EL PÚBLICO

Introducción al taller de magia práctica.

 Bienvenidos/ as, amigos y amigas que una vez más depositáis toda vuestra confianza en nosotros a nuestro taller de magia blanca y magia vudú. Quizá creyendo de sumo interés este recorrido por el aspecto religioso del vuduismo y sus fenómenos inherentes-trances espectaculares, resistencia al dolor físico, poderes curativos, etc, etc, etc, hemos navegado durante mucho tiempo por este mundo y es posible que aquel preámbulo nos haya salido mucho más largo de lo que nosotros mismos esperábamos. Por supuesto, el mundo vuduista representa mucho más de todo lo que hemos expuesto hasta ahora. Algunos aspectos del mismo nos han sido dados a conocer sin ninguna objeción y por desgracia otros no llegaremos a conocerlos jamás. Como os comenté al principio, todo el material del que disponemos-libros, revistas, apuntes-son facilitados al público por antropólogos y periodistas y todo se reduce a “decir lo que me dijeron”. Cuando un grupo o una comunidad es fiel a un secreto guardado durante siglos, no dudan en mentir un poco, disfrazar o recortar información que le pedimos tengan a bien facilitarnos, como una forma de decirnos que no haciendo que parezca que nos dicen que sí...yo no les juzgo en absoluto. De esa forma sus conocimientos siguen siendo lo que deben ser: sabiduría confidencial y sagrada.
 Estos conocimientos que os vamos a dar en esta segunda parte de este trabajo están abiertos a todo el mundo. No hay en ellos ningún secreto, pues son asequibles a todas las personas-siempre y cuando, claro está, muestren una naturaleza equilibrada y no planifiquen poner sus conocimientos al servicio del mal-y no se precisa de ninguna iniciación en particular. Seriedad, fe, confianza, buena disposición de ánimo para trabajar y no desfallecer ante las dificultades y, por supuesto, respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás-este es, desde luego, imprescindible en todo campo- es lo único que se espera del mago practicante.
 Tal vez muchos de vosotros os habéis dedidido a leer este trabajo solamente a la vista del dibujo del simpático muñequito con los alfileres clavados. Seguramente os seducía la idea de hacer magia con muñecos o hacer algún ritual de cualquier tipo. A algunos amantes del género del terror ocultista les había sorprendido la idea de utilizar muñecos vudú para fastidiar y ¡quien sabe! poder crear zombies que nos atiendan y que trabajen para nosotros día y noche! Pues sí, señor. Os atenderán y trabajarán para vosotros día y noche y siempre que les necesitéis, y lo harán gustosamente además. Sencillamente porque son nuestros amigos y aliados y solo hacen cosas buenas. ¿os dejasteis seducir y cegar por vuestra pasión por lo macabro y os imaginasteis momentáneamente a vosotros mismos haciendo de bokors o hechiceros y sacando zombies de sus ataúdes? Nada, descartad esa idea. Ni está a vuestro alcance ni es nada recomendable. Los zombies que nos van a servir no saldrán de sus tumbas, serán creados por nosotros de la misma manera que nos fabricaremos una muñeca vudú. Bajo ninguna circunstancia recurriremos a las malas artes del vudú destructivo, ni siquiera si alguien nos ha hecho daño o se ha portado mal con nosotros.

Material y preparatorio

 A continuación vamos a redactar una lista de los materiales que necesitaremos y los elementos con los que vamos a trabajar, así como la preparación o la ambientación de la estancia. Observaciones a tener en cuenta todavía. ¡Por favor, que nadie me corra ni se precipite a comprar nada! No pensamos ir tan rápidos. Antes de preparar la estancia para nuestros trabajos observaremos nuestra propia preparación como personas para desempeñarlos. Para ello, de entrada, os facilitaremos un pequeño cuestionario:

·        ¿Has iniciado este estudio sinceramente para obtener conocimientos con los que ayudar a tu prójimo?
·        ¿Te ha resultado apasionante la lectura de la primera parte de este trabajo y especialmente los apartados acerca de la salud, el alma y el espíritu según la doctrina vuduista?
·        ¿Eres capaz de reconocer tus limitaciones y tener claro que tu dedicación a la magia no te diferencia en nada del resto del mundo?
·        ¿Tienes imaginación y creatividad para crear tus propios caminos y maneras de trabajar?
·        ¿Te ves dispuesto a atender a todo el que lo necesite aunque no te pueda pagar por tus servicios?¿Consideras oportuno y edificante realizar una obra de caridad de vez en cuando?
·        ¿Examinas detenidamente los artículos y productos mágicos que te dispones a adquirir?¿ Los descartas al instante si los ves rotos, sucios o de alguna manera no te convencen?
·        ¿Estás acostumbrado a orar diariamente y con el corazón?¿Sigues algún programa de ejercicio físico y vida sana y procuras crear un ambiente armónico a tu alrededor aunque veas situaciones tensas y desagradables?
·        ¿Consideras necesario realizar alguna pregunta a las cartas, el péndulo, los dados o cualquier método adivinatorio a tu alcance antes de empezar cualquier trabajo mágico o ritual?
·        ¿Sientes respeto y admiración por otras culturas, otras tradiciones y otras filosofías?¿Estás interesado/ a en conocerlas?



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 Si has respondido afirmativamente a todas o a la mayoría de estas preguntas, te felicito. Ya tienes mucho camino andado. En el caso de haber respondido afirmativamente solo a algunas siempre podrás intentar desarrollar aquello que te falta y potenciar lo que ya tienes. Tiempo al tiempo. Si nunca te motivó conocer otros mundos es posible que la lectura de algún trabajo sobre los indios pieles rojas, por ejemplo, o, simplemente, alguna película en torno a este tema acaben suscitando tu curiosidad y te impulsen a documentarte y a investigar como nunca antes lo habías hecho. Si no estás acostumbrado al deporte, puedes comenzar dando sencillos paseos por los parques y jardines más cercanos a tu casa el primer día y decidiéndote a correr por la playa al día siguiente. Todo es empezar y procurar no aflojar ni desfallecer en la medida de lo posible.
 Si, por el contrario, no has respondido afirmativamente a ninguna pregunta, esto tiene dos versiones. Puede que necesites tiempo y paciencia para cultivarte y desarrollarte antes de empezar-no pasa nada, en tus manos está, tómate tanto tiempo como necesites y el resto llegará cuando sea el momento-, puede que la magia vudú que te propongo en este trabajo no haya resultado ser lo que esperabas. De lo que tú pensabas que era a lo que realmente es media un gran abismo. Seguramente, como os dije más atrás, te fascinó la idea de insertar alfileres en un muñeco, ganar dinero rápidamente y sin esfuerzo, esclavizar a un/ a o varios/ as chicos/ as, amargarle la vida a tu vecina de enfrente, esa señora tan rancia y tan metomentodo que chiva a tus padres todo lo que te ve hacer...si era todo esto y otros caprichos que se te hubieran ocurrido lo que esperabas, olvídalo. Ya se ha dicho que los trabajos de fastidio y venganza están excluidos. Es más: si alguien te provoca y tú respondes mal estarás incurriendo en su mismo error y te estarás rebajando a su nivel.
 Antes de dar comienzo a nuestro taller de magia práctica he creído oportuno introducir en este trabajo la historia y las bases teológicas del vuduismo con el fin de aportar un mejor conocimiento del tema y saber exactamente con qué línea y con qué fuerzas estaremos trabajando. Si esta pequeña lección de historia te ha fascinado, si las bases teológicas y espirituales te han cautivado particularmente y los fenómenos relativos a la magia negra y los zombis te han conmovido, si has sentido compasión que no pánico por estas criaturas y te gustaría profundizar un poco más en todo ello a ser posible, no te quepa la menor duda de que podrás convertirte en un buen mago blanco muy cultivado, si es que no lo eres ya. Igualmente en la bibliografía del final de este trabajo encontrarás buen material para elegir. Incluímos tambien un glosario de términos vuduistas para una mejor comprensión del tema.
 Si por el contrario, esta lección de historia-o como tú me responderías “este tostón que te he dado”-no te ha interesado lo más mínimo, te has fatigado con muy pocos párrafos leídos y has decidido saltártela a la torera y pasar directamente al taller de magia práctica, te recomiendo encarecidamente que retrocedas y no intentes abordarlo hasta que hayas asimilado esa primera parte, ya que todo está relacionado. Y cuando estés decidido a abordarla concienzudamente lee lo que parezca no apasionarte y trabaja sobre ese punto con mayor ahinco; puede que sea precisamente aquello que te falta y que debes esforzarte en desarrollar.
 Y tú que esperabas despertar a los muertos, sacrificar animales, maleficiar con las velas y los muñecos y hacer tanto mal como puedas y más, no sigas adelante y olvídate de nosotros. No se entra en un taller o escuela de magia blanca con la conciencia sucia y corrompida. La magia blanca no tiene otro objetivo que obrar el bien contando con la aprobación del Universo con el fin de acercarnos a la Divinidad. Y el acercamiento a la Divinidad empieza por el respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás.
 Si practicas alguna religión o tienes alguna creencia, independientemente de cual sea esta, acostúmbrate a orar diariamente. Y cuando lo hagas ten presente que el Universo te escuchará en cualquier lengua que te expreses. Puede tratarse de unas oraciones de tu infancia, de unas oraciones inventadas por ti-estas suelen ser mucho mejores-y de unas oraciones que te hayan dado, sobre todo si llevas este programa bajo la protección, la supervisión y el asesoramiento de algún maestro. En cualquier caso, deberás hacerlo sinceramente y de corazón, nunca de boca y haciendo teatro, mucho menos de la manera rutinaria y superficial con que algunas personas recitan fastidiosamente sus plegarias. Dirígete a tus ángeles como hablarías con un familiar o un amigo. Si no te sabes ninguna oración o te resulta pesado recitarlas, simplemente ten tu pensamiento puesto en los ángeles y en el trabajo que has de llevar a cabo.
 Otra cuestión, hablando de las oraciones y de los ángeles, que cabe formularse es cuando es adecuado llevar a cabo un ritual mágico para cualquier propósito. Para ello disponemos del péndulo, las caracolas, las cartas...esto último suele ser lo que más se utiliza. El método de tirada es muy simple y se usa solamente para responder sí o no a la pregunta planteada. Para ello tomamos una baraja de tarot, las removemos en sentido horario para que puedan salir tanto derechas como invertidas, las barajamos siete-número mágico-veces y extraemos tres cartas al azar. Si las tres cartas-excepto los arcanos de la Estrella y el Diablo-aparecen invertidas o tienen un  significado negativo[1] la respuesta es negativa y no debemos ejecutar el ritual bajo ningún concepto. Si por el contrario aparece una carta al derecho o con significado positivo, aunque las demás hayan quedado invertidas o muestren significado negativo, la respuesta es afirmativa y tenemos permiso para proceder.
 Con respecto a los honorarios del mago, conviene señalar que todo trabajo tiene un coste dado que la preparación del ritual y la ejecución del mismo han costado un tiempo y la adquisición del material ha costado un dinero, de ahí que podemos vernos obligados de entrada a fijar unos precios. Podemos marcar el mismo precio que hemos pagado por los productos o incluso añadirle el coste del desplazamiento si la tienda nos quedaba lejos. Sin embargo, debemos tener en cuenta que de tanto en tanto deberemos hacer alguna obra de caridad. Algunos de nuestros clientes se encontrará en una situación social,  familiar y económica bastante precaria. Consideremos este trabajo que dejamos de cobrar como un sacrificio ofrecido a las divinidades; mediante el esfuerzo y el tiempo empleado también invertimos energía. Y muchas veces nos cuesta mucho más dedicar el poco tiempo y el poco dinero de que disponemos a ayudar a un semejante que depositar una ofrenda. Sacrificio en términos generales significa entrega y dar parte de nosotros mismos a una causa.
 Pese a todo ello, recordaremos que en principio nunca debemos hacer consultas y trabajos de forma totalmente gratuita. Excepto en los casos realmente necesitados, siempre hemos de fijar un precio. Si, por sistema, estuviéramos siempre dispuestos y abiertos a todo y a todos, trabajáramos gratis por interpretarlo como una misión nuestra(que ya se convertiría de este modo en una misión nuestra malinterpretada)y quisiéramos estar siempre presentes cuando nos necesitaran, todo esto representaría no poder salir nunca del gabinete, no disfrutar de una vida social, pérdidas masivas de dinero y poco tiempo y espacio de relax y eso, con un poco de suerte de que nos dejaran un día descansar tranquilos. Mucha clientela comete el error o la ansiedad de presentarse en nuestro gabinete de consulta a unas horas muy intempestivas cuando estamos ya a punto de recogerlo todo y de marcharnos. Y en el caso de no atender ni trabajar en casa, es decir, que nuestra vivienda se encuentre en un punto y nuestro gabinete en otro, no podremos perder el tiempo para con nadie. En las últimas horas de la noche nos baja el fósforo y nos pesan los párpados...nuestro rendimiento intelectual no nos da para más y solo podríamos responder con aproximaciones o mensajes erróneos. Y menos sabiendo lo lejos que estamos aún de casa donde nos esperarán otros quehaceres al llegar. Sin embargo, y esta es una situación que deberemos evitar en la medida de lo posible, es bastante probable que estas personas nos exijan más esfuerzo del que podremos hacer anteponiendo su yo y sus propias necesidades a lo que intentamos hacerles comprender con las pocas fuerzas que ya nos quedan. “Por favor, haz un esfuerzo”-gimen y suplican-“Hazlo por mí”, “¿Qué te cuesta?” “Es que nunca estás cuando te necesito. No puedes irte así como así.” “¡ Dices ser o me han dicho que eres mago, pero tú de mago no tienes nada!¡ Todo sigue absolutamente igual que la primera vez que vine a verte!¡Por tu culpa me marcho con una pena más grande!” “No piensas en nada ¿verdad? Necesito tu ayuda y me dices que tienes que hacer otras cosas o estar en otro sitio.¡Eres un egoísta!”
 ¡Por todos los dioses del Olimpo, esto es horrible! No os lo permitáis bajo ningún concepto.
 Todas estas personas exigen resultados rápidos e instantáneos, según ellas-no es que se lo planteen conscientemente-no tenemos derecho a relajarnos, nuestro deber es sacrificarnos por ellos, trabajar fuerte aunque nos encontremos física y psicológicamente débiles, no exigirles nada a cambio y dedicarles no tanto tiempo como podamos sino todo el que ellos nos pidan. En la mayoría de los casos el problema no lo tiene el mago que, según ellos, les engaña y les estafa, sino el propio cliente que lo quiere todo sin dar nada, pero desconoce que todo tiene un proceso y que como dijo con su peculiar sentido del humor mi admirada ocultista Dolores Ashcroft Nowicky en su manual práctico de magia ritual(Madrid, 1987), “no existe ninguna magia que funcione como la varita del hada azul de Pinocho”. En este campo, como en cualquier otro, es preciso armarse de paciencia. Los mejores odontólogos tardan varios años en arreglar la misma dentadura y los mejores psicopedagogos trabajan durante varios años con el mismo niño problemático. Exigir un resultado instantáneo es lo mismo que entender que tras una operación quirúrgica nos levantaremos de la camilla y saldremos a la calle como si nada.
 Afortunadamente, no todos muestran el mismo comportamiento. El asunto está en que la magia tan solo ayuda a quien pone de su parte y sabe ayudarse a sí mismo. Otros clientes de admirable espíritu luchador y cooperativo aceptarán ejecutar el ritual ellos mismos(nosotros se lo prepararemos y les explicaremos como funciona)y estarán dispuestos a cooperar. Nunca dejarán de confiar en nosotros por lento que sea el proceso y por mucho que les atormente la difícil situación que están atravesando. Al contrario, seguirán solicitándonos más consejos, más ayuda teniendo cuidado de respetar nuestra vida personal y nuestro tiempo. Reconocerán que nadie está obligado a hacer más de lo que puede, por tanto nosotros tampoco, y siempre tendrán con qué recompensarnos, más que por los resultados que vayamos obteniendo, en vista de nuestra atención hacia ellos y de nuestro empeño en ayudarles.
 Así y todo fijar un precio por los trabajos es una medida que suele poner límites a la invasión desmedida de pedigüeños de milagros gratuitos por cuanto a la hora de hacer un gasto se lo piensan más detenidamente. También sería prudencial advertir de que tenemos unos horarios de atención hacia ellos debiendo dedicar el resto del día a otras obligaciones y otros compromisos(jornada laboral, amigos, familia, tareas domésticas, colaboración con otras entidades de ayuda y ¿por qué no?nuestra diversión favorita, aquella que nos llena y nos ayuda a olvidarnos de todo). De lo contrario, correríamos el riesgo de que nos estuvieran llamando las veinticuatro horas del día y como se tratara de un cliente miedoso e inseguro con pesadillas nocturnas, ¡que nos sacara de la cama a las dos o las tres de la madrugada!
 Hablemos ahora de los productos. Lo primero que necesitaremos serán unas velas o velones de altar, naturalmente(en su momento iremos explicando la preparación del altar, las velas y los objetos que vayamos a utilizar). Después,  además del incienso para purificar, compraremos los velones o velas de propósito y los aceites para prepararlas y ritualizarlas.
 Si dispones de una tienda esotérica de confianza donde ya te conocen bien, saben lo que buscas y te lo pueden proporcionar, estás de suerte. Lo mismo que recibes un buen servicio de parte de tu establecimiento habitual, estarás en condiciones de proporcionárselo a tus clientes. El caso es que siempre hay que examinar detenidamente estos productos como haríamos con cualquier artículo de primera necesidad antes de comprarlos. No te los lleves si no te acaban de gustar o sospechas una manipulación con productos de pésima calidad. Algunas tiendas esotéricas fabrican velones con material sobrante o reciclado para que les resulten más económicos sin tener en cuenta que pueden atrapar negatividad y desprender gases tóxicos. Seamos selectivos y elijamos bien lo que necesitamos.

