Secretos y misterios del vudú.
Por Kiriel
Introducción
El presente trabajo está dividido en dos partes.
La primera repasa la historia,
las bases teológicas, las ceremonias rituales y los misterios iniciáticos del
culto vudú, así como todo fenómeno relacionado con el mismo.
La segunda parte ofrece un
pequeño manual práctico de magia blanca vudú al alcance de todos.
En la primera fase dedicada al
culto religioso en su pura esencia seremos testigos, en su parte positiva, de
los ritos iniciáticos, de las ceremonias devocionales, de las curaciones
naturales y espirituales y de las comunicaciones con las divinidades-conocidas
en su lengua como “loas”-y con sus seres queridos que abandonaron este mundo; y
en su parte negativa conoceremos los rituales orientados a la invocación de
entidades oscuras y malignas, los trabajos de magia negra y los ritos de
resurrección de los “muertos vivientes” o zombies.
En realidad, estos muertos
aparentes, no pueden calificarse como tales. El nombre apropiado para
definirlos sería, mas bien, el de un “animado muerto”como expresaba en
verso el protagonista de la obra “El gran teatro del mundo”.” Muerto” en
lenguaje popular significa abstraído, sin energía y falto de iniciativa, un
estado en el que nos podemos encontrar cualquiera de nosotros, en un momento de
máxima fatiga o de escasa motivación por lo que el resto del grupo esté
desempeñando. Sin embargo en el caso de estos “animados muertos” su estado es
permanente, absolutamente vegetativo y provocado conscientemente por los
efectos de una droga de origen muy cuestionado, aunque se baraja de igual
manera la posibilidad de una influencia negativa procedente de una operación
mágica. Los antropólogos dan por sentado el hecho de que es un veneno de
confección lo que configura a la víctima de los magos negros a esta condición,
mientras que los estudiosos de tendencia menos racionalista se replantean si se
trata de un génesis químico o espiritual.
En la segunda fase de este
trabajo aprenderemos a trabajar con entidades o santos,a realizar trabajos para
diversos fines y a crear zombies con objetivos constructivos. Por supuesto, los
zombies que nos ayudarán en nuestros cometidos no serán ni muchísimo menos,
estas pobres víctimas de un veneno o una magia negativa. No se tratará de personas,
sino de muñecos construidos como tales, puesto que realizaremos nuestros
trabajos con la magia de los muñecos. Tampoco fabricaremos estas efigies
grotescas utilizadas en ritos macabros sino que cuidaremos de que nos resulten
lo más simpáticas posible, pues estos serán los fines que perseguiremos:
alegría, prosperidad y felicidad.
Vamos a daros una amplia-no
obstante espero sea amena para vosotros-lección de historia del culto vudú y de
cuanto con el mismo se relaciona, para después poder abordar este taller de magia práctica.
Estas puertas están abiertas a todo el que desee beneficiar a la
humanidad y al mundo con sus conocimientos.
Adelante, ya podéis pasar cuando
queráis.
Kiriel
PRIMERA PARTE
1. LA HISTORIA
En la época del tráfico y la compra-venta de
esclavos creencias de origen muy remoto atravesaron el Atlántico desde el
continente africano de la mano de aquellos infelices que habían sido
secuestrados para proporcionar mano de obra gratuita a los terratenientes y a
los poderosos de la tierra.
Dichas creencias tributaban culto a una serie
de dioses considerados como bravos y fuertes, los cuales parecían hacerse
favorables mediante oraciones, danzas y sacrificios, y volverse agresivos si no
se les lograba satisfacer.
Cada uno de estos dioses regía, según estas
creencias, una fuerza de la naturaleza. En efecto, se concibió un dios para la
vegetación, un dios del mar, un dios de las tempestades, etc, por citar solo
unos pocos ejemplos. Aunque no solamente las fuerzas existentes en la naturaleza
parecieron cobrar atributos divinos; también los diferentes aspectos de la vida
y del cuerpo tomaron nombre identificativo y personalidad propia. No tardaron
en aparecer los dioses de la fecundidad, de la salud, de la sexualidad, etc.
Todos ellos estaban calificados como dioses favorecedores.
Los dioses de la naturaleza formaron junto con
los dioses de la salud y la vitalidad, un ejército espiritual siempre dispuesto
a interceder por los seres humanos necesitados. A ellos se unificaron otros
dioses representativos y favorecedores
de la abundancia, de las cosechas, de la fertilidad, del buen tiempo, incluso
de la prosperidad material que garantizaban una vida plena en buena salud y
suerte y, por si todo eso fuera poco, a salvo de males, desgracias, calamidades
y accidentes.
Como cabía esperar, pues el ser primitivo
albergó junto a sus esperanzas e ilusiones, también sus miedos(a la necesidad,
a lo desconocido, a perder sus cosas y seres más queridos, etc.), se
concibieron paralelamente con estos buenos y serviciales dioses, otras
entidades representativas y portadoras del Mal más puro; efectivamente,
irrumpieron en aquella gran familia, el dios de la enfermedad, el dios de la
muerte, el dios de las pesadillas, el dios provocador de problemas, etc. Y lo mismo
que las deidades buenas eran invocadas en pro de los necesitados, estos entes
oscuros y negativos fueron invocados en cometidos de venganza y de odio.
Fue así como apareció la cara y la cruz de la
moneda. La parte negativa de esta creencia ha alimentado a menudo argumentos
para novelas y películas de terror, y también, por desgracia, no pocos
artículos sensacionalistas publicados en prensa popular. Me estoy refiriendo a
estas historias macabras tan cacareadas, pero tan mal comprendidas: “resurrección”
de “muertos” aparentes, trabajos de magia maligna crecientemente caros, por
citar solo lo que más se propaga.
Sin embargo, aceptar de buenas a primeras este
tipo de historias, nos aparta del interés por conocer a fondo esta filosofía.
Con todo el material que no solo reconocidos y prestigiosos antropólogos,
periodistas y escritores, sino también, sacerdotes vuduistas con su sabiduría y
su experiencia nos han aportado podemos descubrir todo un mundo tan misterioso
como sorprendente. Vamos, pués, de la mano de todos ellos, a descubrir este
mundo y a conocer este fenómeno.
África, cuna del vudú
El culto del vudú,
denominado también “culto de la serpiente” es de origen africano. En principio
los vuduistas adoraban a una serpiente dentro de su jaula, no como la misma
divinidad, sino como un principio de carácter divino.
Este culto misterioso rinde tributo a diversas
deidades consideradas como elementos regidores del destino humano. Dichas
deidades reciben el nombre de loas.
Dentro del mismo se conocen diversas ceremonias en las que tiene lugar una
mezcolanza de ritos del vudú africano y ritos del catolicismo.
Los dioses principales de este
culto de origen africano son:
Damballah Wedo o la serpiente.
Ayida Wedo o el arco iris
Legba o las encrucijadas
Agbeto(masculino) o el mar
Avlejete(femenino) o el mar
Pie jupité tonné o el fuego
Zo o el rayo
Y otros que iremos
desvelando en un capítulo aparte. Por ahora nos centraremos en el encuentro
entre las diferentes culturas.
América, punto de encuentro.
El vudú nació,
naturalmente, en África. Pero viajó con los esclavos hacia la Louisiana y
Haití, principalmente, y también allí donde la trata de esclavos tuvo mayor
auge a partir del siglo XVII.
Al principio, a causa de la separación
absoluta entre blancos y negros, es decir, entre esclavos y amos en realidad,
las costumbres africanas no se mezclaron con las de los blancos, los cuales
habían importado sus propias tradiciones europeas a bordo del Mayflower
Pero más adelante,
poco más de un siglo después, ya abolida la esclavitud, por lo menos
aparentemente, en todo Norteamérica los blancos empezaron a tratar más
afablemente a los negros, con lo cual sus más ancestrales tradiciones y
costumbres se fueron mezclando. Es por esto que las ceremonias del vudú actual
contienen algunos ritos y signos cristianos.
Y el hombre blanco empezó así a familiarizarse
con este culto, si bien al principio las ceremonias vuduistas se hallaban bajo
el velo del secreto debido, según se decía, a sacrificios humanos perpetrados
durante las mismas, tales sacrificios fueron desapareciendo dando paso a otro
tipo de sacrificios menos repulsivos a los ojos del hombre blanco, como el
degollamiento de aves de corral y animales de granja cuya sangre bebida por el
sacerdote o la sacerdotisa y los demás asistentes al ritual, al parecer, era
bien recibida por la deidad a la que se rendía culto. De esta manera, numerosos
hombres blancos empezaron a celebrar los ritos vudús junto a los negros
llegando a convertirse en unos grandes y fieles practicantes.