Premisas básicas

 Disfrutar de una buena salud y un buen equilibrio personal es un pilar indispensable de todo mago que de tal se precie, aparte sus conocimientos y su experiencia. Alimentación sana, paseos o caminatas diarios(a no ser que tu trabajo diario requiera caminar mucho, como un recadero o un cartero, por ejemplo), deporte(la natación como uno de los mejores), buena estabilidad emocional, tratar de sacar provecho de las situaciones difíciles y encontrarte bien contigo mismo/ a es un requisito indispensable para ayudar y transmitir felicidad a los demás. Dejar de lado los pequeños problemas cotidianos y mostrar un estado de ánimo abierto y activo es una buena ayuda para tratar con tus clientes.
 Tu actitud y tu presencia será lo más valorado por ellos. No es indispensable utilizar una vestimenta llamativa y colorida como en las películas de magia y fantasía, pero sí ofrecer una imagen que no les de que pensar. Vestiremos ropa de calle para estar de cara al público en el gabinete y una ropa cómoda para nosotros cuando trabajemos en nuestro templo a puertas cerradas. Podrá, por supuesto, quien lo estime necesario o se sienta mejor, vestir para sus rituales una túnica que puede ser un sencillo paño de algodón a modo de bata, mejor blanca como símbolo de pureza y también porque el blanco se considera un color comodín que sirve para todo.
 En cuanto a la decoración de la estancia, no es indispensable recargarla con fetiches y velas encendidas por todas partes como única fuente de iluminación, aunque se puede colocar una o dos estatuillas de arte africano  en alguna repisa o estantería para sentirnos más familiarizados con la cultura africana. Puede haber una vela encendida sobre la mesa de consulta-blanca por cuanto esta mesa se utilizará para sesiones de adivinación-y un bastón de incienso de aroma dulce-canela o vainilla-para crear un ambiente acogedor.
 Cuando te dirijas a tu cliente deberás mostrar una actitud lo más normal y humilde posible sin llegar a infravalorarte, pues de ese modo no podrás transmitir confianza, así como al autoengrandecerte producirás rechazo. Necesitan confiar en alguien, pero odian el engreimiento y la pedantería. No se te ocurra decir  “lo resuelvo absolutamente todo en un corto plazo de tiempo” porque además de que muchos problemas se te resistirán hasta que hayas logrado adelantar algo, tu cliente perderá su confianza en ti cuando no vea ningún progreso. Ten en cuenta que el mago es una persona de a pie como otras tantas y la magia blanca que por otra parte no requiere ninguna iniciación en particular  es asequible a todo aquel que desee practicarla. No es ningún privilegio exclusivo que nos diferencie de los demás ni es patrimonio exclusivo de nadie, pese a que ciertos conocimientos no se transmiten fuera de las escuelas ocultistas...pero esto es harina de otro costal. La iniciación en los misterios del Ocultismo, la Kábala y la Alta Magia es mucho más seria de lo que parece y, desde luego, nada podemos alcanzar, ni siquiera habiendo leído infinidad de volúmenes de autores clásicos sobre el tema. Se requieren muchos años de aprendizaje y experiencia para acceder a los menores grados de la Alta Magia, mientras que en la magia blanca, en cuanto tu primer y el más simple ritual(ya sea seguido al pie de la letra o improvisado y creado por ti)te ha surtido efecto ya se da por sentado que eres “un mago blanco de pata negra”.
 Otro requisito indispensable y muy sano para el desarrollo mental además es la creatividad. La magia blanca que yo enseño es casi toda creación e inspiración mía. En principio, pensé en seleccionar para vosotros los más sencillos rituales que pudiera encontrar en los clásicos manuales de magia publicados hace muchos años, pero descarté esta idea en cuanto se me antojaron algo difíciles para los principiantes. Alguno incluía tambien el sacrificio de un pollo, por lo que lo rechacé de inmediato. Arrojé entonces los libros a un lado y decidí definitivamente enseñaros unos rituales creados por mí. Aunque os voy a dar unas pautas os recuerdo que la creatividad es importante y podéis vosotros mismos agregar lo que queráis o consideréis oportuno, incluso algunas velitas pequeñas sobre el altar que puedan representar a los dioses vudú puede ser una ofrenda muy bien recibida por ellos, y si lo consideráis necesario podéis agregar dos velas más, una para ti y otra para la persona que deseas ayudar de manera que se establezca un puente de contacto entre ambas partes. Todo esto queda a criterio vuestro.
 Vamos ahora a exponeros la lista del material necesario para vuestras prácticas.

El altar

 El altar para los rituales y trabajos mágicos puede ser una mesa recubierta con un paño de algodón blanco, una cómoda o un escritorio ya no utilizados, incluso un cajón grande de madera forrado con tela blanca.
 Sobre cada esquina posterior del altar habrá una vela(o un velón si nos agrada más) blanca. Estas dos velas serán nuestras velas de altar y al comenzar cada rito deberemos encenderlas empezando por la de la derecha.

El incensario

 Este es un elemento indispensable en todo ritual. Puesto que necesitaremos quemar incienso deberemos de disponer de un pebetero o incensario-fáciles de encontrar en los bazares esotéricos, incluso, en las tiendas de artículos para regalo-. Podemos emplear en su defecto una taza de café o un jarrito que sirva de soporte.
 El incensario o el recipiente utilizado como tal se coloca en el centro del altar.

Las velas

 Utilizaremos velas de diferentes colores en los ritos. Cada color tiene su propia influencia vibratoria y dado que es el color lo esencial, la forma y el tamaño de las velas no tiene demasiada importancia. Lo que sí que deberemos vigilar, recordando lo anteriormente dicho sobre la adquisición de productos ocultistas y esotéricos, es que estén confeccionadas a base de cera vegetal. No se admiten las velas o velones elaborados a base de sebo, material reciclado y parafina, ya que además de desprender gases tóxicos nocivos para la salud, tienen el poder de atrapar energía negativa. La muerte del animal que ha fallecido para proporcionar el sebo necesario al fabricante de las velas, es un equivalente a un sacrificio sangriento. Las velas de sebo de cabrito se empleaban frecuentemente en ceremonias de magia negra.
 Lo dicho, palpadlas bien antes de ir a pagarlas y llevároslas, y descartadlas inmediatamente si notáis en ellas algo raro. Yo siempre me asesoro y vigilo detenidamente lo que encuentro, sobre todo si no confío en el propio establecimiento. En algunos de ellos he encontrado un material de calidad bastante cuestionable. Las velas mostraban un aspecto como de desgastadas y porosas, y los velones despedían un aroma algo fuerte.
 Los mejores establecimientos para conseguir velas y velones son los bazares esotéricos que desempeñan bien su labor y las tiendas naturistas. Las velas que he podido encontrar en estas últimas poseen un tacto suave, liso y agradable, además de un pequeño aroma que invita a la relajación y al descanso.

El agua bendita

 El agua bendita es otro elemento imprescindible en toda ceremonia mágica o religiosa, igual que el incienso. Podemos obtenerla en cualquier iglesia o adquirirla en bazares esotéricos que dispongan también de productos religiosos. También puede ser preparada por nosotros mismos, de manera que quede personalizada e impregnada con nuestras vibraciones.
 El recipiente conteniendo agua bendita estará en el ala inferior derecha del altar.

LIMPIEZA Y PURIFICACIÓN DE LA ESTANCIA

 Una vez obtenido y reunido todo el material, deberemos prepararlo adecuadamente antes de utilizarlo. Y una vez organizado y dispuesto nuestro lugar de trabajo, deberemos limpiarlo de posibles rastros de impureza. Para ello encenderemos una vela o velón de color blanco y quemaremos varios conos de incienso de mirra o benjuí sobre pastillas de carbón litúrgico colocando uno en cada rincón de la estancia, los cuales deberán encenderse empezando por el fondo y acabando por la puerta principal. Para prevenir el riesgo de incendio colocaremos los carbones encendidos sobre diminutos platitos de aluminio o, en su defecto, sobre cuadritos recortados del mismo papel de aluminio que los envolvía.
 Dejaremos consumir todo esto hasta el final y la estancia ya estará preparada para ser usada como templo.

COMO FABRICARNOS UNA MUÑECA VUDÚ

 Uno de los principales protagonistas de la magia vudú es, indudablemente, la famosa muñeca mágica. Como frecuentemente se oye decir toda acción ejecutada sobre esta repercute sobre la persona representada en esta imagen. Sin embargo conviene recordar que no es la muñeca o muñeco quien produce el efecto sino el mago o hechicero que hace uso de ella.
 La transferencia del pensamiento de un sacerdote o sacerdotisa vudú es una de las armas más poderosas de este culto. Se utiliza con mucho éxito, sobre todo, cuando se lanza un encantamiento contra un enemigo. La distancia no parece afectar absolutamente en nada al mal de ojo o cualquier maleficio que se intente. Parece algo fantástico e imposible de lograr y, sin embargo, existen numerosos hechos que corroboran las proezas de los auténticos practicantes del vudú. Las muñecas vudú suelen utilizarse para echar mal de ojo, pero, insistimos, esto no lo realiza la misma muñeca ya que es simplemente un médium representante de la víctima buscada. La muñeca vudú es el medio gracias al cual se transmite el pensamiento con éxito y por el cual se establece el contacto directo entre el operador y la persona sobre la que se pretende influir. El acto en sí es el resultado final de unos pensamientos profundamente concentrados.
 Existe un complicado ritual para fabricar estas muñecas maléficas que excluiremos puesto que ya ha sido descrito en la primera parte, no tiene lugar aquí y amén de considerarlo una pérdida de tiempo y un malgasto de espacio, nosotros queremos aprender a confeccionar muñecas vudú benéficas, de modo que vamos al grano.
 Todos podemos confeccionar sencillamente una muñeca vudú. Hemos de saber, desde el principio que ni el tamaño ni el sexo tienen vital importancia, aunque siempre podremos distinguir la figura masculina de la femenina mediante los principales rasgos.
 Al parecer, la figura más clásica ha sido siempre la muñeca o muñeco de barro.
Como hemos dicho, lo importante es la intención, incluso los rituales con que acompañemos este ejercicio; pero es suficiente una pequeña pella de barro para ir moldeando con nuestras propias manos las formas comunes del cuerpo elegido, donde nunca se busca la perfección de los rasgos. Sería importante tener en cuenta que justamente en el centro del cuerpo provocáramos un hueco en el que introducir partes físicas de la persona representada como recortes de uña, pelos o un trozo de tela de alguna prenda que nos haya podido facilitar, y que posteriormente rellenaremos con otra porción de barro para cubrir totalmente la figura.
 Otras alternativas al barro son elementos que no por ser más sencillos resultan menos eficaces son la tela, la madera, la popular miga de pan, la cera e incluso, por supuesto la tela. Escogemos esta última por parecernos la mas sencilla de todas.
 Empezaremos dibujando un patrón, preferiblemente de cartón dándole entonces la forma que queramos y una vez partiendo del patrón escogeremos la tela. Siempre será positivo para lograr más favorablemente nuestros propósitos, que la tela tenga características que nosotros reconozcamos como poseedores de ciertas cualidades, por ejemplo, si representa signos astrológicos, o si ha pertenecido a la persona a la que se desea representar. En todo caso cortaremos cuidadosamente dos piezas iguales al patrón, teniendo en cuenta dejar los bordes más amplios, por donde luego coseremos rematándolo.
 Es fundamental tener el pensamiento puesto en la persona a la que va a representar mientras se corta la tela. Siempre habrá algún rasgo a destacar, incluso dibujándolo sin temor a equivocarnos(un lunar, una perilla, un bigote o alguna señal en el rostro).
 En este punto podemos iniciar ya la costura de las dos piezas, sabiendo que hay que dejar una abertura en la parte superior por donde introduciremos los elementos ya mencionados. El cosido debe ser verdaderamente sencillo, suficiente para que contenga en su interior lo que tengamos preparado: algodón, paja, trapos e incluso hierbas, además de los otros elementos personalizados. Una vez incluido todo ello, cerraremos la abertura y daremos por terminado el ejercicio, aunque siempre convendrá iniciar el rito de la consagración y aplicar algunas de las plegarias más frecuentemente utilizadas.
 Ya tenemos nuestra muñeca vudú preparada para trabajar. Siempre podríamos contar con un modelo masculino y otro femenino y, en ocasiones, como podemos entender después de llevar a cabo algún ritual deberemos quemar estos muñecos o hacerlos desaparecer, para construir otros que puedan cubrir nuestros objetivos, relacionados, por tanto, con otras personas y otros rasgos.

COMO CREAR UN ZOMBI

 Nada que ver con la magia negra ni con los ritos de resurrección, ya lo hemos dicho. El zombi será el segundo elemento con el que vamos a trabajar. Es muy parecido al muñeco o muñeca vudú y sus funciones son muy similares.
 No es otra cosa que otro muñeco más para nuestros trabajos mágicos. Su confección es algo diferente, aunque no varía mucho de una a otra cosa. Veámoslo:
 Fabricaremos un muñeco de tela al que vestiremos con trozos de alguna de nuestras ropas. Podemos colocar una foto nuestra tamaño carné a la altura del rostro o ponerle un mechón de nuestro propio cabello.
 En cuanto al ritual para activarlo, deberá realizarse un viernes bajo Luna Nueva(lo cual podemos averiguar muy fácilmente en cualquier calendario del año en curso). Encenderemos una vela azul y depositaremos el muñeco enfrente. Usaremos para este ritual la misma ropa que el muñeco. Cerraremos los ojos y visualizaremos una luz azul saliendo del centro de nuestro pecho y dirigiéndose al corazón del muñeco que en adelante se convertirá en nuestro guardián energético benefactor.
 Concluida esta visualización, abriremos los ojos y pronunciaremos en voz alta la siguiente letanía:

“Te proyecto vida, te convierto en mi doble para que me asistas en todo trabajo de bien y protección que deba realizar. A partir de hoy serás mi soldado y mi escudo, mi asistente dirigido”.

 Permaneceremos contemplando a nuestro doble hasta que la vela se consuma, mientras lo programamos para desempeñar las tareas que necesitemos. Una de ellas puede ser la vigilancia y el cuidado de la casa en nuestra ausencia.
 Al día siguiente lo colocaremos en un lugar poco visible de la casa, preferiblemente escondido en la entrada y le encargaremos la misión o el servicio que necesitemos.

PREPARACIÓN DEL AGUA BENDITA

 Vamos ahora a preparar el agua bendita que vamos a utilizar en nuestros rituales. Naturalmente, como ya se dijo, podemos conseguirla en bazares esotérico-religiosos o en la parroquia de nuestro barrio. Sin embargo opinamos que adquiere mucho más poder energético cuando es elaborada por nosotros mismos ya que se impregna con nuestras propias vibraciones.
 La única cualidad que el agua bendita debe poseer es su pureza. Queda totalmente descartada la que mana del grifo del lavabo o del fregadero. Deberemos cogerla de un río, un pozo de un campo, un arroyo o una fuente. Si no hacemos este esfuerzo estaremos tirando nuestro trabajo por tierra, pues el agua llena de impurezas puede malograr todo el ritual por completo. Una vez obtenida el agua, pronunciaremos sobre ella la siguiente oración:

“Poderosísimo Dios tomo esta sustancia terrena y te la dedico a Ti en Tu altura, que Tu Espíritu fluya en ella y haga que quien la toque comparta tu bendición, que retenga Tu poder, Tu palabra y Tu bendición para siempre. Amén.”

Ahora, siempre que queramos utilizar nuestra agua consagrada, vertiremos cuidadosamente una pequeña cantidad en el rociador diciendo al hacerlo:

“Muy bendito Padre, creador de los cielos y la tierra, que esta agua sagrada que está dedicada a Ti, mantenga a raya a todo tipo de seres malignos y a los espíritus impuros que entrarían aquí. Que lleve el poder de tu palabra, oh, señor. Amén”.

 CÓMO EMPEZAR

 Ya disponemos, ahora sí, de todo el material que necesitamos para nuestras prácticas. Ya hemos limpiado nuestra estancia de vibraciones indeseadas, hemos preparado nuestro altar adecuadamente, disponemos de nuestras dos velas de altar mas otras de propósito que no he considerado oportuno especificar ahora, dado que las iremos adquiriendo cada vez que necesitemos llevar a cabo un ritual de propósito. Para un mero ritual de devoción, si es el caso, considero que contamos ya con lo más esencial. Agua bendecida, incensario, paño ceremonial para recubrir el altar y los dos complementos de nuestros rituales: la muñeca mágica y el zombi. Ya disponemos de una buena base desde la que partir.

 Veamos cuantos y qué tipo de rituales podemos realizar.

Ritual de protección

 Vamos a empezar con un sencillo ritual de protección antes de abordar cualquiera de los demás que pueden llevarse a cabo. Disponer de unas buenas defensas es esencial, pues en toda operación mágica estaremos rodeados de energías positivas y negativas, y deberemos potenciar las primeras y desterrar las segundas. Esta protección está basada en el vudú haitiano y es conocida como “la consagración de la sal”. Para realizarla dispondremos de un kilo de sal gruesa de mar(a la venta en comercios naturistas), una hoja de papel blanco, un bolígrafo de tinta roja y una brújula.

-dibuje una estrella de cinco puntas sobre la hoja de papel.
-coloque el dibujo sobre su altar y, tras haber localizado el Este con la brújula, oriente una de las puntas de la estrella en dirección a ese punto.
-extienda sus manos hacia arriba mientras expresa: Mi poder reside en el nombre del Señor, quien creó el Cielo y la Tierra.
-haga el signo de los cuernos(con el índice y el meñique extendidos)con la mano derecha apuntando hacia el suelo, mientras coloca la mano izquierda bajo el codo derecho.
-apunte con la mano derecha hacia el paquete de sal y coloque la mano izquierda(manteniéndola bajo el codo derecho), en la siguiente posición: el dedo anular, el índice y el mayor deberán estar extendidos; el anular y el meñique deben mantenerse recogidos en la palma de la mano.
-diga en voz alta: En nombre del Todopoderoso te exorcizo por los cuatro elementos.
-coloque sus manos ante usted, sobre la sal, con las palmas hacia el cielo y diga: Señor, consagra con nosotros esta sal, para que, de cualquier lugar donde sea derramada, sean expulsados todos los fantasmas, demonios y malos espíritus.

 Esa sal poseerá a partir de este momento propiedades de protección muy potentes. Podrá ser empleada en todos los usos corrientes, usarla para baños de limpieza corporal y en caso de hechizo o enfermedad, colocar un puñado en un platito debajo de la cama y mantenerlo oculto allí procurando que nadie lo vea durante una semana, al cabo de la cual habrá absorbido el maleficio. Arrojaremos entonces la sal y el platito al cubo de la basura que sacaremos de casa justamente en ese momento.

Ritual de comienzo.

1)      Prende un bastón de incienso y déjalo consumir aproximadamente unos cinco minutos antes de comenzar.
2)      Enciende tus velas o velones de altar comenzando por la derecha.
3)      Moja tus dedos índice y pulgar de la mano derecha en el agua bendita y santíguate: “Por la señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos señor Dios Nuestro en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”. A esto le seguirá un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
4)      Medita unos instantes y ten tu mente puesta en las divinidades vudús o sus santos equivalentes según tu preferencia.
5)      Procede a entonar la oración o la invocación correspondiente.
6)      Da las gracias y ya puedes pasar a ejecutar el trabajo que quieras. Puede tratarse de un ritual de propósito o de un mero ritual de devoción.
7)      Da nuevamente las gracias cuando termines y apaga las velas en el orden inverso al que fueron encendidas. Abandona el espacio olvidándote del trabajo que acabas de realizar.

 Estas son las bases del ritual. Podemos realizar nuestro trabajo durante el mismo o bien realizarlo aparte y realizar este sencillo ritual periódicamente como devoción o agradecimiento por el favor concedido. Naturalmente, si se trata de un ritual de devoción podrá servir cualquier tipo de incienso natural, mientras que si se trata de un ritual de propósito se quemará un incienso de propósito(más adelante expondremos una lista de los inciensos utilizados en la magia vudú)y agregaremos a las velas o velones de altar una vela o velón de propósito. Podemos quemarla nosotros o prepararla durante el rito para que sea el mismo cliente quien la queme en su casa recitando la oración correspondiente.

 Unas cuantas pautas más a tener en cuenta:
-encenderemos las velas o velones siempre con cerillas de madera.
-nunca apagaremos las velas soplando. Emplearemos un apagavelas o en su defecto un vasito de licor, un dedal o una pequeña cucharilla de café.
-no ejecutes nunca un ritual o un trabajo que no te apetezca. No quieras correr ni te dejes atosigar por nadie, de lo contrario, trabajarás apurado y condicionado y hay mayores probabilidades de que fracases.
-si eres mujer no trabajes ni ritualices jamás en período de menstruación.
-es esencial mantener un buen estado de ánimo antes de la ejecución de cualquier ritual o trabajo y hasta después del final de los mismos. Una baja moral o un estado depresivo pueden transmitir negatividad a la persona que se desea ayudar. No trabajéis si no os véis con ánimos u os encontráis moralmente hundidos.
-evita la presencia de niños o animales en el momento de efectuar cualquier ritual.

Ritual contra maleficios

 Este trabajo se utiliza para cortar maleficios de origen vudú y debe ser realizado por la víctima.
 El velón a emplear se conoce como revienta-hechizos y se vende ya confeccionado y preparado en los comercios esotéricos y ocultistas junto con los ingredientes para ritualizarlo; una mezcla de hierbas y una botellita de aceite litúrgico.
 En primer lugar esparciremos la mezcla de hierbas sobre una bandeja metálica, seguidamente tomaremos el velón entre las manos y lo ungiremos con el aceite de asentamiento litúrgico, al mismo tiempo que leemos la oración. Acto seguido procederemos a encenderlo sobre el montoncito de hierbas que hemos preparado y lo dejaremos consumir en su totalidad.