LOS LOAS O DEIDADES DEL VUDÚ
Las deidades de la religión vudú reciben, como
ya dijimos, el nombre de LOAS(LOA es un vocablo congolés que significa
“espíritu”). El propósito de las ceremonias vuduistas es facilitar a las
divinidades su manifestación en los cuerpos humanos vivientes de tal modo que
la persona poseída se ve fortalecida por la energía y la sabiduría divina del
loa.
Cada loa tiene un día específico para ser
venerado durante el cual le son ofrecidas aves y animales de corral sacrificados
en su honor junto con frutos y alimentos, pues se considera que sin dichos
presentes y sin la posesión de los cuerpos físicos los loas podrían perder su
energía y su fuerza y desaparecer para siempre. Se trata, más que de una
situación de acatamiento y sumisión a fuerzas divinas omnipotentes, de un justo
intercambio entre los dos planos.
Encontramos en el panteón vuduista dos
categorías principales de loas o deidades de este culto. Los primeros son
denominados loas rada (nombre
derivado de la ciudad de Arada de Dahomey, actualmente Benin)mientras que los
segundos son denominados loas petro(denominados
así por el negro Don Pedro o Dom Pedre, originario de la parte española de
Santo Domingo que se instaló en 1768 en Petit Goave, cerca de Puerto Príncipe).
Encontramos también entre ellos otras clases menores de loas que incluyen a los
ibos, los congos, los nago y los wangol.
Los rada
son loas protectores procedentes principalmente de los pueblos de Dahomey y
Nigeria y son invocados en ceremonias y rituales de magia blanca destinadas a
aportar salud, tiempo favorable y mejora de la situación económica.
Los petro
son loas agresivos traídos a Haití en 1768 por un sacerdote vuduista
español-Don Pedro-famoso por haber introducido en los rituales la práctica de
beber ron mezclado con pólvora finamente molida. Dicho personaje enseñó además
nuevos rituales a los esclavos haitianos incluída una danza espiritual más
salvaje y más violenta que las antiguas danzas dedicadas a los espíritus rada de los sacerdotes y sacerdotisas de
la isla. Mientras las ceremonias rada
habían llegado a representar en Haití la estabilidad, el calor emocional de
África y el corazón de la nación, las ceremonias petro reflejaban toda la rabia, el delirio y la violencia que
rompieron los grilletes de la esclavitud. Estas últimas se hallan más
directamente orientadas hacia la magia por la invocación a los espíritus de la
muerte y de la destrucción. Por consiguiente, el culto petro de magia negra y sus loas recibieron su nombre de Don Pedro,
considerado como una especie de mensajero divino responsable de su culto.
Durante una ceremonia vudú, los devotos
poseídos por los loas pueden aconsejar a quienes lo necesitan, realizar
sanaciones milagrosas y predecir acontecimientos futuros.
A continuación ofrecemos una lista de nombres
de las divinidades del culto vudú con sus correspondientes características.
DAMBALLAH: un loa de poder representado por una serpiente.
AYIDA WEDO: loa del arco iris.
Compañera de Damballah.
LEGBA: también conocido como
“papá Legba”. Se trata del loa de las encrucijadas.
LOKO: loa de la vegetación.
AYIZAN: patrona de la plaza del
mercado. Compañera de Loko.
BARÓN SAMEDI: guardián del
cementerio simbolizado por un anciano vestido de negro y orinando sangre.
GHEDE: loa funerario
GUEDE: loa de la muerte(no
confundir con el anterior que trabaja porque fallecemos; no fallecemos porque trabaja, como en el
caso del que estamos examinando. También daremos un repaso detenido a esta
cuestión en el apartado de la magia blanca y negra).
OGOUN: loa de la guerra.
SHANGO: loa del rayo.
SIMBI: loa colaborador de la
preparación de polvos y pociones.
SOBO: loa del trueno.
GRANS BWA: loa de la selva.
ERZULIE: loa del amor.
KALFU: loa asistencial.
LOKO- ATTISO: loa sanador.
SONOTO y HEBIOSSÓ: loas que
trabajan en pareja.
BABKO: loa malintencionado.
DJAB: el demonio, una fuerza
malévola.
BAKA: un loa cruel.
MARASSA: loas gemelos.
IBO: loa favorable.
ERZULIE GE ROUGE: aspecto
negativo de ERZULIE. loa del amor posesivo, ninfómano y desesperado.
OGOUN GE ROUGE: loa bélico. Aspecto
negativo de OGOUN, el dios de la guerra.
PETRO E’ ROUGE: loa muy
perjudicial.
MARMETTE PIED ROUGE: loa amistoso.
KADJA BOSSÚ: loa benéfico.
AZACCA: loa de las cosechas.
IMMAMOU: loa de los vendavales.
AGWE: loa del mar, patrona de
pescadores y marineros, los cuales, antes de iniciar una travesía le llevan sus
ofrendas.
TI KITA: Poderoso loa femenino
que preside los misterios de la muerte y la magia negra.
LA BALIANNE: loa del amor.
AGAO-WEDO: loa de las cosechas y
de los agricultores.
RAMASSEUR: loa destructor.
AGWE GE ROUGE: loa del rayo.
NANAN BOUCLOU: loa curador.
EZILI FREDA DAHOMEY: loa de la
pasión sexual.
AGOUE ROYO: loa protector contra
los peligros del agua.
GUEDE MASAKA: loa protector
contra las intoxicaciones.
ZAKA: loa de la fertilidad.
AGWE ARROYO: loa del trueno.
PIERRE BOUCASSIU: loa
magnetizador.
BOSSU TROIS CORNES: loa
funerario.
AGAOUN BADAGREE: igual que el
anterior.
NANCHOU: loa de la muerte.
GALLONE: loa propiciador de la
buena suerte.
ATTIBÓN-LEGBA: loa que asiste a
las parturientas.
Como acabamos de ver, la mayoría de nombres
que reciben poseen algún dialecto francés o afrancesado. Ello es, seguramente,
debido a la colonización francesa que hubo en Haití durante las últimas décadas
del siglo XVIII.
Y aunque todavía hay muchos más loas con las
mas diversas características, consideramos que con la lista que acabamos de
ofrecer contamos ya con una noción esencial de las bases teológicas de este
culto.
Sin embargo, al mezclarse ambas corrientes,
vuduista y católica, ha aparecido un sincretismo bastante curioso entre las
principales divinidades africanas y los santos católicos.
Agwe= San Expedito
Azacca= San Isidoro
Azaka Mede= San Andrés
Damballah= San Patricio
Legba= San Pedro
Ogoun Balandjo= San José
Ogoun Ferraille= San Jaime
Si Adamam= Santa Ana
Ti Jean Petro= San Pedro
Podríamos establecer muchísimas más
equivalencias si fuéramos más allá de lo establecido analizando, no solo las
características de cada uno de los loas, sino también las competencias y los
papeles que les son atribuidos. Así por ejemplo Ayida Wedo podría
corresponderse con la Virgen María, los loas curativos y protectores con los
tres arcángeles (Gabriel , Miguel y Rafael), Guede, el espíritu de la muerte,
con el ángel Azrael(popularmente, el mensajero de la muerte)los loas de las
tempestades con Santa Bárbara(la santa del trueno en la tradición popular), los
loas del amor con Santa Marta(muy orada para estos menesteres)y, por lo que
respecta a los loas oscuros y negativos, encajarán perfectamente en cualquier
grimorio de magia negra que contenga tablas de nombres diabólicos con sus
fórmulas para evocarlos y para servirse de ellos. No hemos encontrado ninguno
que se asemeje a los ángeles rebeldes y caídos, puesto que no se encuentra en la
teogonía vuduista ningún pasaje, ni siquiera una remota leyenda que hable de
rebeliones a un loa reinante ni de pecados de soberbia que hubieran sido
castigados en modo alguno. Como la mayoría de las tribus que concibieron la
existencia de fuerzas desconocidas a las que catalogaron como dioses o
espíritus, limitaron su creencia a fuerzas enfrentadas entre ellas, simplemente
disputándose terrenos o derechos. De recurrir a unas o a otras dependía
únicamente obtener salud o enfermar, así como prosperar o empobrecer.
Y otra nota bastante curiosa es la relación
que guardan algunos loas entre ellos. Por ejemplo, recordando lo que decíamos
al principio acerca de los dioses que proporcionaban el alimento y los que
proporcionaban el fuego para prepararlo, Ayizán que es la patrona de la plaza
del mercado es compañera de Loko, el espíritu de la vegetación. Diríase que tal
relación es equiparable a la que existe entre el agricultor y el frutero o el
verdulero. Loko y otros loas de fertilidad son quienes cuidan de que el
alimento germine y Ayizán que tiene comunicación con uno de ellos es quien lo
reparte. En cuanto al sincretismo existente entre Legba y San Pedro, ambos son
guardadores de puertas o caminos. Resulta, desde luego, sorprendente no solo la
estrecha relación que estos dioses guardan entre ellos, sino lo hospitalarios
que pueden llegar a ser con los ángeles o santos de otra línea. Todo lo
contrario a lo que ocurría cuando las dos culturas se encontraron por primera
vez(podríamos calificar este encuentro como “encontronazo”); las ceremonias
solían reservarse para la intimidad, casi siempre sin la asistencia del hombre
blanco que ante un loa vudú siempre estaba contaminado por el pecado.
LA RELIGIÓN.
Dentro del culto vuduista existen diferentes
puestos. El más importante de ellos es el de sacerdote llamado también houngan en el caso de los hombres y
sacerdotisa o mambo en el caso de las
mujeres. Siguen otros miembros de menor graduación iniciática llamados hounsi que vienen a ser un tipo de
ahijados o discípulos de los primeros.
Estas personas deben pasar antes de su
consagración por cuatro fases:
1)llamada o incorporación del
dios.
2)conocimiento de algunos
secretos vuduistas.
3)comunicación con las almas de
los difuntos y aprendizaje del lenguaje secreto.
4)preparación para profetizar.
Cada sacerdote posee un templo propio en el
que adora a sus dioses por medio de sacrificios. Dichos templos reciben el
nombre de homfourts o houmforts.
La iniciación
Llegar a ser sacerdote del culto vudú requiere
haber pasado años enteros de estudio y aprendizaje siguiendo un largo y arduo
camino de humildad que conduce hasta la sabiduría y la iluminación. El primer
grado iniciático, una especie de bautismo celebrado cuando el neófito es
investido o poseído por su primer dios llamado por ellos”loa teté” (loa
director) recibe el nombre de lave teté.
En el segundo grado iniciático, el neófito ya es un iniciado en el culto vudú,
también denominado kanzo o hounsi. Ya está preparado para auxiliar
al sacerdote o houngan en algunas de
sus funciones.
En su tercer grado iniciático aprende a
manejar los símbolos de la tradición oculta y es introducido en el conocimiento
esotérico de la astrología, la alquimia, la cábala, la metafísica, los
principios metafísicos y la teosofía. Ya se halla en condiciones de comunicarse
con los dioses en su propio estado de trance y en los de los demás, lo cual le
otorga el derecho a un templo de su propiedad y a la jefatura de una comunidad
puesto que ya es sacerdote o houngan.
Se le proporciona entonces una especie de maraca sagrada compuesta de una
pequeña calabaza hueca rellena de semillas y de vértebras de serpiente, la cual
lleva, a veces, adosada una pequeña campanilla. Este instrumento es conocido
como asson, al cual se le atribuye el
poder de atraer a los loas al ritual mediante su sonido y su vibración.
El houngan
suele proseguir su formación para acceder a más altos grados de conocimiento e
iniciación. Uno de estos grados iniciáticos, el cuarto de ellos, es conocido
como “la toma de ojos” o la prise des
yeux. Se trata de una ceremonia secreta en la que el houngan adquiere poderes de clarividencia. Desde ese momento goza
de la facultad de conocer el pasado, presente y futuro por diversos métodos.
Llegado a este punto, el houngan ya es sanador psíquico y mago capacitado para
sondear los misterios de la vida y del universo, y para dialogar con las almas
de los difuntos a través de una pequeña vasija sagrada llamada govi.
El houngan y la mambo
Como decíamos al principio, el sacerdote del
culto vudú es conocido como houngan y
la sacerdotisa es conocida como mambo.
Ambos están considerados como sanadores de la mente y el cuerpo. De acuerdo con
estos principios, la mente es el soporte principal del cuerpo. Cuando la mente
sufre un desequilibrio, produce una descompensación en el cuerpo y en
consecuencia lo hace enfermar. Estos planteamientos son análogos a la teoría
hinduista de los siete chakras o
centros de energía del cuerpo: cuando alguno de ellos falla o no se halla en el
estado vibratorio adecuado da lugar a diversos trastornos o enfermedades.
Resumiendo: mente sana, cuerpo sano.
La principal misión del houngan o la mambo
consiste en regular y mantener equilibradas las energías residentes en el
cuerpo, la mente, el alma y los loas regentes del iniciado para armonizar y
restablecer el equilibrio cuando este ha sufrido una desestructuración. Para
ello utilizan plantas y otros ingredientes naturales destinados a reparar el
daño causado al cuerpo por la enfermedad también denominada desequilibrio cósmico.
Cabe definir al houngan como un guardián del ritual o un iniciado en el
conocimiento secreto y en el misterio. Sabe comunicar con el mundo invisible y
por lo tanto puede entablar un diálogo
con las almas de los difuntos. Dependiendo de su grado iniciático puede
disponer de sus facultades y operar con la energía cósmica. Puede utilizar la
magia en sus obras, pero bajo ningun concepto podrá usar esta energía
malintencionadamente ni evocar entidades negativas, ya que tanto su vida como
sus facultades están consagradas al bien y a la búsqueda de su unión con la
esencia divina.
En cuanto al
aspecto social de su condición, está visto como una especie de patriarca
autónomo. Debe cuidarse del bienestar de los fieles que ha iniciado en el
culto, los cuales pasan a convertirse en miembros de la comunidad visitante de
su templo. Pero además de desempeñar su papel de consejero espiritual y
protector, está obligado a ayudar a miembros de su comunidad en la vida social
proporcionando trabajo a los desempleados, alimentando a los hambrientos y
acogiendo en su templo a quien carece de vivienda. A cambio de estas ayudas,
los miembros de la comunidad cooperan en las ceremonias, le sirven y le
recompensan como pueden.
Algunos houngans
disponen de negocios o empresas de su propiedad. Son ganaderos o propietarios
de plantaciones de caña de azúcar o de granjas de animales, algunos de los
cuales son reservados para los sacrificios rituales y para alimento de la
comunidad. En estos casos, los miembros de la comunidad trabajan en las
plantaciones o en las granjas a cambio de una retribución.
Las jerarquías y categorías en el vudú.
No es posible
establecer rangos y categorías dentro de una filiación vuduista. Al contrario
de lo que ocurre en la Iglesia Católica con el Papa, el Cardenal, el Arzobispo,
el Obispo, el Sacerdote, la Superiora Provincial, etc. no se puede crear un
organigrama ya que no existe una estructura de tipo piramidal. Desde que los
neófitos dan sus primeros pasos en el ritual hasta que acceden al sacerdocio se
incorporan a la comunidad del houngan
que ha aceptado hacerse cargo de ellos y están a su entera disposición. Cuando
ya están totalmente formados y preparados para oficiar quedan desvinculados de
su maestro y se consideran independientes y autónomos. Algunos de los que
prosiguen sus enseñanzas tras el tercer grado iniciático se decantan por
hacerse discípulos de otros houngans más
antiguos y de más edad (y en algunos de estos casos se da la circunstancia de
que esos antiguos maestros pasan automáticamente a transformarse de houngan a papaloa y de mambo a mamaloa, una especie de altos
dignatarios del culto asistidos por una especie de sacristán denominado badgigan), mientras que otros prefieren
obtener más conocimientos a través de su guía espiritual o “loa director”(lave teté).
El ambiente reinante en estos templos suele ser pacífico y acogedor; en cuanto
al trato dispensado tiene más de familiar que de relación maestro-alumno ya que
el houngan y la mambo son tratados y respetados como padres y a su vez los ahijados
o discípulos son tratados y queridos como hijos. Existen diversos motivos que
impulsan a una persona a ingresar en estas comunidades y a iniciarse: su fe, su
vocación, haber sido poseído por un dios o por consejo de otro houngan que ha descubierto facultades
espirituales y psíquicas latentes en esta persona.
RITOS Y CEREMONIAS
Todo culto,
creencia o religión dispone de ceremonias mediante las que tributa culto a su
divinidad. A menudo se habla indistintamente de rituales y ceremonias como una
sola y misma cosa, sin embargo conviene destacar que existen notables
diferencias entre ambos términos.