 Oración: Oh, espíritus de luz que gobernais sobre la tierra y ahuyentais a las sombras que impiden ver los caminos que conducen a lograr los objetivos necesarios e imprescindibles para el triunfo. Os suplico que intercedáis por mí(nombre)ante Dios y las huestes angélicas. Guiad mis pasos mientras camino hacia la luz eterna. Santo ángel del Señor, el celoso guardador, ya que a ti me confió la piedad divina, guárdame, rígeme, gobiérname e ilumíname.

  Recomendamos realizar este trabajo con precaución puesto que la mecha del velón contiene pólvora blanca y negra, y probablemente producirá una pequeña explosión o arderá con un crack fuerte, síntoma inequívoco de que se ha realizado el trabajo.
 En caso de ser nosotros quienes preparemos el velón para que nuestro cliente se lo lleve y lo queme en su casa utilizaremos la tercera persona en la oración, es decir en lugar de “intercedáis por mi” diremos “intercedais por él/ ella” y a continuación su nombre. Este ritual, lo mismo que cualquiera de limpieza, debe realizarse en el local o en la casa donde radiquen las fuerzas negativas. Sin embargo, si lo queréis hacer todo vosotros, acompañad a vuestro cliente a su casa y realizad el trabajo allí tanto el uno como el otro.

Ritual de salud.

1)      Prende un incienso de salud(ver lista de inciensos vudú)y déjalo consumir aproximadamente unos cinco minutos antes de comenzar.
2)      Enciende tus velas o velones de altar comenzando por la derecha. A estos deberás añadir un velón azul claro, el cual se colocará en el centro del altar de manera que forme un triángulo equilátero con los otros dos.
3)      Moja tus dedos índice y pulgar de la mano derecha en el agua bendita y santíguate: “Por la señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios Nuestro en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.” A esto seguirá un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
4)      Medita unos instantes y ten tu mente puesta en las divinidades vudús o sus santos equivalentes según tu preferencia.
5)      Procede a entonar la siguiente invocación: “fuerzas divinas omnipotentes derramad vuestra bendición sobre(nombre)y que vuestro milagroso poder curativo penetre en todas y cada una de sus células devolviéndole su salud y su bienestar. Que así sea”
6)      Da las gracias y enciende tu velón azul. Unge el muñeco con el aceite de salud correspondiente(ver lista de aceites) visualizando un rayo verde que sale de las puntas de tus dedos y penetra en el interior de la persona a la que deseas sanar y deposítalo en el centro del triángulo formado por los velones.
7)      Da nuevamente las gracias cuando termines y apaga las velas en el orden inverso al que fueron encendidas. Abandona el espacio olvidándote del trabajo que acabas de realizar.

 Mal de amores

 Esta será, entre otras, la queja que con mayor frecuencia nos será presentada. Las consultas que suelo pasar en el gabinete son en su mayoría problemas de amor y de matrimonio. Las personas cuyo matrimonio ha dejado de funcionar inexplicablemente y aquellas otras que sienten miedo a quedarse solas y desean una compañía a todas luces recurren con facilidad a la adivinación y a la magia. Sin embargo, como ya he advertido en otros trabajos sobre magia, es conveniente pisar este terreno con pies de plomo porque ya se halla en juego la voluntad de una tercera persona y ya estamos abordando un campo decididamente delicado. Yo tengo totalmente prohibidos los trabajos tipo amarre los cuales desdeño y rechazo enérgicamente dado que opino que cada cual es libre de elegir a la persona con la que desea compartir su vida, incluso de no querer compartir su vida privada con nadie si no lo desea. Estoy de acuerdo, eso sí, con restablecer la paz y el entendimiento en las familias o los matrimonios cuya relación, inesperada e inexplicablemente, se ha roto. Podemos en este caso, no subyugar a la persona, sino pedir a los guias o santos que le iluminen y le muestren lo erróneo de su actitud a fin de que sea ella misma quien decida rectificar de corazón sin sentirse obligada por ello. Siempre que realicemos un trabajo de unión amorosa deberemos hacerlo bajo esa condicional. Una frase que siempre podremos añadir a nuestras oraciones sería la siguiente o por el estilo: “no obstante, Señor, hágase tu voluntad y no la mía”, dando entender que sólo deseamos hacer aquello que es recto y justo sin interferir en el destino ajeno ni en la voluntad ajena.
 Sin embargo hay diversos factores a tener en cuenta. Ante todo deberemos averiguar el origen del problema conyugal; puede ser debida a una manipulación mental, una cizaña sembrada por una persona odiosa o envidiosa, una seducción...aunque también puede haberse originado en un mal trabajo de separación. No es muy prudente proceder a la unión amorosa pasando por alto el origen del problema, pues, aunque lográramos tal propósito, la convivencia se tornaría insostenible para ambos cónyuges.
 Si estamos seguros de que el hecho causante de la separación ha sido un trabajo de magia negra recurriremos al ritual contra maleficios que ya hemos explicado. Caso de no percibir dicho trabajo, lo cual podemos averiguar preguntando al tarot[2] con el oráculo del sí y el no, podremos recurrir a un ritual destinado a dispersar malas influencias(un amante o un ser envidioso que ha promovido la discordia entre los cónyuges)o a un ritual de iluminación para transmitir a la persona fría y distante el entendimiento que necesita. Una vez solventados estos problemas podremos recurrir al ritual de amor y unión que se detalla a continuación.
 Además de los elementos de rigor para el ritual dispondremos de dos muñecos para realizar el trabajo: un muñeco representándole a él y una muñeca representándole a ella. También habrá en el altar una copa llena de agua limpia hasta su mitad y dos vasitos conteniendo uno vino tinto(símbolo solar masculino y activo)y otro vino blanco(símbolo lunar femenino y receptivo).
 El ritual comienza de la manera acostumbrada, es decir:

1)      Prende un incienso de amor y pasión y déjalo consumir aproximadamente unos cinco minutos antes de comenzar.
2)      Enciende tus velas o velones de altar comenzando por la derecha. A estos deberás añadir un velón rojo(si deseas actuar sobre la parte sexual)o rosa(si se trata de la parte sentimental), el cual se colocará en el centro del altar de manera que forme un triángulo equilátero con los otros dos.
3)      Moja tus dedos índice y pulgar de la mano derecha en el agua bendita y santíguate: “Por la señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios Nuestro en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.” A esto seguirá un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
4)      Medita unos instantes y ten la mente puesta en las divinidades vudús o sus santos equivalentes según tu preferencia.
5)      Procede a entonar la siguiente invocación: “Fuerzas divinas omnipotentes que lleváis la paz, el amor y el entendimiento a toda la faz de la Tierra y a todo el Universo; vos que sembráis la paz donde ha la discordia; vos que sembráis el perdón donde ha el rencor y la venganza;vos que sembráis la alegría donde ha la tristeza:vos que sembráis el amor donde moran el odio y la crueldad. Iluminad a(nombre del cónyuge incomunicativo o indolente)a fín de que vea la luz y alcance el entendimiento. Aportad consuelo y esperanza al afligido espíritu de(nombre del cónyuge afligido)y derramad sobre sí vuestro bálsamo pacificador recogido del Manantial Divino. Dad fuerza a los corazones de(nombres de ambos)y despertad nuevamente el cariño y el sentimiento adormecidos desde tiempo atrás. Así como renace el Ave Fénix de sus cenizas, renazca el amor y la pasión entre este buen hombre y esta buena mujer.
6)      Da las gracias y enciende el velón rojo(o rosa). Unge ambos muñecos con aceite de amor y pasión(ver lista de aceites)y colócalos juntos en posición de abrazarse en el centro del triángulo formado por los tres velones. Visualiza un rayo rosa saliendo de tu corazón y atravesando los corazones de las personas para las que solicitas esta unión. Este rayo debe atravesaros a todos(de esta manera tú también te podrás limpiar , de paso, tus propias heridas internas) realizando un movimiento circular en sentido horario unas siete veces. No dejes de decir esta frase de vez en cuando: “Sea, Señor, Tu Santísima Voluntad, no la mía. Hágase lo que es recto y justo conforme a las leyes universales”. Bebe, a continuación un pequeñísimo sorbo de vino tinto y alza el vasito por encima de tu cabeza diciendo: “he aquí al sol, principio masculino y activo”. Haz lo mismo con el otro vino diciendo: “he aquí a la luna, principio femenino y receptivo”[3]. Deposita ambos vasitos sobre el altar, haz una pausa, tómalos nuevamente volviéndolos a alzar y vierte su contenido sobre la copa de agua entonando: “Hágase la mezcla de ambos principios sobre el elemento agua que es Manantial Divino de vida. Que esta agua pura, hija natural del mar cósmico, vivifique y fortalezca esta unión y lo que Dios ha unido en el Universo no lo separe el hombre en la Tierra.” Alza la copa conteniendo la mezcla sobre tu cabeza y preséntala a los cuatro puntos cardinales girando en sentido de las manecillas del reloj. Vuelve a depositarla sobre el altar y haz una reverencia.
7)      Da nuevamente las gracias cuando termines y apaga las velas en el orden inverso al que fueron encendidas. Abandona el espacio olvidándote del trabajo que acabas de realizar.


Sanear la economía.

 He aquí otra cuestión que parece preocupar al ser humano actual y ¿a quién no le preocupa, naturalmente? Por mucho que los espiritualistas hasta la médula en su afán de independencia critiquen lo que ellos llaman “el culto al dios dinero”, lo cierto es que constituye un pilar importante de la existencia. Gracias a él, precisamente, sus críticos disponen de medios para malmeterle, obsérvese qué paradoja; páginas web, documentos que cuelgan en internet poniéndolo “verde”...a no ser que el ordenador que utilizan con este objetivo lo hayan tomado prestado, claro está. Pero no por eso deja de tener un coste. Si editan un libro enemigo del dinero y del capital y se enriquecen con su venta, no desdeñarán para nada tal beneficio. Como quien da conferencias en contra del futbol e intenta enriquecerse haciendo quinielas...
 Una famosa frase de Buda dice así: “no es más rico quien más tiene sino quien menos necesita”. No negamos la razón a tal dicho ni a tal personaje, pero esto no significa que tengamos que mantenernos a pan duro y agua del grifo cuando podemos elegir. Tenemos derecho a disfrutar de los adelantos tecnológicos, a permitirnos un capricho de vez en cuando, a vestirnos a nuestro gusto y comodidad...lo que encuentro, naturalmente, fuera de lógica es envidiar a mi vecino porque es propietario de un yate(¿qué haría yo con todo un yate para mí solo?), querer acaparar más y más dinero, más y más tierras(de las que quizás nada sabría yo y en las que quizás nadie daría “un palo al agua”), poseer una mansión grande y lujosa(demasiado laberíntica quizá)a no ser que queramos posteriormente reutilizarla como centro de acogida(labor solidaria; ahí se ve quién se recrea en sus riquezas y quién ayuda con ellas)y un largo etcétera.
 En conclusión: la verdadera riqueza es la que poseemos en nuestro interior. No reside en poder adquirir piezas de valor, sino en dar valor a lo que se posee, por cuanto llega un momento en que ya no se pueden adquirir muchas más cosas y debemos aprender a disfrutar de lo ya adquirido. Sin embargo, en una época de crisis como la que vivimos actualmente siempre es bueno contar con uno que otro respaldo.
 El ritual que os enseñaré a continuación está destinado, como dije más atrás, a sanear la economía. Me refiero, naturalmente, a pérdidas incomprensibles y masivas de dinero, crisis económica de algún negocio o empresa con amenaza de embargos y bancarrota, en resumen, todo lo que de algún modo puede afectar al área económica de nuestra vida.
 Este ritual es más sencillo que el anterior. Todo se desarrolla absolutamente igual, con el muñeco que representa a nuestro cliente o a nosotros mismos(incluso a nuestro  zombi podemos pedirle protección y ayuda en este sentido). La única variante es un billete o unas pocas monedas que depositaremos sobre el altar.

1)      Prende un incienso de dinero y fortuna(ver lista de inciensos)y déjalo consumir aproximadamente unos cinco minutos antes de comenzar.
2)      Enciende tus velas o velones de altar empezando por la derecha. A estos deberás añadir un velón verde, el cual, se colocará en el centro del altar formando un triángulo equilátero con los otros dos.
3)      Moja tus dedos índice y pulgar de la mano derecha en el agua bendita y santíguate: “Por la señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios Nuestro, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.” A esto seguirá un Padrenuesto, un Avemaría y un Gloria.
4)      Medita unos instantes y ten la mente puesta en las divinidades vudús o en sus santos equivalentes según tu preferencia.
5)      Entona esta invocación: “Fueras divinas omnipotentes que mis plegarias escucheis, mirad con piedad a este necesitado y prestadle vuestro apoyo y auxilio. No le neguéis cuanto necesite de vosotros y sed para él/ ella una torre de fortaleza frente a las adversidades de la vida y del mundo. Guiadle en cada paso y encaminadlo por los senderos de la rectitud y el órden. Protegedle y socorredle en todo momento de la necesidad y de la debilidad. Bendita sea por siempre y para siempre la mano que le proporcione cobijo, vestido y alimento y le ayude a salir de este trance. Gracias, Padre Benefactor, que me has escuchado y atendido. Amén.”
6)      Da las gracias y enciende tu velón verde. Derrama unas gotas de cera fundida del mismo sobre las monedas a fin de potenciar tu petición. Unge tu muñeca o muñeco con aceite de prosperidad(ver lista de aceites)y deposítalo en el centro del triángulo equilátero. Toma tres  monedas del altar y déjalas caer a la mañana siguiente en el sombrero del primer mendigo que veas(o en el primer puesto de alguna entidad de beneficencia que encuentres)diciendo mentalmente: “lo que quieras para ti, hazlo por los demás”.
7)      Da nuevamente las gracias cuando termines y apaga las velas en el sentido inverso al que fueron encendidas. Abandona el espacio olvidándote del trabajo que acabas de realizar.