Una ceremonia es un
conjunto de rituales o pasos. Un ritual es una acción encaminada a un objetivo
personal(un trabajo de magia, por ejemplo)mientras que una ceremonia engloba
diversas acciones todas ellas encaminadas a un objetivo común(un homenaje a los
loas durante el cual un participante deposita una ofrenda de frutas mientras
otro ofrece una vela prendida, ambos motivados por la devoción).
Un ritual vudú(que
explicaremos detalladamente en el taller de magia práctica)puede ser aprendido
y dominado fácilmente por cualquiera. A menudo es suficiente una pequeña y
sencilla ofrenda depositada en el día de Todos los Santos para atraerse el
favor de los loas, ya que una petición justa y razonable no es negada a nadie.
La magia de los muñecos es asequible a todo aquel que desee practicarla; los
únicos requisitos son los preparativos adecuados y una buena disposición de
ánimo para trabajar con seriedad.
No sucede lo mismo
con una ceremonia vuduista. No cualquiera está llamado a ser oficiante ni posee
dones innatos que le permitan tener comunicaciones espirituales. De hecho,
ciertas ceremonias de iniciación como la del cuarto grado permanecen aún en el secreto y nos es prácticamente desconocida la
forma en que se llevan a cabo. Antiguamente ni tan siquiera como asistente o
espectador se podía acceder a tales ceremonias. Hoy se autoriza la asistencia a
ellas de todo tipo de público, siempre bajo la condición de un máximo de
respeto, aunque queda por ver si las que se dirigen al turismo no son
falsificadas quedando las auténticas ceremonias para la intimidad.
El templo
El templo o houmfort donde tienen lugar las
ceremonias vuduistas se halla formado por un patio techado de paja-peristilo-y
de varias habitaciones pequeñas o santuarios dedicados a los loas venerados por
la comunidad. Dependiendo de su importancia o del poder adquisitivo de la
comunidad, puede ser un simple espacio abierto con un techado de hojas de
palmera rodeado de pequeñas cabañas de barro seco o hallarse formado por varias
casas pequeñas utilizadas como santuarios y abarcadas por una estructura más
grande.
Uno de los rasgos
principales del houmfort es la
abundancia de dibujos y pinturas muy característicos y muy coloridos, los
cuales parecen poseer alguna clave simbólica y transmitir a los iniciados
ciertos mensajes que solo ellos saben descifrar y comprender. Próxima a la
entrada principal del templo se erige una gran cruz de madera simbolizando la
relación entre los mundos terrenal y espiritual. Otras veces se clava esta cruz
en un simulacro de tumba en el cual se halla representado el loa Barón Samedi,
el patrón y guardián del cementerio. No lejos de allí se halla hincado en la
tierra un pedazo de hierro simbolizando a Ogoun Ferraille(la guerra). Cada
arbol, piedra, río, seto, en resumen, cualquier elemento de la naturaleza
próximo al templo está catalogado como habitáculo de un loa vudú.
En el centro del
peristilo se halla un poste denominado poteau
mitán que une el suelo con el techo. Representa el eje del cosmos y se
afirma que es a través de él como suben las plegarias al mundo espiritual y por
donde bajan los loas al lugar de la ceremonia.
Sobre un altar
arrimado a la pared arde siempre una pequeña luz roja representando a la
presencia divina y reposan varios objetos rituales: velas, pinturas piadosas,
imágenes de santos, botellas llenas y semivacías de refrescos, licor, ron,
whisky y diversas clases de bebidas, piedras carbonizadas por los rayos,
botellas rituales decoradas con cráneos y huesos cruzados conteniendo ron
santificado, flores de plástico y luces navideñas intermitentes siempre y
cuando haya electricidad en el pueblo.
Alineados contra
otra pared se encuentran tres tambores que recuerdan a los del estilo africano.
Están considerados como otros hogares para los dioses y se les conoce con los
nombres de cata, seconde y mamán. El más
pequeño de los tres, el cata , es el
que se hace sonar en primer lugar al inicio de la ceremonia y es precedido y
acompañado por el ritmo del seconde,
es decir, el segundo o el mediano. El mayor de los tres, el mamán o “la madre”, hace variar el ritmo
fijo de los dos anteriores al llegar a un determinado punto. Los músicos son
médiums que expresan el lenguaje musical con que los loas se dirigen a los
creyentes.
Los santuarios
exteriores son habitáculos con celosías en las ventanas iluminados únicamente
por velas encendidas sobre un pequeño altar. En todos ellos hay relicarios
representativos de los santos católicos simbolizando a los loas a los que están
dedicados. Igual que en el peristilo, el altar del santuario está repleto de
objetos diversos, incluyendo la diminuta luz roja que simboliza la presencia
divina. Estos habitáculos desempeñan
varias funciones además de la devoción. Uno es el punto de encuentro entre los
iniciados y el houngan, mientras que otro es utilizado por el houngan para
sanar y limpiar. Hay otros santuarios
secretos a los que únicamente tiene acceso el houngan: el bagi o “cabaña de los misterios” donde el houngan contacta con el
plano espiritual; el djebo o soba, habitáculos oscuros donde tienen
lugar las ceremonias de iniciación y donde los adeptos permanecen recluidos
durante toda la iniciación que puede prolongarse hasta un mes entero.
Los vevés.
Los vevés son unos símbolos sagrados que
suelen trazarse sobre el suelo de una sala, un patio, un jardín o donde vaya a
celebrarse una ceremonia vuduista.
Estos dibujos están
confeccionados con productos naturales como harina de maíz o café conservados
dentro de un recipiente de tierra cocida y queda excluido el uso de tintas o
pinturas químicas. Además, son labor exclusiva del houngan o la mambo y no
tienen validez alguna los realizados por la mano de una persona no iniciada, dado
que solamente los sacerdotes y sacerdotisas vuduistas poseen el poder
energético que transmiten a los vevés dibujados por ellos.
En estos dibujos
encontraremos representaciones de lo más variopinto. En efecto, el vevé
representativo del loa Legba será un anciano con una muleta, el enamoradizo loa
Erzulie será un corazón atravesado con una flecha, los loas funerarios Ghede y
Agaoun Badagree, entre otros de su clase, estarán representados por un ataud y
algunas cruces(nótese en este detalle la influencia del cristianismo sobre esta
cultura, aunque en otras ocasiones la cruz es interpretada como el cruce de
cuatro caminos o la intersección entre el mundo terrenal y el mundo espiritual
en lugar de como la crucifixión de Jesús en el Gólgota), el matrimonio Damballah
y Ayida Wedo estarán representados, él por una serpiente enroscada sobre un
palo y ella por una serpiente enroscada sobre sí misma besándose su cola con
una sonrisa(que lejos de ser vista por los detractores del culto como la
serpiente tentadora de Eva y Adán en el Paraíso podría interpretarse como la
serpiente representativa del símbolo alquímico del conocimiento), los loas de
la tierra y la fertilidad serán simbolizados con una guadaña o una hoz(símbolo
del trabajo y la laboriosidad) y los loas del erotismo con un dibujo muy
peculiar que recuerda a una boca insinuándose sensualmente.
Ceremonias de
iniciación
Ya sabemos que
antes del acceso al sacerdocio y, por consiguiente, a la comunicación con el
mundo trascendente y al uso de la fuerza cósmica hay una serie de fases que el
iniciado debe superar. Hasta ahora solo hemos ofrecido un resumen de dichas
fases y hemos explicado el sentido de todas y cada una de ellas. Pero queda por
detallar la ceremonia iniciática en sí y la expondremos acto seguido en su
totalidad de acuerdo con la información de la que podemos disponer, ya que,
insistimos, todavía hay ciertos ritos que permanecen bajo un velo de
secreto...y un voto de silencio como condición impuesta a los aspirantes.
Antes de su
iniciación en el vudú que puede tener lugar a cualquier edad, pero nunca antes
de la pubertad y, solamente si ha sido bautizado como católico, el novicio
recibe del houngan una serie de enseñanzas religiosas. Cuando el maestro
determina que está el estudiante preparado comienza la iniciación propiamente
dicha.
En primer lugar es
preciso asignarle un “loa director” para que le proteja durante toda su vida y
le ayude a resolver sus problemas cotidianos. Dicho loa será su intermediario
con Dios y asegurará a su alma un puesto próximo a Dios tras la muerte.