 Conviene señalar que podemos orientar este ritual a la consecución de empleo, ya que la producción es la base de la economía. Cuando deseamos algo material y mediante este ritual lo obtenemos, de algún sitio ha de venir. No surge de la nada. Esto quiere decir que alguien ha de tenerlo y apreciarlo. Por tanto, habremos de vigilar que nadie salga perjudicado. El dinero que pidamos al Universo o a las divinidades vudú no aparecerán al día siguiente delante de nuestra puerta, ni mucho menos. Es posible que nos sea ofrecido un trabajo extra bien remunerado, que encontremos un plan de ahorro mucho más beneficioso que el habitual o que se nos acerque el entendimiento si padecemos de manirrotismo o del “síndrome del comprador compulsivo” que afecta hoy por hoy a tantísimas personas. Desde luego, mucha “ruina” y mucha “pobreza” aparentes tienen su origen en estos hechos; compramos todo lo que se anuncia por “estar en la onda” sin que se adapte realmente a nuestras necesidades básicas y los pocos afortunados que son tocados por un golpe de suerte en los juegos de azar parecen perder el mundo de vista en cuanto se encuentran con una cantidad significativa de dinero: cogen confianza y derrochan a manos llenas para presumir de su poder adquisitivo, por demás, temporal y efímero, puesto que en el momento que se encuentran en un verdadero apuro no cuentan con ningún respaldo. De haber recordado que quizá tenían alguna deuda importante, por ejemplo,  habrían utilizado más el sentido común que las manos y la vista.

Ritual de la buena suerte

 Este ritual es de uso general, es decir, nos puede servir para todo. Puede constituir un ritual comodín cuando no acabemos de tener claro lo que pide nuestro cliente. Sin embargo, el objetivo principal es abrir caminos y mejorar la suerte cuando la persona se halle atravesando una época difícil, plagada de obstáculos, tropiezos, fracasos y “mala sombra” para con todo. Es una especie de limpieza de lo que comúnmente denominamos gafismo. La mayoría de las veces es debido a emisión inconsciente de ondas negativas desde la psiquis que terminan provocando lo mismo que se teme. Y no se trata de “estar maldito” ni ningún fenómeno parecido. Esta persona no se concede a sí misma el respeto que merece y ante una pequeña dificultad que se le origina de repente no duda en abatirse en lugar de sacar fuerzas de flaqueza y seguir luchando.
 En este caso, antes de proceder al ritual podemos aconsejar a nuestro cliente un baño con la sal consagrada cuya preparación hemos explicado más atrás de manera que quede liberada de sus pequeñas cargas internas y recupere su autoestima. Una vez tomado dicho baño procederemos a acrecentar su buena suerte.

1)      Prende un incienso de fortuna o abrecaminos(ver lista de inciensos)y déjalo consumir aproximadamente unos cinco minutos antes de comenzar.
2)      Enciende tus velas o velones de altar empezando por la derecha. Añade a estos una vela de color morado que representa la transmutación de las energías.
3)      Moja tus dedos índice y pulgar de la mano derecha en el agua bendita y santíguate: “Por la señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios Nuestro en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.” A esto seguirá un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
4)      Medita unos instantes y ten tu mente puesta en las divinidades vudús o en sus santos equivalentes según sus preferencias.
5)      Entona esta invocación: “Omnipotente y sempiterno Dios creador del Cielo y la Tierra, ten piedad de este mísero mortal que te invoca y no le niegues tu apoyo ni tu protección en estos momentos de angustia y sufrimiento. Derrama sobre él/ ella tu bendición y extiende tus brazos protectores sobre su persona. Que tu poderosa diestra le ayude a salir de la oscura y confusa caverna donde se encuentra perdido/ a y le muestre el camino de la Luz. Sé para él una torre de fortaleza frente a las agresiones de la vida y del mundo. Otórgale la fuerza que necesita y ábrele los caminos para obtener el triunfo y el éxito en la vida, para conservar la salud y la estabilidad personal, para superar todos los obstáculos, para librarle de las cadenas de la necesidad y la escasez y para que reinen en su vida la paz, el equilibrio y la armonía. No tengan sus enemigos y adversarios ningún poder sobre él y pueda salir victorioso de toda prueba ofrecida por su destino.
6)      Da las gracias y enciende tu velón violeta. Deposita al muñeco en el centro del triángulo formado por los velones y úngelo con aceite abrecaminos(ver lista de aceites). Tómalo con la mano izquierda y con la derecha ve tocándole las zonas correspodientes a los siete chakras(la coronilla, la nariz, la nuca, el corazón, el bazo, el hígado, los órganos genitales y la base de la columna vertebral)pronunciando estas siete afirmaciones, una por cada vez que toques un punto: Yo te libro de la inconsciencia. Yo te libro de la ignorancia. Yo te libro del mal. Yo te libro de la enfermedad. Yo te libro de la adversidad. Yo te libro del miedo. Yo te libro de todo aquello que te impide ser felíz y avanzar en el camino de la vida. Así fue, así es y así será.
7)      Da nuevamente las gracias cuando termines y apaga las velas en el sentido inverso al que fueron encendidas. Abandona el espacio olvidándote del trabajo que acabas de realizar.

Otros rituales para fines diversos.

 Habréis notado como cabe suponer que se ha repetido el mismo ritual para diferentes objetivos con la única variación de los trabajos que se hacían dentro del mismo.
 Podríamos pasar todo el taller de magia repitiendo el mismo ritual, pero nuestro propósito de no aburriros con un tema repetitivo y de que utilicéis la cabeza simplificando o ampliando según creáis conveniente nos lo impide. Básicamente es todo igual: el ritual que es siempre el mismo y los muñecos que ungimos con el aceite correspondiente. Lo principal es utilizar la energía que sale de nuestras manos y de nuestro corazón y conectar con las entidades que nos ayudarán en nuestro trabajo.
 Por supuesto, se pueden hacer muchos más rituales; para vender un piso, para atracción de clientes, para antes de una sentencia judicial, para sacar de la droga a quien anda metido en ella, para estudios, diplomas, carnets,etc, pero a estas alturas consideramos que ya podéis haceros una idea aproximada de qué hacer en cada caso. Aquí hemos dado fórmulas para obtener lo principal de la vida: amor, prosperidad, salud y suerte. Si deseais algo en concreto, por ejemplo, erradicar el vicio de la bebida o el tabaco, podéis tranquilamente utilizar el ritual de la salud, puesto que es lo que se está buscando al intentar abandonar esos malos vicios. Para atraer clientes, si tenemos un negocio, utilizaremos el ritual del dinero; el motivo profundo de desear clientela no es otro. Para estudios recurriremos al ritual de la buena suerte; a veces se necesita suerte para figurar en las listas de admitidos y para que no se ofrezcan pruebas demasiado difíciles, pero lo principal es la actitud del interesado, entonces mediante las siete afirmaciones le liberamos de todo aquello que tiende a refrenarle y le proporcionamos el triunfo y el éxito en la vida. Para reconciliar una familia cuya relación se ha enfriado, sencillamente con el ritual de amor y unión(ya que nos referimos a amor, unión y relaciones en general, no solo de parejas o matrimonios), solo que en lugar del muñeco y la muñeca fabricaremos tantos como miembros haya en esa familia. Pero teniendo en cuenta lo laborioso que os va a resultar, será mucho más descansado utilizar una fotografía de toda la familia-o la más completa que se haya podido encontrar-junta y ungirla con un bálsamo pacificador. Los vinos no son imprescindibles en este caso aunque si queréis mezclar en la copa varios zumos de frutas(siguiendo una antigua tradición de representar a los familiares a través de los árboles frutales)pidiendo unión para la familia en cuestión, se puede hacer.
  Ahora os expondremos varias listas de productos vuduistas para diversos fines. Podréis encontrar varios de ellos en tiendas especializadas en este tema. Existen aceites e inciensos, como iréis viendo, para el amor, la salud, la buena suerte...existen, por supuesto, aceites, inciensos, polvos y mezclas secretas para perjudicar y subyugar a un sujeto recalcitrante a nuestra pasión amorosa cuyos nombres excluiremos por razones éticas. No cumplen el menor fin útil en este taller y no nos aportarán prácticamente ningún beneficio. Para todos aquellos que han asumido la ética y moral de la magia blanca no es necesario insistir más.

PRODUCTOS Y FÓRMULAS SECRETAS.

Lista de aceites para magia vudú

 El aceite empleado en rituales y trabajos de magia actúa como un conductor de electricidad, en este caso como un conductor de nuestras energías. A través de el son transmitidas a nuestros muñecos y a nuestros cirios, velas o velones. Antes de utilizarlos en cualquier operación mágica es indispensable que sean ungidos y preparados de la siguiente manera: tomaremos la vela o velón con la mano izquierda y con la derecha impregnada del aceite de propósito correspondiente procederemos a ungirla primeramente desde el centro hasta la mecha siete veces y otras tantas desde el centro del velón hasta su base, naturalmente visualizando la energía que sale de nuestra mano derecha y que estamos transfiriendo al velón.
 Los velones de altar serán ungidos con cualquier tipo de aceite natural(de oliva, de girasol, de soja, etc.) mientras que los velones de propósito serán ungidos con el aceite correspondiente a la petición formulada.
 He aquí algunas muestras a elegir:

-de gardenia: protección

-del juez amistoso: juicios, trámites y documentos

-de valor: para vencer la timidez.

-de canela: para la buena suerte.

-del corazón feliz: para la felicidad.

-de la vida afortunada: para abrir caminos y conseguir la fortuna.

-pensamientos apacibles: sanar mentes inquietas y potenciar los pensamientos positivos.

-Van van de Louisiana: para anular maleficios. Si lo deseáis podeis agregar este al aceite litúrgico con que se unge el velón revienta hechizos.

-hogar apacible: para llevar la paz y las buenas vibraciones a los hogares.

-No yerres más: para aportar el entendimiento al cónyuge infiel y restablecer el equilibrio en el matrimonio.

-de poder: para acrecentar el propio poder en una situación embarazosa.

-de pachulí: paz mental y armonía.

-de protección: como su mismo nombre indica, para proteger.

-de jazmín: invocación de espíritus positivos.

-de rosa roja: aumenta la fuerza espiritual en tiempos difíciles.

-de mirra: destruye los maleficios.

-de nardo: unión familiar.

-de lavanda: amor y temas económicos.

-del corazón felíz: atrae el amor y las buenas vibraciones.

-atraer la salud: temas de salud.



Lista de inciensos para magia vudú

 El incienso es otro de los elementos indispensables en toda ceremonia o ritual mágico o religioso. Es utilizado tanto para facilitar el contacto con las entidades como para limpiar el lugar de trabajo de posibles rastros de impureza. Como explicamos anteriormente con respecto a la ambientación de nuestro gabinete de consulta, su aroma crea un ambiente bastante acogedor y cuando nos envolvemos en él olvidamos momentáneamente nuestras inquietudes y nuestras preocupaciones. Muchos de los aceites empleados en magia son prácticamente incienso aceitado puesto que sus funciones son comunes a ambos. Dicho producto se obtiene a partir de la resina de ciertas plantas orientales y se comercializa en forma de bastones, conos, granos o en polvo.
 Algunos de los inciensos utilizados en la magia vudú suelen llevar agregadas unas composiciones generalmente secretas y sus fórmulas solamente son conocidas por los iniciados en los secretos de la religión vuduista. Sin embargo, algunos manuales de magia vudú nos revelan algunas recetas para confeccionar nuestro propio incienso.
 A continuación, para quien quiera evitarse la ardua tarea de preparar el incienso expondremos la lista de todos los que se pueden encontrar ya elaborados en el mercado, de los cuales hemos escogido solamente aquellos cuya fórmula es fiable y no contiene productos dañinos. En la lista de los aceites os habréis dado cuenta de que aparecen muy pocos; el motivo es que para mi gusto son las mejores mezclas que he podido encontrar y cuyos propósitos me han parecido más constructivos. Naturalmente, he prescindido de las mezclas que exigían sangre o incluían alguna planta peligrosa. No me acabaron de gustar algunos productos que por razones de ética y conciencia no mencionaré aquí. Había, desde luego, aceites para maldecir, para controlar la mente ajena, para seducir...así como inciensos utilizados en ceremonias de magia negra. Quien desee preparar por su cuenta los diferentes inciensos, polvos y aceites de la magia vudú, le recomiendo escoja entre la bibliografía que encontrará al final de nuestro trabajo y utilice dicha información con conocimiento y responsablemente. Estos son los inciensos que podemos encontrar:

Incienso de amor: para conservar el amor.

Incienso fuente de oro: temas económicos.

Incienso aura de encantamiento: para tus meditaciones diarias.

Incienso salud rebosante: para mantener una buena salud.

Incienso “bon voyage”(buen viaje): aleja a las personas que nos acosan y nos ayuda a romper una relación que no nos beneficia.

Incienso  “gris gris faible”: úsase para vencer a un enemigo y para anular maldiciones.

Incienso “le diable s’en va”: como su nombre os hará suponer es utilizado en exorcismos de viviendas o locales.

Incienso de la fama creciente: para el éxito y la prosperidad

Incienso de sueños proféticos: para lograr sueños clarividentes y premonitorios.