Durante el primer
grado de iniciación que puede durar hasta un mes mantienen al novicio
completamente enclaustrado y a oscuras en un santuario de escasas dimensiones,
dentro del cual, llevará una vida totalmente ascética de silencio y soledad
interrumpida únicamente por las enseñanzas del houngan. En este particular
estado de privaciones y limitaciones, el neófito comienza a experimentar
abrumadoras sensaciones de pesadumbre, arrepentimiento, tristeza y miedo. El
temor a la muerte surge y se hace patente.
Entonces el houngan
provoca la muerte simbólica ritual del novicio y comienza de nuevo el mismo
período de enseñanzas, soledad, silencio y oración. El miedo sensibiliza al
cuerpo con respecto a las fuerzas cósmicas y la mente reclama la ayuda de los
loas, aunque también con el tiempo suele manifestarse y agudizarse el temor
hacia estos de que en cualquier momento le roben su alma y se adueñen de su
cuerpo. Llegado a este punto, el neófito esta sufriendo como nunca y le es
difícil mantenerse concentrado en la meditación y en la oración por mucho
tiempo. Para combatir todo esto la mente empieza a crear invocaciones. Con las
enseñanzas y la oración, el neófito se descubre y se acepta a sí mismo, con lo
cual da lugar a la autoestima.
En ese momento el
houngan realiza el ritual de renacimiento del novicio. Este continua en
silencio y en oración recibiendo más conocimientos y al cabo de cierto tiempo
regresa el houngan esta vez con la maraca sagrada o assón que le confiere el poder de invocar a los loas. El silencio
meditativo diario es interferido únicamente por el sonido de este instrumento.
Y
repentinamente-como era de esperar-el neófito pierde su identidad dando paso a
una entidad que se posesiona de su cuerpo. Se puede decir que está en trance.
El houngan, interrogando a la entidad a través del neófito poseído, logra
identificar al loa en cuestión. Y puesto que, con el tiempo, este mismo loa
acude frecuentemente respondiendo a su invocación a poseer al novicio, el
houngan lo reconoce como su “loa director”o su guia tutelar.
Esta iniciación que
acabamos de ver es la primera en el mundo vuduista. Nos ha parecido tan dura y
complicada que la formación parece haber concluido ahí o, al menos, así
queremos creerlo. Nada más lejos de la dura realidad, ya hemos dicho que esta
iniciación-y los caminos iniciáticos en general-es un proceso largo y arduo.
Quedan todavía más grados antes de poder considerarse un houngan o una mambo
propiamente dichos.
Tras el segundo
grado iniciático el novicio ya es un iniciado. Entonces tiene lugar el proceso
de vinculación ritual a la comunidad. A través de un ritual mágico el houngan captura el aliento del iniciado
y lo guarda en un recipiente de terracota( llamado pot-de-tête )que se agregará a otros recipientes de los miembros
iniciados en la comunidad del houngan. Y a partir de entonces, el nuevo miembro
estará mágicamente ligado al houngan mientras pertenezca a su comunidad.
Ceremonias de
devoción.
La presencia de un
nuevo iniciado en el pueblo motiva siempre la celebración de unas ceremonias
místicas, a menudo, aterradoras en las que el poder de los humanos parece
reclamar los poderes divinos. Mientras el iniciado, vestido de blanco como
símbolo de la pureza del renacimiento, ora en el interior del santuario donde
se inició, los creyentes y otros iniciados, también vestidos de blanco, van
llegando y penetrando lentamente en el peristilo.
Antes de dar
comienzo a la ceremonia, el oficiante realiza los preparativos adecuados. Traza
una serie de símbolos místicos(vevés)
en el suelo del peristilo, alrededor del
poste central y delante de los tres tambores. Cada dibujo representa el emblema
de un loa concreto que será invocado por el sonido de la maraca sagrada con el
fin de atraer y fijar su energía. Al final de este preámbulo realiza una serie
de cortes en el aire con un machete ritual; este último preliminar es una
especie de purificación de la estancia y señala el inicio de la ceremonia.
El houngan entona un cántico religioso
católico en latín. Los nuevos iniciados entran en el peristilo y se dirigen a
sus respectivas familias que les saludan con unción, mientras en el patio
exterior otros devotos preparan animales para los sacrificios a los loas.
Acompañándose de su maraca, el houngan
invoca por orden jerárquico a los loas recitando una serie de plegarias en un
lenguaje ritual antiguo y seguido por todos los creyentes que se unen a él en
los estribillos.
Aproximadamente al
cabo de una hora comienzan a sonar los tambores durante toda la ceremonia que
puede prolongarse varias horas. Sin dejar de agitar su maraca, el houngan se dirige hacia el poste central
y el altar donde se detiene para efectuar una salutación girándose hacia los
cuatro puntos cardinales. A continuación vierte agua y ron santificado sobre el
poste central para dar la bienvenida a las almas de los muertos y sobre los
símbolos trazados en el suelo para venerar a los loas. Después vierte agua al
pie de un tambor, bebe un sorbo de ron y lo rocía sobre el tambor y el
tamborilero saludando así al loa del tambor.
En pocos instantes
una sensación tan atrayente como sobrecogedora enrarece el ambiente y
sobrecarga la atmósfera mientras el hipnótico y monótono tamborileo sigue su
curso. Los participantes comienzan a agitar el cuerpo a su compás, danzando y
entonando cantos en criollo y en antiguos dialectos africanos. El ambiente
musical y los movimientos desenfrenados inducen a estados de trance. En este
estado el creyente es especialmente vulnerable a la posesión. Durante la misma,
el creyente puede aumentar su fuerza física y es capaz de soportar toda clase
de dolores, como saltar sobre cristales rotos o caminar sobre el fuego sin
mostrar ninguna lesión, ni tan siquiera la menor molestia al despertar. Pese a
que estos hechos tendrían una explicación científica-como la pérdida momentánea
de sensibilidad o la actuación de la propia mente sobre los vasos capilares, el
bloqueo del calor de las llamas por la acción de la humedad, etc-, los
creyentes los atribuyen al poder de los loas que son quienes realizan estos
actos y no el propio cuerpo mortal del danzante.
Llega el momento de
los sacrificios rituales. Ninguno de ellos debe hacerse a la ligera, sino
asegurarse de que los loas invocados los aceptarán. Para ello el sacerdote
deposita un cuenco con agua y unos granos de maíz sobre los vevés de los loas
mientras los devotos acercan los animales que van a ser ofrecidos. Colocan
dichos animales sobre los vevés y se interpreta que si el animal come y bebe es
señal de que ha sido aceptado; por el contrario, si no come ni bebe o solo come
o solo bebe, queda invalidado y requieren una nueva preparación con baño ritual
antes de ser ofrecidos.
Los animales que sí
han sido aceptados llevan una cruz trazada por el oficiante sobre su lomo con
los mismos ingredientes utilizados para dibujar el vevé. Un último paso antes de proceder al sacrificio consiste en
determinar si el loa está en disposición de recibirlo. El houngan elige a un
creyente que no haya sido todavía abandonado por el trance, lo conduce hasta el
altar y alza el animal sobre él. Entonces aguarda a que el creyente sea poseído
por el loa protector del templo, el cual podrá conceder o denegar el permiso
para realizar el sacrificio. Caso de no obtener respuesta al cabo de cinco
minutos deberá retrasarse el sacrificio. No obstante, la ceremonia prosigue
hasta que los loas están realmente
dispuestos a recibirlo.
La respuesta
afirmativa, cuando llega el momento, se produce de una manera espectacular. Con
los ojos semicerrados e inmóvil al principio, el creyente se siente sacudido de
pies a cabeza por una fuerza extraña; y, de repente, abre unos ojos como
platos, atrapa violentamente al animal que le presentan y lo degüella con los
dientes. Es una señal inequívoca de que el festín ha sido autorizado y puede
empezar. La percusión se acelera y los cantos adquieren un tono más animoso.
Tras finalizar la sesión de sacrificios de
animales durante la cual han sido realizados con ellos una serie de rituales
propiciatorios no solo como limpieza energética y bendición a los
participantes, sino también para garantizar la sinceridad, la fidelidad y la
unificación de los distintos planos de existencia, tiene lugar un banquete
ritual en el que la comunidad da cuenta de los animales sacrificados en la
ceremonia. Se considera que la sangre es el elemento donde palpita la vida
misma y no debe ser derramada sin motivo. En cuanto a la carne, no debe
perderse o pudrirse y, mucho menos, ser desperdiciada, sino servir de alimento
a la comunidad. Cuando la ofrenda es un macho cabrío, su carne es repartida
luego entre los pobres.