Incienso apaciguador de la ira: tranquiliza y restablece el amor entre las parejas mal avenidas.

Incienso oro de leprechaun: para atraer la buena suerte.

Incienso círculo protector: para proteger de influencias malévolas a una persona, hogar o lugar de negocios.

Incienso para anular maldiciones: un incienso esencial y básico para este fín. Algunos adeptos recomiendan quemarlo durante nueve noches consecutivas cerca de una ventana abierta.


CUESTIONES DE SALUD Y EQUILIBRIO. MAL DE OJO, MAGIA NEGRA Y OTROS MALEFICIOS.

 Otros fenómenos que merecen un estudio aparte dentro de nuestro taller de magia práctica son los relacionados con las prácticas mágicas a menudo utilizadas con mala intención.
 Existe, sin embargo, otros daños que no son provocados intencionadamente por cuanto la persona que los produce no es consciente de lo que está haciendo. Desde el momento en que lo fuera ya sería un trabajo con todas las de la ley. Esta es la diferencia entre el mal de ojo y la magia negra. El mal de ojo, según la definición dada por los diccionarios es la influencia ejercida por una persona sobre otra mirándola de cierto modo y, especialmente, sobre los niños. Cuanto más vulnerable es el sujeto receptor más patente es el poder de la mirada por poca carga interna que lleve quien lo proyecte. De hecho, un mal de ojo es muy similar a una ofensa: no ofende quien quiere sino quien puede. No es el insulto en sí-según la expresión y el tono que lo acompañe, igualmente puede ser tomado a broma picaresca- lo que ofende sino la persona que lo profiere. Dependiendo, claro está, del valor que su interlocutor le otorgue como persona. Una persona con un enorme complejo de inferioridad se siente fácilmente humillada por otra a la que considera superior, a menudo, sin saber a ciencia cierta por qué.
 En conclusión: el poder destructor de la mirada no dependerá exclusivamente del emisor sino también, en parte, del receptor. Una expresión bastante oída en algunas películas en las que se introduce algún elemento esotérico o paranormal es, por ejemplo: “voy a decirle a la mujer-vudú (?)que eche mal de ojo a tu piano”. Lo más lógico, visto así, sería decir: “ voy a decirle que haga magia negra sobre tu piano”. Si realmente es un mal de ojo lo que se le quiere acarrear al piano bastará con mirarlo como un objeto inservible y depositar sobre él toda la rabia y toda la culpa de nuestro fracaso como artistas.
 El mal de ojo no es otra cosa que el malestar que se puede transmitir con la mirada. Aún en la actualidad, en Grecia, una mirada malévola de reojo es interpretada como un augurio de muerte. Cierto o no, este gesto o esta expresión no deja de producir un cierto escalofrío. Y cuando se nos queda grabado en la memoria como algo fríamente metálico sobre la piel, no podemos evitar el darle vueltas a la cabeza, sobre todo si somos una presa fácil para el sentimiento o complejo de culpabilidad.
 El sentimiento de culpa es, desde luego, el terreno mejor abonado para que quien desee someternos a su poder pueda lograrlo tan fácil como victoriosamente. Dichas personas poseen el hábil talento para hacernos sentir culpables cuando han sido ellos quienes han obrado de mala fe. Y no es necesario poseer demasiada psicología(que no demuestran poseer ninguna cuando les importan poco las necesidades ajenas) ni ningún poder persuasivo. Basta con invertir los papeles: el verdugo asume el papel de víctima para hacerte sentirte sucio, cruel, injusto y ruin.
 De la misma manera el miedo es el terreno mejor abonado para el mal de ojo es el miedo junto con el sentimiento de culpa. Una persona débil de carácter se encuentra condicionada por otra de carácter más fuerte con respecto a ella, la cual no le ve más que los defectos o intenta hundirle a causa de una envidia malsana. Muchos de nuestros fracasos han tenido su origen en estos hechos: una persona que, en realidad, se siente empequeñecida con respecto a nosotros nos ha criticado y vituperado tantísimas veces que nos ha quitado las ganas de emprender aquel proyecto o aquella formación que tanto nos ilusionaba. Hemos sopesado los pros y los contras de la cuestión y los contras han ganado la partida. Nuestro pensamiento es más potente en los malos recuerdos y en el miedo a lo desconocido que en la felicidad, el buen ímpetu y el optimismo.
 El mal de ojo actúa sobre la esfera espiritual minando las defensas energéticas del destinatario. Los deseos de dañar, de hundir, de atemorizar y de hacer enfermar de algún modo fluyen de los ojos en forma de dardos envenenados y se depositan en el aura vital de la persona, los cuales se manifestarán en forma de dolores de cabeza, dificultades para respirar, tropiezos y fracasos profesionales y una continua cadena de desgracias y catástrofes. Pero, a menudo es suficiente con que un amigo de confianza recite una oración pidiendo nuestro bienestar para que el mal provocado por los pensamientos negativos empiece a remitir. Con sencillas friegas de aceite de oliva y agua bendita podemos también erradicarlo definitivamente.
 La magia negra, por lo contrario, es siempre voluntaria y programada. Además de proyectar pensamientos negativos sobre la persona elegida como víctima el operador suele utilizar bajos astrales o entes poco evolucionados para que le ayuden en su cometido. Envidias, odios y rechazos podemos sentir todos, aunque sin desear para nada el derrumbamiento de la persona a la que despreciamos; sencillamente ella por su lado y nosotros por el nuestro. Sin embargo un mal de ojo o un trabajo de magia negra suelen estar motivados por el deseo de destrucción. El aojador-como se le llama al individuo que “echa” el mal de ojo- siente deseos de destruir, él mismo es el que quisiera la infelicidad de la persona a la que detesta. No se decide nunca a actuar, pero no puede por menos de satisfacerse enormemente cuando sabe que otra persona lo ha hecho o cuando sorprendentemente le ocurre alguna tragedia a su víctima. El mago negro siempre se halla decidido a actuar, debe estar seguro de que no sentirá ningún remordimiento por el daño causado mediante su magia y puede ser él mismo quien desee la destrucción de su víctima o estar trabajando por cuenta de otros sin importarle en realidad si la víctima fenece o remonta.
 Armas tan destructivas como la agresión psíquica o las prácticas negativas del vudú no son patrimonio exclusivo de tiempo atrás. Hoy día se sigue recurriendo muy fácilmente a los grupos o personas que trabajan en esta línea y toda precaución es poca cuando nuestros sistemas defensivos se hallan en baja forma. Vamos a finalizar este taller de magia vudú con un sencillo ritual para liberar del mal de ojo. En cuanto a la anulación de trabajos de magia negra realizados a propósito, recurrid al ritual del velón revienta hechizos explicado más atrás.

Cómo liberar del mal de ojo.

 En primer lugar tomaremos un recipiente con agua, nos haremos la señal de la Santa Cruz y colocaremos la mano izquierda sobre el recipiente. Rezaremos un Padrenuestro y diremos la siguiente oración:

“ Amado Jesús: Así como el agua de Juan el Bautista limpió tu cabeza sagrada y la voz de Dios exclamó: he ahí a mi hijo primogénito! Permite que el agua que sostengo en mis manos limpie de todo mal a(nombre). Perdóname por mis pecados y manifiéstate a través de mi para curar a este inocente. Amén. Amén. Amén.”

 Acto seguido mojaremos las puntas de los dedos índice y corazón, haciendo siete veces la señal de la cruz sobre la frente del paciente, mientras rezamos un Padrenuestro. Luego repetiremos con un Ave María.
 Este proceso se repetirá durante tres días consecutivos y convendrá colocar bajo la cama del afectado un plato con sal marina(puede ser la misma que hemos consagrado y preparado para proteger ya que estaba también encaminada a estos menesteres) para que absorba las energías negativas. Se deberá quemar diariamente la sal utilizada la noche anterior y arrojar los residuos en agua corriente. Cada noche durante tres o siete días se irá colocando una nueva cantidad de esta sal en el plato.
 Como medida preventiva contra posteriores ataques, el paciente deberá vestir ropas de colores claros y un cuernecillo de coral rojo o algún otro amuleto o piedra que surta el mismo efecto. Todos conocemos las virtudes del azabache como medida de prevención. El color blanco está indicado especialmente para la ropa interior del paciente.

Conclusión

 Ya hemos llegado al final de nuestro pequeño curso de magia, ya tenemos más o menos una idea de cómo sanar a un enfermo, de cómo eliminar eficazmente el mal de ojo, de cómo crear protecciones, de cómo abrir caminos...pensamos que somos ya unos magos vudús en potencia y posiblemente lo hagamos mejor que aquellos houngans iniciados y consagrados sin recurrir a tanto ceremonial la mayoría de las veces irrealizable...o eso nos gustaría pensar, así es como queremos vernos. Sin embargo...pocas veces lo que se cree o se quiere se corresponde con la cruda realidad. Al salir de este taller probablemente nos encontraremos con que no sabemos lo suficiente. Hemos enseñado lo que nos ha parecido más importante y hemos procurado adaptarlo a vuestras posibilidades. Hemos tratado de crear una magia vudú asequible y accesible a todo aquel que deseara practicarla. Hemos querido poneros en contacto con el mundo vuduista sin haceros pasar por la costosa y dura fase de la iniciación. El mundo del vudú es mucho más de lo que en este escueto taller hemos presentado, desde luego. Pero debemos declarar sinceramente que no estuvimos formando houngans, sino enseñando magia blanca inspirada en estas tradiciones. Quien desee practicar la magia basándose únicamente en este trabajo hará bien en presentarse como mago blanco cuyos trabajos se inspiran en estas tradiciones sin llegar a definirse como un iniciado en los misterios de esta religión. Sin embargo tanto quien no halla quedado satisfecho con lo hasta aquí aprendido y sienta que debe profundizar en la preparación y organización de los trabajos y rituales como quien desee iniciarse-pero en este campo será necesario moverse con mucha cautela-encontrará, esperamos, el suficiente y justo material para poder elegir en la bibliografía que incluiremos al final.

Despedida

 Cerramos aquí nuestro taller de magia práctica. Al final del mismo se halla expuesto un glosario de términos vuduistas para una mejor y más detallada comprensión de ciertos conceptos. Esperamos que nuestras enseñanzas os hallan aportado aquello que buscabais y vuestros conocimientos sean empleados para el bien de vuestros semejantes. Tened en cuenta que todo beneficio que realicéis os será devuelto por triplicado, tal es  la ley del triple efecto. Lo mismo sucederá en caso de emplear vuestro conocimiento en perjuicio de los demás, solo que en esta ocasión será un triple perjuicio lo que recaerá sobre vosotros mismos. Estos son principios básicos que debéis tener presentes tanto si sólo queréis hacer magia como si sentís necesidad de iniciaros y consagrados seriamente.
 Que el Universo os ilumine el camino y os ayude. Hasta siempre.

                                                                                                                     Kiriel.



Fin de la segunda parte.