Después de este
lapso vuelve de nuevo el tamborileo, la danza y el trance que conducirá a la
posesión, aunque no para todos los participantes. En algunos casos sobrevendrá
inesperadamente, en otros justo en el momento que se desee y excepcionalmente
el trance proseguirá durante toda la ceremonia sin que el creyente sea poseído
aunque lo quiera. En cualquier caso no deja de ser una ceremonia impresionante
en la que puede ocurrir de todo, desde verter sangre hasta transformarse
totalmente y perder la propia identidad en aras del dios invocado.
A una señal del houngan los tambores varían su ritmo
para despedir a los loas. El ambiente se tranquiliza y quienes han sido
poseídos vuelven paulatinamente a su estado normal. El houngan realiza un
ritual destinado a restablecer las energías que antes ha quebrado, con lo cual
tiene fin la ceremonia de largas horas de duración.
Si esta ceremonia
nos ha parecido complicada, en otros lugares como New Orleáns tienen lugar
otras aparentemente más sencillas. Parecen sencillas en el sentido de que los
oficiantes y los asistentes, a simple vista, no parecen obligarse a realizar
tantos pasos. Un altar sobre el que arden cuatro velas y recubierto con un paño
negro es todo el escenario que la ceremonia parece requerir, además de los
tambores y los símbolos místicos dibujados en el suelo. Cada asistente llega
con una vela del color correspondiente al favor que va a solicitar de los
dioses invocados. Si se estima necesario sacrificar una gallina, se sacrifica
sin preámbulos ni oráculos como en la ceremonia anterior. La sangre, recogida
en un cuenco de madera, es bebida(o se hace ver que se bebe)por todos los
participantes. Hay consumo de aguardiente y de drogas que facilitan el trance
propiciatorio para la posesión, estado que suele desembocar en una orgía, lo
cual suele interpretarse como un trueque entre los humanos y los dioses, aunque
estas ceremonias norteamericanas tienen más de grupos de buscadores de nuevas
sensaciones que de comunidades dedicadas realmente a sus creencias. Podría
decirse que es más comercial que espiritual y su finalidad está más bien
encaminada a intereses personales(dinero, poder, venganzas de enemigos...).
Velas
ritualísticas, inciensos, polvos y hierbas para diversos fines, muñecas
hechizadas y estatuillas fosforescentes son adquiridas a menudo en las tiendas
ocultistas de Nueva Orleáns ya que en este distrito se practica de forma asidua
el rito vudú. Incluso algunos de estos establecimientos guardan en la
trastienda o en el almacén gallinas a propósito para los sacrificios.
Topamos aquí con el
aspecto comercial del vudú, con un vudú de cartulina que pone precio a lo que
no se puede vender, que da cualquier cosa a cualquiera, sea o no digno de ello.
Y no aludimos aquí a la magia vudú en su aspecto popular al alcance de todo el
mundo. Esta, aunque no precisa tantos requerimientos, sí espera de su
practicante un mínimo de honradez y de sinceridad. No solo deberemos ser
honrados con nosotros mismos y con nuestros clientes; necesitamos garantías de
que los establecimientos que nos sirven a este propósito muestran seriedad y
honradez hacia nosotros vendiendo su
material y sus productos en buenas condiciones. Varios de los productos de
algunas tiendas son unas burdas imitaciones, aunque esto no se lo plantea el
supuesto houngan que los compra. Para
bien o para mal, dispone de algunos accesorios que le permitirán hacer un poco
de magia a cambio de algun dinero; importa poco que estén o no debidamente
ritualizados. Cuando una creencia o un culto se comercializa y está al alcance
de todo el mundo cualquiera puede ser sacerdote, sobre todo si quienes topan
con ellos aceptan todo lo que se les da masticado y en una situación precaria
se agarran al primer cable que les echan...aunque sea de alta tensión.
Todo esto nos
conducirá al aspecto más sombrio y conflictivo del mundo vuduista; la magia
negra, los zombies...aunque no se puede decir con rotundidad que todos estos
temas formen exactamente parte de este mundo. En realidad los hechiceros que
realizan trabajos y ceremonias de magia negra con loas malignos pertenecen a
pequeños grupos aislados y marginales en relación a lo que es el mundo
vuduista. Pero esto es ya objeto de un estudio detallado en otro capítulo. Vamos
ahora a centrarnos en el aspecto de la fe y de la salud.
MEDICINA Y MAGIA BLANCA.
Como ya
adelantamos, los houngans y las mambos, además de desempeñar su papel de
consejeros espirituales, son expertos en la preparación de baños y remedios
para enfermedades y malestares diversos. Podría decirse que cuidan de nuestro
espíritu...y de nuestro cuerpo. No solamente a su comunidad, están abiertos a
todo el que necesite de sus servicios; mediante su contacto con otros planos
pueden guiarnos y orientarnos en nuestro caminar por la vida y por el mundo,
pueden ayudarnos a mejorar nuestra suerte, pueden darnos algún remedio para
algun malestar, pueden armonizar nuestro cuerpo cuando se halle en mal estado
vibratorio y pueden limpiarnos de cualquier negatividad que hallamos contraído.
Oráculos
Como todo experto
en limpiezas, protecciones y trabajos de magia blanca sabe, ningúna operación
puede llevarse a cabo sin antes haber obtenido el permiso de los ángeles y de
la justicia divina, por lo que cada vez que nos es planteado un caso que parece
requerirlo, preguntamos a las cartas, los buzios, el péndulo y cualquier método
a nuestro alcance si es adecuado o correcto lo que nos disponemos a hacer,
interpretando que si la respuesta es afirmativa tenemos permiso para proceder.
Pero a diferencia
de los no iniciados que hacemos servir métodos de adivinación al alcance de
todos, los sacerdotes vudús disponen de oráculos que solamente pueden consultar
ellos después de consagrarse. Uno de ellos es el afán. Consiste en unos collares confeccionados con cauris, piedras
del rayo y pepitas de palma junto con un plato decorado con símbolos lleno de
caolín, arcilla blanca. La interpretación del afán es extraordinariamente complicada y sutil. Los conocimientos
sobre el afán no se transmiten de
padres a hijos. Los propios dioses vudú son los que eligen a sus intermediarios
para que dediquen y consagren su vida al oráculo. El elegido acude a otro
adivino más experimentado que durante años le enseñará a utilizarlo. A este
último que casi siempre es también sacerdote, mago y curandero, acude la gente
para averiguar la causa de sus desgracias y obtener la fórmula para resolver
sus problemas. Otras veces son los propios dioses quienes alertan al consultor
sobre lo que está a punto de ocurrir y lo que hay que hacer para conjurar el
peligro.
Los fetiches Legba
que hay en todos los poblados y en todas las casas protegen a sus habitantes.
En cuanto surge algún peligro dan la alarma a los loas vudú, que siempre se
mantienen en contacto con los Legba(no olvidemos que Legba es quien se cuida de
la entrada al mundo espiritual)y después de deliberar comunican a través del
oráculo los sacrificios y remedios que hay que utilizar como protección.
Otro sistema de
adivinación con carácter judicial recibe el nombre de “aga-do-do” y suele
utilizarse para descubrir y capturar asesinos o ladrones(se sabe de videntes
que han ayudado a la policía en muchos casos). Una vez puesto en marcha no solo
se tratará de adivinar quien es el culpable, sino que también se demostrará y
más tarde se dictará su sentencia.
Veamos de qué
manera este oráculo ha cooperado con la justicia. Un asistente a una sesión de
adivinación por este medio relata lo siguiente: una muchacha fue acusada por
una mujer mayor de haber robado en su negocio. Tras exponer los hechos, las dos
mujeres fueron conducidas al centro del recinto, con las manos atadas a la
espalda. Una vez frente al fetiche Legba, el sumo sacerdote excavó un pequeño
hoyo en la arena del suelo, y al mismo tiempo que invocaba a los espíritus,
vertió dentro un poco de ginebra. Después introdujo en el agujero una pepita de
palma atada a un cordel, luego lo tapó con arena.
Las dos mujeres
hicieron la prueba. Arrodilladas ante el agujero, les ataron al cuello el
cordel con la pepita enterrada. A una señal del sumo sacerdote la mujer mayor
tiró del cordel y sacó la pepita sin dificultad, lo que demostró que su
acusación era real. La chica joven fue a continuación, pero al tratar de sacar
la pepita, esta no se movió. Las poderosas manos de los dioses no la soltaron.
La chica fue declarada culpable.
Otro relato nos
muestra otra consulta que realizan con un puchero de aceite de palma;
introducen en él un brazalete y calientan el aceite, después de lo cual se pide
al acusado que saque el brazalete. Si es culpable ni siquiera lo intentará,
pues sabe que se abrasará la mano. Si es inocente sacará el brazalete sin
sufrir daño alguno. Sin embargo, no nos atreveríamos a calificar semejante
método como absolutamente infalible, del mismo modo que, sencillamente, nadie
que estuviera en sus cabales se atrevería a meter la mano en un pucherón de
aceite hirviendo. Con un sistema así no es nada fácil que el acusado pueda
demostrar su inocencia.
Paralelamente con
estos oráculos, los magos y sacerdotes vuduistas suelen utilizar otros métodos
como el tarot, la quiromancia, la cartomancia, la lectura de la ceniza del
cigarrillo y la cafeomancia cuando el problema planteado es de mucho menor
envergadura. De todos modos lo que le da las respuestas justas es su
clarividencia, siendo todo lo demás unos meros auxiliares para potenciarla.
Medicinas,remedios y
tratamientos
Las prácticas
mágicas neoafricanas siempre habían sido particularmente repugnantes a los
europeos, cuyos misioneros se ocuparon de fomentar la discordia, enfrentados
desde el principio con el poder social de hechiceros y curanderos. Además de
ridiculizar sus métodos, hicieron todo lo posible por anular la influencia de
aquellos, despreciando incluso el conocimiento de una medicina natural basada
en muchos años de experiencia, que más adelante quedaría adoptada por círculos
científicos y universitarios de todo el mundo. El descubrimiento y la gran
aplicación del placebo(medicina simulada que produce los mismos efectos que
otra auténtica, como, por ejemplo, un sencillo jugo de cerezas presentado como
un infalible y milagroso jarabe)constituye actualmente una práctica cuya raíz
ya existía en la medicina primitiva. El poder de la sugestión no fue una
invención del doctor Franz Antón Mesmer, descubridor del magnetismo animal que
dio origen al hipnotismo, sino que se halla presente en la medicina vuduista.
La fuerza de toda
medicina sería vana si no estuviera acompañada del poder de la palabra. El
producto en cuestión es, indistintamente, untado, ingerido, llevado bajo la
axila o suspendido en el cuello del paciente. La búsqueda de impurezas
adheridas al alma del paciente es análoga en su finalidad a las pruebas
realizadas por un psiquiatra o un psicólogo encaminadas a localizar un
conflicto interno y a ayudar al paciente a vencerlo. La especialización forma
parte asimismo de la práctica medicinal vuduista en sus orígenes y el hechicero
conocedor de las hierbas no interfería en el trabajo de quien se entregaba a
compartir dolencias desconocidas, aunque la clave sigue siendo el poder de la
palabra, en lo cual, en enfermo tiene depositada toda su confianza.
En la sociedad
vuduista, el médico coincide con el sacerdote, ya que la condición del espíritu
se considera tan importante como el estado físico del cuerpo al que, de hecho,
determina. El estado de salud no depende de la presencia o ausencia de agentes
patógenos, sino del equilibrio del sujeto. La enfermedad es debida al desorden,
a la desorganización, al desequilibrio y a la manifestación de fuerzas
malévolas residentes en el cuerpo. Se considera la salud como un estado
armónico y para los vuduistas, algo sagrado, como un perfecto servicio de los
dioses.
En consecuencia, la
medicina vuduista actúa en dos niveles completamente distintos. Existe una serie
de perturbaciones hasta cierto punto benignas que son tratadas sintomáticamente
con plantas medicinales y preparaciones populares, muchas de las cuales son
activas a nivel farmacológico. Prácticamente, un conocimiento básico de las
hojas que entran en dichos tratamientos profanos forma parte de la educación
tradicional de todo campesino, y aunque existen reputados especialistas
denominados dokte feuilles-médico
especialista en hojas y plantas medicinales-se cataloga su especialidad como no
sagrada. Mucho más graves se presentan
los trastornos que aparecen a
causa del desequilibrio de los componentes espirituales, en cuyo caso debe
tratarse la fuente de tal desorden y no sus síntomas particulares. El houngan es totalmente responsable de
ello. Puesto que la falta de armonía puede repercutir negativamente en diversos
aspectos de la vida del sujeto, los problemas planteados al houngan abarcan tanto las enfermedades
físicas como las psicológicas, además de otras perturbaciones como la mala
suerte aguda, los problemas matrimoniales y los desastres financieros. El houngan trata cada caso como si fuera
único. La forma de medicina que practica no ignora la existencia de agentes
patógenos, pero se limita a argumentar que dichos agentes siempre están
presentes y se pregunta por qué algunos sujetos sucumben y otros no.
La recuperación de
la salud del paciente requiere, a veces, cierto número de técnicas. A nivel
físico, incluye los baños de hierbas-que juegan también un importante papel en
las ceremonias de iniciación-, y los masajes, el aislamiento del enfermo en el houmfort, la administración de pociones
vegetales medicinales y un sacrificio, ya que se considera que debe haber una
compensación a la tierra, un don de parte de su energía vital. No obstante, lo
que determina en última instancia la suerte del paciente es la intervención en
el plano espiritual. Para ello se invoca el espíritu que se posesiona del houngan o de uno de sus ayudantes y el cuerpo físico de estos
transmite a modo de oráculo el mensaje de los dioses.
De manera
inevitable, las fuerzas conjugadas contra el individuo resultan a veces
demasiado fuertes. Si la falta de armonía en su corazón ocasiona la enfermedad,
la separación irrevocable de sus componentes espirituales, puede conducirle a
la muerte. Pero la muerte, como la vida, va mas allá de los límites del cuerpo.
La vida no comienza en el instante de la concepción física, sino cuando en el
mundo espiritual se determina que debe haber una existencia. Del mismo modo la
vida no se extingue con el fallecimiento del cuerpo, la parte material y
terrenal, sino cuando todos sus componentes espirituales han llegado a su
correspondiente destino. Por consiguiente, el creyente vuduista no teme a la
muerte por el mero hecho de que esta represente el fin de su existencia en el
plano terrenal, sino por su miedo a lo desconocido y porque supone un paso
crítico y peligroso durante el cual se disocian los aspectos vitales del ser
humano, haciendo particularmente vulnerable su alma que puede ser capturada y
sometida muy fácilmente a cualquier tipo de manipulación mágica, pues tal es la
creencia vuduista en el poder de la
hechicería.
MÁS SOBRE EL CUERPO, LA MENTE Y EL ESPÍRITU EN EL
VUDUISMO.
La doctrina
vuduista establece dos elementos que forman parte de un ser humano. Una es su
cuerpo físico, naturalmente, y depende de su alma considerada como un eje
central o, si se quiere, como la pila o batería que alimenta y hace funcionar
esta máquina sensible y pensante que es el cuerpo humano. Así, pues, el alma es
al cuerpo como el disco duro al ordenador; si falta ese disco duro o tiene
algún fallo ningún programa responderá adecuadamente ni será posible procesar
ninguna información.
El alma, a su vez,
se halla dividida en dos elementos: el ti
bon angé considerado como responsable de la creación del carácter, la
fuerza de voluntad y la individualidad de la persona, y el gros bon angé, un aspecto superior del alma compartido por todos
los seres sintientes que resulta una parte del individuo en la amplia reserva
de la energía cósmica.
El cuerpo humano
constituye el lugar geométrico o el punto de convergencia de ciertas fuerzas
sagradas y en el contexto de la búsqueda global característica del vuduismo
sería el mango de la palanca que permite alcanzar por último la armonía y el
equilibrio en lo cual intervienen cuatro componentes básicos de la parte
terrenal o el cuerpo físico: la z’ etoile,
el ti bon angé, el gros bon angé, la n’ ame y el corps cadavre.
Este último componente es en sí la carne y la sangre. la n’ ame es el espíritu de la carne, regulador del funcionamiento de
todas las células del cuerpo; su presencia residual sigue dando forma al
cadáver durante mucho tiempo tras la muerte del cuerpo. Tras la muerte del corps cadavre, empieza a pasar
lentamente a los organismos del suelo; la descomposición gradual del cadáver es
el resultado de esta lenta transferencia de la energía, un proceso que tarda
año y medio en completarse, por lo cual no se permite perturbar ningun ataud
que no haya permanecido bajo tierra todo ese período de tiempo.