GLOSARIO DE TÉRMINOS VUDUISTAS


ABLUCIÓN: baño especial ritual realizado diariamente por los iniciados del culto para purificarse y protegerse de influencias indeseadas.
ACCIÓN DE GRACIAS: comienzo de toda ceremonia en el cual el sacerdote o la sacerdotisa hacen sonar una carraca de manera ostentosa anunciando así su espera y su disposición hacia las divinidades.
ACÓLITOS: ayudantes de los sacerdotes y sacerdotisas del culto. Se trata de muchachos que empiezan a iniciarse en los secretos del culto de la mano de estos.
ADORACIÓN: canto que acompaña a la ofrenda de dinero durante las ceremonias.
AIZÁN: velo confeccionado con hojas de palma llevado en ciertas ceremonias.
ARRÊT: protección contra las influencias maléficas de los encantamientos negativos.
ASATOR: tambor grande revestido de ropas femeninas tocado por varios participantes durante la danza y acompañado por sacrificios de cabras a las divinidades.
ASSON: maraca sagrada del sacerdote o la sacerdotisa compuesta de una diminuta calabaza hueca rellena de semillas o de vértebras de serpiente.
BAGI: santuario del templo vuduista.
BAIN: baño purificador al que deben someterse todos los fieles antes del inicio de una ceremonia.
BAMBOUCHE: danza especial vuduista en la cual los participantes bailan desnudos y predomina la promiscuidad sexual. Suele terminar en una desenfrenada orgía.
BANDA: danza especial realizada únicamente por autorización del loa Guede, el espíritu de la muerte. Se trata de un baile lascivo que culmina en indiscriminadas relaciones sexuales de los participantes.
BANDE: equivalente vudú de la potencia masculina que se usa para definir la calidad del comportamiento de un hombre en su vida sexual.
BARRIÈRE: entrada de la habitación o lugar donde se celebra una ceremonia vudú.
BASSIN: especie de cisterna o piscina utilizados durante los rituales sagrados de las ceremonias principalmente cuando estas son de tipo sacrificial.
BOIS: palabra vudú con la que se designa el pene. Este signo posee un gran valor en muchos rituales y ha sido adoptado por muchas culturas antiguas.
BOKOR: sacerdote o sacerdotisa vuduistas que se han decantado por la parte oscura y negativa de esta creencia, y cuyos servicios son solicitados exclusivamente para castigo de los enemigos. Algunos de ellos conocen el secreto de la resurrección de “muertos vivientes” y poseen ejércitos de estos a sus órdenes.
BON DIEU: denominación vuduista de Dios o el Espíritu Supremo debida generalmente a la influencia que el cristianismo ejerció sobre este culto.
BONGO: grupo vudú resultante del sincretismo entre las prácticas africanas y algunos elementos del protestantismo, el cual se halla extendido en Jamaica, Trinidad y las Guayanas. La posesión por los espíritus es reemplazada en este caso por la del Espíritu Santo, los coros celestiales y los apóstoles bíblicos.
BOSALLE: creyente no iniciado.
BOUBOU: vestido de tela en forma de saco empleado en muchos rituales, el cual permite más libertad de movimiento por su amplitud durante el baile y las danzas frenéticas.
CABALLO: término vudú con el que se designa a un danzante poseído por el espíritu invocado durante la ceremonia.
CAILLE: pequeña habitación dedicada a un loa particular.
CAMBE: enfermedad provocada por un maleficio.
CANARI: jarro de arcilla empleado para contener agua para los rituales vudús. Dichos recipientes suelen utilizarse también para romperlos y esparcir sus pedazos en los cruces de caminos durante los ritos funerarios, ya que se interpreta que dicho gesto protege al difunto.
CANZO: especie de prueba del fuego que deben superar los adeptos para obtener la iniciación.
CARREFOUR: cruce de caminos. El vudú atribuye a las encrucijadas un importante poder mágico, puesto que se cree que en ellas se aposentan tanto los loas benignos como los malignos. Los primeros se ocupan de guiar al caminante y los segundos de traicionarle y perderle.
CATA: el tambor menor de la batería ceremonial.
CISEAUX: tijeras consideradas como talismán y como elemento indispensable en la liturgia vuduista.
CLAIRIN: ron blanco de escasa calidad utilizado en las ceremonias vuduistas.
CONGRIS: guiso empleado en las ceremonias vuduistas por el alto poder mágico que se le atribuye.
CONNOSSAINCE: conocimiento secreto del vudú sobre los poderes curativos de las plantas.
CORPS CADAVRE: la carne y la sangre. El último componente básico de la parte material con cuya descomposición concluye definitivamente la vida en la tierra.
COULEUVRE: serpientes inofensivas utilizadas en las ceremonias dedicadas a Damballah, el dios-serpiente.
COUP L’ AIRE: sortilegio realizado mediante un gesto en el aire, un medio de arrojar un maleficio causante de infortunio y enfermedad
COUP N’ AME: sortilegio espiritual, captura mágica del alma de un individuo.
COUP POUDRE: sortilegio mediante un polvo mágico que puede provocar la enfermedad o la muerte.
CREOLÉ: criollo, el lenguaje de la sociedad vuduista tradicional.
CROQUEMORT: enterrador de los cadáveres en los ritos funerarios vuduistas.
CRUCHE: jarro de arcilla empleado para las libaciones en los ritos vuduistas. Están considerados como uno de los instrumentos litúrgicos sagrados más importantes.
DESSOUNIN: separación ritual entre el espíritu y el alma de un difunto.
DJO: hálito cósmico que envuelve el universo.
DOGWE: cierta clase de cabra empleada en los sacrificios rituales.
DOSSU: niño varón nacido inmediatamente después de los mellizos. Se le atribuyen unos dones importantes por lo que suele ser frecuentemente escogido para la iniciación en los secretos vuduistas.
DROGUE: encantamiento contra los efectos de los maleficios.
ENCO: palabra vudú coreada como respuesta aprobadora litúrgica a ciertas fórmulas y ritos.
ENGAGEMENT: versión vuduista del conocido ritual de pacto con el Diablo, llevada a cabo por un practicante con un loa maligno. A través de este convenio mágico el pactante queda enteramente a merced de ese loa.
ENVOI MORTS: versión vuduista del rito afrocubano conocido como “enviación de santo”. Se invoca al espíritu de un difunto para que realice toda clase de males contra la víctima designada por el operador.
EWE: lenguaje secreto vuduista.
FARINE GUINEE: harina de Guinea. Se trata de harina consagrada para dibujar con ella en el suelo del templo los símbolos místicos característicos de los loas(ver VEVÉS).
FATRA: hojarasca. Nombre dado a los niños por sus padres por creer que con ello desvían la búsqueda de los loas malignos. Es una forma de protección espiritual de identidad y datos.[4]
FENT: pausa en la percusión de los tambores vudús.
FÊTE: festividades vuduistas en honor de los loas, las cuales suelen coincidir con las festividades del calendario católico.
FETISH: nombre genérico que designa cualquier tipo de amuleto o sortilegio.
FEUILLES: parte de la planta que posee propiedades medicinales.
FRIZE: lechuza. Esta ave es considerada de mal agüero en la superstición vuduista.
GAMELLE: tonel de madera montado con tablas utilizado en las ceremonias vuduistas.
GAMMELLE: el mismo tonel fabricado directamente vaciando el tronco de un arbol. Es utilizado para depositar los alimentos ofrecidos a los loas.
GANGAN: falsos magos o hechiceros de la religión vuduista. No muestran dones ni aptitudes para el oficio sagrado y no pasan de ser unos burdos imitadores(ver EL ASPECTO COMERCIAL DEL VUDÚ en la primera parte).
GANGOLO: poderoso brebaje vuduista compuesto de clairin(ver CLAIRIN)y ciempiés utilizado como preventivo contra envenenamientos, el cual se confecciona siguiendo estrictas reglas ritualísticas.
GARDE: poderoso encantamiento vudú destinado a proteger de los efectos de los maleficios(ver DROGUE y ARRÊT).
GOVI: vasija sagrada destinada a contener la esencia espiritual de una persona.
GRAND CHALEUR: enfermedades venéreas en la práctica vudú consideradas como un castigo de los dioses.
GRIGRI: hechizos mágicos protectores.
GROS BON ANGÉ: el gran ángel bueno, el aspecto ejecutor del alma en el concepto vuduista.
GROS BOUZAIN: danza erótica que suele culminar en una fuerte orgía sexual.
GROS POUINS: maleficio mágico muy potente.
GROUILLÈRE: danza erótica vudú excitante y provocativa.
GUION: mala suerte.
HAUT-CHANT: canto solemne en el ceremonial vudú.
HIATUS: períodos de descanso en las ceremonias vudús, imprescindibles durante las mismas que pueden prolongarse horas enteras.
HOMFOURT u HOUMFORT: templo vuduista.
HOUN: espíritu habitante de un tambor sagrado.
HOUNGAN: sacerdote vudú.
HOUNGENICÓN: suplente del sacerdote o la sacerdotisa en la ceremonia cuando estos se hallan en trance o poseídos por los dioses.
HOUNSI: ayudante joven del sacerdote o la sacerdotisa.
HOUNSI-KANZI: jóvenes ayudantes femeninos de una sacerdotisa vudú cuyas funciones son análogas a las de los diáconos del rito católico. Cada sacerdotisa se halla asistida por al menos siete de estas sucesoras.
HOUNSI-KANZO: familia o miembros de un grupo vudú iniciados en determinados ritos y prácticas secretas. Cada miembro guarda celosamente dentro del propio clan sus conocimientos de la ciencia sagrada. Cuando son bautizados de acuerdo con su propio ritual reciben un nombre secreto además del suyo propio, al que solo tienen acceso sus parientes.
HUDÚ: variante de la palabra vudú usada comúnmente en Estados Unidos. Se designa también con este nombre a una especie de saquitos confeccionados para hacer magia.
INVISIBLES: los espíritus o los dioses.
JOCK: sortilegio destinado a alejar espíritus dañinos de los niños recién nacidos.
JUJU STICK: amuleto que encierra grandes poderes mágicos.
LAMBI: caracola marina utilizada como trompeta.
LA PLACE . ayudante del culto vudú cuya posición se sitúa entre los acólitos y los sacerdotes o sacerdotisas.
L’ KABRIT: macho cabrío destinado al sacrificio ritual.
LIBATIÓN: libación. Ofrenda de ron o licores que se derraman sobre el suelo del templo para ser bebidas por los espíritus.
LOA: divinidad del culto vuduista.
LOA BOSSALE: creyente y practicante del vudú no bautizado oficialmente con los ritos de iniciación.
LOUP GAROU: hombre lobo. Proyección astral nocturna atacante y agresora.
MACANDAL: amuleto especial que otorga poderes de clarividencia.
MAMAN: la madre, el mayor de los tres tambores de la batería ceremonial.
MAMBO: sacerdotisa vudú.
MANGE: momento particular de la ofrenda en la ceremonia vuduista.
MANGE MORTS: fiesta en la que se ofrecen sacrificios en honor a un difunto.
MANGE MOUN: canibalismo.
MANGER DYO: ofrendas destinadas a apaciguar a un loa específico, especialmente durante los ritos de iniciación.
MANGER LOA: sacrificios sangrientos.
MARRE: bloqueo exitoso de la acción maligna de un loa maléfico.
MAUVAIS AIR: vampiros astrales que se desplazan en el aire durante la noche infectando el ambiente y dañando a las personas con sus influjos negativos.
MAUVAIS SANG: enfermedades venéreas y trastornos mentales causadas por un espíritu maligno a través de la sangre que contamina.
MIGAN: bebida especial vudú empleada en numerosos ritos a la que se atribuye un gran poder maléfico.
MONTE: vocablo vuduista que significa posesión por el espíritu evocado.
MYSTERE: misterio. Vocablo vuduista que engloba a todo el conjunto de loas, siendo el misterio por excelencia el Sol, muy sagrado para los vuduistas.
NAGO: nombre de un grupo vudú haitiano.
N´AME: el espíritu de la carne que permite a cada célula cumplir su función.
NOM VAILLANTE: término vuduista con el que se designa a quien ha cumplido su período de adiestramientso y reune ya todos los requisitos para acceder al sacerdocio.
NOMMO: palabra.
OCCUPATION: impedimento de la actividad de un loa maligno.
OGAN: badajo de hierro que se hace sonar en las ceremonias vuduistas para acompañar el ritmo de los tambores.
OGANTIER: usuario del OGAN.
OGEAT: bebida mágica ofrecida al dios-serpiente Damballah cuando se le desea solicitar un favor especial.
OGOU: grupo de importantes loas del vudú haitiano.
OUANGAS: hechizos especiales de amor muy estilados por los vuduistas(no confundir con WANGA, véase su significado más adelante).
PAQUET CONGO: amuleto especial vudú dotado de propiedades curativas.
PE: altar principal de una sala de ceremonias destinado a contener todos los objetos sagrados del culto.
PÉNITENCE: vestiduras litúrgicas vuduistas.
PERÉ SAVANNA: persona que actúa en determinados rituales como ayudante del sacerdote o la sacerdotisa.
PETIT BON ANGÉ: espíritus de difuntos que han logrado escapar del poder controlador de los hechiceros refugiándose en el agua.
PERISTILO: patio techado del templo vuduista.
PETRO: grupo de loas vudús importados por el negro Don Pedro. Sus rituales se conocen también con el nombre de “vudú rojo”.
PIEGÈ: hechizo vudú muy poderoso empleado como último recurso contra  los maleficios más fuertes.
PIERRE LOA: piedra sagrada de los dioses ovalada y de color blanco considerada como un portafortuna muy poderoso. Se afirma que se trata de la piedra que los loas dan a los creyentes como recompensa.
PLANT: hechizo vudú oculto tras la escalera de una casa o en una tumba con el fin de obtener resultados especialmente importantes.
POMME: rosa tropical considerada por el vudú como símbolo sagrado y de fertilidad.
POT DE TETÉ: vasija sagrada destinada a contener la esencia espiritual del recién iniciado.
POTEAU MITAN: poste central del peristilo por el que se afirma que bajan los loas prestos a poseer a los danzarines.
POT-POURRI: mixtura vudú compuesta de polvos de alto valor mágico.
POUDRE: polvo mágico.
POUIN: uno de los más importantes hechizos vudús destinado principalmente a desbaratar los maleficios del WANGA(ver WANGA), sin embargo cabe añadir que puede ser usado igualmente con propósitos destructivos con lo cual el POUIN pasaría a convertirse en un WANGA más.
PRÊTE SAVANT: sacerdotes y sacerdotisas muy venerados en los círculos vuduistas.
PRIS DES JEUX: ceremonia de iniciación en la cual se abren los canales de perceción del neófito.
QUATRE JEUX: clarividente.
QUEMADOR ZIN: rito específico destinado a purificar el alma.
RADA: conjunto de loas derivados de la ciudad de Arada de Dahomey(actualmente Benin). Sus ceremonias son también denominadas “vudú blanco”.
RARA: festividad vudú.
RITES DE PASSAGE: ritos de paso. Rituales especiales vudús que tienen lugar durante los acontecimientos importantes de la vida de un individuo como su nacimiento, boda, pubertad y muerte.
ROLER: expresión ritualística equivalente al “amén” cristiano.
ROUMBLER: batir los brazos.
SALAUD: sacerdotes y sacerdotisas de escaso poder y muy poco respetados.
SANG GATÉ: sífilis. Su tratamiento es particularmente difícil y requiere de una magia mucho más poderosa.
SECONDE: el segundo, el tambor mediano de la batería ceremonial.
SERVITEUR: vuduista que queda poseído durante una ceremonia religiosa por un loa, del cual pasa a ser su sirviente desde entonces.
SOCIETÉ: comunidad vuduista que sigue los dictados del sacerdote o la sacerdotisa.
TAFIA: fuerte brebaje vudú confeccionado a partir de la destilación de ciertas malezas. Es utilizado tanto privadamente como en ceremonias de culto importantes.
TETRODOTOXINA: neurotoxina potente encontrada en los peces globo y en otros animales que bloquea el paso de las señales nerviosas, deteniendo por completo el paso de los iones de sodio en el interior de las células.
TI BON ANGÉ: el pequeño ángel bueno. Aspecto del alma vuduista considerado como responsable de la creación del carácter, la fuerza de voluntad y la individualidad de una persona.
TONNELLE: pabellón entoldado y sin paredes bajo el cual suelen celebrarse al aire libre las ceremonias vuduistas.
TONTÓN MACOUTE: médico brujo especialista en plantas medicinales de carácter itinerante que suele realizar visitas domiciliarias para curar a sus enfermos.
TREMPE: potente bebida vudú resultante de varias hierbas empapadas en ron casero que se utiliza en diversas ceremonias al ser muy estimada por los loas.
TROIS GOUTTES: poderoso veneno vudú obtenido a partir de la raspadura de la lengua de un cadáver embalsamado tiempo atrás y que, según la leyenda, posee los mismos poderes que han llevado a este difunto a la tumba.
VACCIENS: caña de bambú utilizada como flauta en el rito vudú.
VEVÉS: símbolos místicos trazados en el suelo con harina consagrada y cenizas para invocar a los loas. Cada loa posee su símbolo característico.
VIRE: movimiento rotatorio realizado durante una danza vuduista.
VIVI: procedimiento mediante el cual el hechicero expulsa el espíritu de un cadáver con el fín de sustituirlo por un alma errante y crear un zombi.
VUDÚ: voz cuyo significado principal es: “el que es omnipotente y sobrenatural; la serpiente no venenosa de la que dependen todos los acontecimientos que acaecen en el mundo”. Culto de origen africano importado por los nativos principalmente a Haití y Estados Unidos durante la época de la trata de esclavos y cuyos ritos consisten en la práctica de unas ceremonias generalmente secretas que suelen incluir sacrificios de animales y aves de corral, y danzas frenéticas con música de percusión que suelen desembocar en una especie de trance durante el cual los danzarínes son poseídos por los dioses invocados.
WANGA: encantamiento utilizado por egoísmo o con intenciones malévolas.
WÉTÉ MO NAN DLO: “tomar la muerte del agua”, ritual en el que el ti bon angé(ver TI BON ANGÉ y GROS BON ANGÉ)es reclamado por los vivientes y le es dada una nueva forma.
WINDI: espíritu tutelar de una familia y de cada uno de sus miembros.
YONVALOU: danza especial vudú de iniciación que tiene como finalidad potenciar la receptividad de todos los participantes de la ceremonia para la posesión sagrada.
YORKA: espíritu desencarnado.
ZAKA: espíritus desencarnados de antiguos esclavos, de grandes hechiceros o de familiares ya fallecidos que en ciertas ceremonias vuduistas toman posesión de ciertas personas.
ZEPAULES: danzas vudús indicadas especialmente para inducir la posesión de un espíritu sobre una persona enferma.
Z’ ETOILE: su estrella. Aspecto del alma que rige el destino de la persona. Equivalente al karma hinduista.
ZIN: jarro ceremonial de barro o de hierro fundido.
ZOMBI(ES): designa a los “muertos vivientes” de Haití. En la tradición de los criollos de las Antillas los hechiceros resucitaban a los muertos para que trabajaran en sus jardines o realizasen una misión. Se dividen en tres clases: zombi astral o el aspecto del alma que puede ser transformado a voluntad de quien la posee, zombi cadavre o el zombi de carne y hueso al que se le puede obligar a trabajar y zombi savane o ex zombi que ha sido sacado de la tierra, transformado en zombi y luego devuelto a la vida.

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

Antropología

El enigma zombi. Wade Davis. Martínez Roca, 1987.
El vudú. Hans Krofer. Editors,S.A., 1988.
Sabidurías invisibles. Douchan Gersi. Martínez Roca, 1992.
El vudú. Otto René. Bruguera, 1975.

Magia

Manual práctico de magia ritual. Dolores Aschcroft Nowicky. Edaf, 1987.
La magia de las velas. Gerina Dunwich. Martínez Roca, 1992.
Conjuros, hechizos y fórmulas(Magia vudú). Ray T. Malbrough. L/C, 1988.
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 Recetas mágicas de la maga Marcelina Ojeda extraídas del artículo vudú blanco publicado en el nº 29 de la revista Predicciones fechado en febrero de 1997.






















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[1] Para una información más detallada sobre el significado de los arcanos mayores del tarot y sus funciones en las operaciones mágicas puede consultarse Magia blanca y Curso de tarot en 22 lecciones ,ambos escritos por Kiriel.
[2] Remitimos nuevamente a Magia blanca y Curso de tarot en 22 lecciones, en los cuales podréis averiguar los distintos métodos de tirada del tarot , uno de los cuales resulta muy útil para averiguar si existe algún trabajo de magia negra realizado. Este método de tirada se denomina “la cruz celta” y sirve para todo. En estos casos cuando los arcanos del Diablo y de la Luna hacen acto de presencia al derecho es un indicador potencial de que se halla presente un maleficio. De no aparecer ninguno de ellos, se podría atribuir el problema a una baja autoestima o a no querer asumir la responsabilidad de los propios errores pretendiendo culpar de los mismos a otro, normalmente a la persona con la que hemos discutido o a la que tenemos fobia. Muy rara vez las personas que se creen víctimas de un mal trabajo están en lo cierto.
[3] En caso de encontrarse los integrantes de la pareja trabajando contigo en el ritual deberás ofrecer las bebidas a ellos invitándoles a pronunciar las frases ritualísticas. El vino blanco será bebido por él y el vino tinto por ella advertidos de no apurarlos del todo para que derramen el resto sobre la copa de agua. Aunque este ritual puede realizarse individualmente, opinamos que sería mucho más romántico, amén de una garantía de estar respetando la voluntad ajena, que ambos concurrieran al ritual como un reencuentro y una oportunidad más de dialogar y reconciliarse.
[4] Una práctica habitual y muy popular en ciertas tribus africanas cuya creencia en el poder de la hechicería y cuyo respeto al médico hechicero del poblado están bastante arraigados consiste en reservar para la intimidad el nombre propio de la criatura y darle de cara al exterior cualquier clase de nombre obsceno u ofensivo pensando desviar de este modo la atención de los hechiceros malintencionados que sabiendo su nombre de pila, según interpretan, pueden localizarle muy fácilmente con ayuda de los espíritus malignos que les sirven.

7 comentarios:

  1. Un tema este que siempre ha inspirado novelas y películas de terror pese a que escritores y guionistas quizás desconocieran las prácticas positivas de esta creencia o si se quiere de esta forma de vida.

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  2. Cada día que nos despertamos del sueño nos enfrentamos a un desafío u otro y en este mundo son personas buenas y malas y me he encontrado con lo bueno, lo malo y lo feo. Tuve un dolor emocional durante 10 meses porque mi esposo nos dejó a mí y a nuestro hijo de 5 años diciendo que quería el divorcio, todo esto comenzó un mes después de que se reunió con una de sus ex novias en una fiesta de amigos a la que asistimos, le rogué a mi esposo no nos dejó pero fue inflexible, fue realmente extraño que buscara ayuda de diferentes fuentes, para ser sincero, perdí alrededor de 6,000 euros a los estafadores porque estaba buscando ayuda para salvar mi matrimonio e incluso perdí la esperanza de tener a mi familia espalda. En un fatídico sábado, estaba pasando por un foro de divorcio cuando leí la historia de una mujer, ella describe cómo un poderoso lanzador de hechizos llamado Dr. Ajayi la ayudó a restaurar la paz y el amor en su hogar, estaba feliz en su testimonio y cayó. En contacto con el lanzador de hechizos, tomé su contacto aunque escéptico pero desesperado por recuperar a mi familia, así que decidí darle una oportunidad al Dr. Ajayi, lo contacté a través de su número y le expliqué mi situación, me pidió algunos detalles que Le di, me dijeron que no se preocupara y me dieron algunas instrucciones a seguir. Para mi sorpresa, 7 días después del hechizo, mi esposo regresó a su casa y dijo que nunca supo lo que estaba haciendo, y me pidió que lo perdonara, todo gracias al gran lanzador de hechizos, el Dr. Ajay, mi esposo está en casa, si tiene una experiencia similar como mío o tiene algún tipo de problema conyugal contacte al Dr. Ajayi en el correo electrónico: drajayi1990@gmail.com o escriba en el número de Viber / WhatsApp: +2347084887094.

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  3. Quiero que el mundo sepa sobre el Dr. Tunde el gran lanzador de hechizos que me trajo a mi esposo cuando pensé que toda esperanza estaba perdida. El Dr. Tunde usó su poderoso hechizo para poner una sonrisa en mi cara al traer de vuelta a mi hombre con su hechizo, al principio pensé que estaba soñando cuando mi esposo regresó de rodillas rogándome que lo perdonara y lo aceptara de regreso y desde entonces él me ama más de lo que esperaba, así que me prometí a mí mismo que dejaría que el mundo supiera sobre el Dr. Tunde porque él es un Dios en la tierra. ¿Tienes problemas en tu relación? ¿Tu pareja rompió contigo y todavía lo amas y quieres que vuelva? ¿Tiene problemas con sus finanzas? o necesita ayuda de cualquier tipo, entonces póngase en contacto con el Dr. Tunde hoy. Te garantizo al 100% que te ayudará tal como me ayudó a mí. Dr, el correo electrónico tunde es: toye816@gmail.com O Whats App +393510651312

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  4. Cómo un poderoso lanzador de hechizos llamado Dr. AJAYI me ayudó a traer de vuelta a mi amante en 48 horas. mi amante que rompió conmigo desde junio pasado y todos mis esfuerzos por recuperarlo han sido en vano. Lo amo tanto que cada vez que lo veo con otra chica, me enojaré. Así que un día, entré a Internet cuando vi el testimonio de una mujer. Cómo este gran hombre llamado DR AJAYI la ayudó a reconciliarse con su esposo. Afortunadamente para mí, abandonó el contacto del DR AJAYI. Así que llamé rápidamente al número y también le envié un mensaje por correo electrónico después de aproximadamente 2 horas, me llamó y respondió a mi correo electrónico. Le expliqué todo y me dio información completa sobre el proceso y las medidas a tomar. Dijo que necesitaba algunos artículos para orar por mí, lo cual hice. Hice todo lo posible para asegurarme de que mis oraciones estuvieran terminadas y, dentro de las 48 horas, como ya me había asegurado, mi amante vino a rogarme para pedirme perdón, ahora me ama, aprecia y promete que nunca más me dejará. . Gracias al DR AJAYI, también puede enviarle un correo electrónico: drajayi1990@gmail.com o su WhatsApp o VIBER: +2347084887094 y tenga la seguridad de la solución porque es simplemente el mejor que puede encontrar.

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  5. Cualquiera aquí que haya experimentado una angustia emocional entenderá cómo me siento y entenderá por qué hice todo lo posible para recuperar el amor de mi vida hasta que conocí al gran hombre espiritual, el Dr. Ajayi, todo se sentía imposible y he comenzado a perder la esperanza. sobre recuperar a Dennise porque se fue y dijo que nunca quería volver a verme en su vida y yo he sido la bruja detrás de su falta de progreso y él no puede progresar en la vida. Después de reunirme con el gran hombre espiritual, el Dr. Ajayi, me devolvió a mi esposo algo que nunca sentí que fuera posible y me he convertido en el hazmerreír de todos en casa y en el trabajo, incluso su socio comercial se rió de mí y me insultó. ahora estoy sonriendo mientras se les da mi invitación de matrimonio para que también reciban ayuda de este buen hombre Contáctelo a través de la dirección de correo electrónico drajayi1990@gmail.com o el número de WhatsApp / Viber es +2347084887094

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  6. DR WALE EL MEJOR LANZADOR DE HECHIZOS
    Todo gracias al Dr. Wale por ayudarme a recuperar a mi amado esposo. Fue una larga historia, pero solo diré poco aquí sobre cómo este gran hombre llamado Dr. Wale me ayudó a traer de vuelta a mi hombre que nunca ha hablado conmigo durante 5 años. Hizo el trabajo con su gran y poderoso hechizo de amor. Todo lo que hice fue conseguir algunos elementos que se estaban utilizando para preparar el hechizo para mí. Después de usar los artículos, en los siguientes tres días, mi hombre comenzó a llamarme y me dijo que volvería a casa conmigo. WhatsApp +2347054019402 O E.mail drwalespellhome@gmail.com

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  7. El Dr. Ajayi es un hombre con grandes poderes espirituales gracias a su poder de hechizos, pude recuperar a mi esposo después de 3 años de divorcio.Realmente estaba pasando por malos momentos debido al divorcio, así que busqué ayuda en línea cuando encontré un testimonio de una señora que describió cómo el lanzador de hechizos la ayudó a tener un bebé usando una medicina herbal, tomé su contacto y le expliqué mi situación, él realizó un hechizo y mi esposo regresó a mí al tercer día todavía es una magia para mí, estoy muy contento de estar de vuelta con el amor de mi vida. puede comunicarse con el Dr. Ajayi, el lanzador de hechizos en su número de Viber o WhatsApp: +2347084887094 o correo electrónico: drajayi1990@gmail.com, me ayudó, estoy seguro de que también lo ayudará con su problema de vida.

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