El componente
espiritual denominado z´etoile reside
en el cielo y equivale a la estrella del destino individual, un albergue de
todas las esperanzas y proyectos de cada persona y todas las experiencias
programadas para su evolución espiritual, en función del curso seguido por la
vida precedente. Si esta estrella brilla con fulgor puede considerarse el
futuro del sujeto positivo y constructivo.
Podríamos explicar
los dos aspectos del alma, el ti bon angé
y el gros bon angé con el siguiente
ejemplo; a veces, a la luz del final de la tarde, el cuerpo proyecta una doble
sombra, un núcleo oscuro rodeado de una penumbra más clara, apagada como el
halo que suele rodear a la luna llena. Esta franja sería el ti bon angé o el “pequeño buen ángel” ;
la imagen del centro sería el gros bon
angé o el “gran buen ángel”. Este
último equivale a la fuerza vital, como dijimos, compartida por todos los seres
sintientes(equiparable al inconsciente colectivo del que hablaba Jung) y que
penetra en los individuos en el instante de la concepción con la misión de
mantener el cuerpo con vida. Con la muerte clínica regresa inmediatamente a la
divinidad y pasa nuevamente a formar parte de la gran reserva de energía que
sustenta toda la vida. Mientras que el gros
bon angé es energía indiferenciada,
el ti bon angé constituye la parte
individual de cada alma. De la misma forma que el gros bon angé capacita a la
persona para actuar, el ti bon angé
moldea los sentimientos del individuo en cada uno de sus actos. Es el aura y la
fuente de toda personalidad, carácter y voluntad.
Hechicería y ritos
fúnebres.
Como consecuencia
de la individualidad, el ti bon ange
constituye un blanco perfecto para cualquier tipo de manipulación, un peligro
agudizado dada la facilidad y la frecuencia con que se disocia el cuerpo. Puede
viajar mientras el cuerpo físico duerme y es él quien experimenta los sueños.
Del mismo modo, la misma sensación de vacío tras una pesadilla es debida a su
fuga temporal. Y como cabía suponer, es el ti
bon angé el que se desplaza durante la posesión por el loa invocado.
Al mismo tiempo al
ser el ti bon angé el que experimenta
la vida, representa una valiosa acumulación de conocimientos que no deben ser
malgastados ni perdidos(nótese en este aspecto las influencias de carácter
ocultista hindú que recibió el vuduismo cuando, además de la primera fusión
sincrética, recogió todos los saberes que halló a su paso; en esta función el ti bon angé vuduista sería similar al cordón de plata de la filosofía
trascendental, el cual está encargado de grabar todos los acontecimientos y
experiencias de la vida terrenal con el fin de aportar al ego los conocimientos
que necesita para su evolución). Únicamente si se halla protegido de la
hechicería y puede completar su ciclo, se puede preservar al ti bon angé de la muerte y preservar su
herencia. Solo así el aprendizaje de las experiencias vividas quedará ordenado
para servir a las necesidades urgentes del viviente. Sin embargo, es necesario
un intenso trabajo ritual para proporcionarle la seguridad y una metamorfosis
fácil. Durante la iniciación, por ejemplo, el ti bon angé es extraído del cuerpo y alojado en un recipiente
guardado en el santuario interior del templo, de modo que pueda seguir animando
al vivo mientras permanece bajo la custodia protectora del houngan. Aún así, si es atacado por una magia más potente, la
catástrofe provocada por la misma será de tal magnitud que el sujeto, como
último y único recurso contra la acción mágica, deberá pedir al houngan que
libere su alma. Sin embargo, el peligro de muerte del ti bon angé se extiende incluso después de la muerte del cuerpo
físico, ya que entonces, el houngan está obligado a romper el recipiente a fin
de que el ti bon angé vaya a cernirse
durante siete días sobre el cuerpo. Después, dado que el vuduismo no espera la
resurrección de la carne, el alma y el cuerpo deberán separarse
definitivamente, lo cual tiene lugar en el dessounin,
el más importante de los ritos funerarios. Durante este tiempo, el ti bon angé es especialmente vulnerable,
y solamente cuando se haya liberado de la carne para descender a las oscuras
aguas abismales estará relativamente a salvo. No cabe olvidar que los
hechiceros de la antigüedad y los magos negros medievales capturaban mediante
complejos ritos mágicos almas de difuntos, entes poco evolucionados y demonios
para aprisionarlos en pentáculos negativos, botellas, jarrones y cántaros,
práctica que todavía en la actualidad se estila en algunos círculos ocultistas
que operan con la magia Goecia, es decir, la parte experimental de la magia que
se sirve de las energías terrestres y las fuerzas infernales.
Esta parte oscura y
sombría del ocultismo y la magia ha recalado con gran éxito en los grupos que
se decantan por la magia negra y la hechicería basadas en el vuduismo. Como
tratando de equipararse a los hechiceros occidentales han ido creando también
su ritual nigromántico mediante el cual se evoca al alma de algún difunto con
la finalidad de obtener alguna revelación. La ejecución de dicho ritual también
requiere, además de una preparación bastante compleja, un sacrificio con cuya
sangre se alimenta al bajo astral que va a responder a las preguntas formuladas
por el operador y sus ayudantes.
El ti bon angé permanece en el mundo de los
espíritus durante un año y un día, transcurridos los cuales, es reclamado por
los vivos y le es dada una nueva forma en una de las ceremonias vuduistas más
importantes, el Wete Mo Nan Dlo, lo cual significa “tomar la muerte
del agua”. En lugar de penetrar en el cuerpo ya descompuesto, el alma
considerada ya un espíritu es alojada en el govi,
la ya mencionada vasija sagrada que alberga a las almas de los difuntos y que
el houngan utiliza para dialogar con
ellos. Para el creyente vuduista esta reclamación del alma del difunto, lejos
de considerarla como un acto sentimental aislado, es tan elemental e ineludible
como el propio nacimiento.
Al salir del útero,
el hombre es puramente animal y el nacimiento espiritual durante la iniciación
le convierte en un ser humano, pero es la resurgencia final la que señala su
nacimiento como esencia divina. Tras haber cuidado a los espíritus que han sido alojados en el govi, se les libera en la selva a fin de que habiten en las grutas
y en los árboles esperando a renacer. Al final de la decimosexta reencarnación,
el espíritu regresa a Damballah Wedo, donde se vuelve indiferenciado y pasa a
formar parte del Djo, el hálito
cósmico que envuelve el universo.
Este largo pasaje
del ti bon angé corresponde a la
metamorfosis del ser humano en energía espiritual pura, de forma que con la
sucesión de las generaciones, el individuo identificado con el espíritu del govi se transforma de antepasado de un
linaje en particular en antepasado generalizado de toda la humanidad. No
obstante, esa energía espiritual pura debe ser conservada y para que funcione
debe ser aprovechada. De la reserva ancestral surgen los arquetipos que son los
loas. Y la posesión espiritual del creyente parece completar el círculo sagrado
que va del hombre al antepasado, del antepasado al principio cósmico, del
principio cósmico al personaje, volviendo el personaje para desplazar la
identidad del hombre. Por consiguiente, cuando el creyente vuduista sirve a los
dioses, se dice que les da también nacimiento, esto debe ser tenido en cuenta.
Del mismo modo que el espíritu es la fuente del cuerpo, el cuerpo contribuye al
desarrollo del espíritu. Se trata de una relación necesaria más que de un
pretendido milagro.
La contribución más
importante del hombre dentro de este intercambio cósmico es su propio
equilibrio, ya que sin él peligraría el receptáculo de los dioses. Por tanto,
la forma ideal del hombre reside en la coherencia, con la cual todos sus
componentes sagrados encuentran su lugar idóneo. El mantenimiento o la
restauración de ese equilibrio es deber del houngan,
lo cual explica su papel exclusivo de sanador, guía y protector espiritual.
VUDÚ, MAGIA NEGRA Y BRUJERÍA
Finalizamos este
recorrido por el aspecto religioso y sagrado del vuduismo con la faceta más
oscura y potencialmente peligrosa de este culto. El miedo a la muerte del
creyente vuduista es mucho más agudo que en el concepto cristiano-católico de
la misma. Como hemos visto en este repaso que acabamos de realizar sobre el
aspecto del alma vuduista, más que el temor a una condenación por parte de la
Justicia Divina, lo que genera angustia es la posibilidad de que el alma pueda
ser sometida a todo tipo de manipulaciones espirituales y mágicas de manera que
ni siquiera después de muerta pueda la víctima de un maleficio estar tranquila. En este estado, el yo
espiritual del fallecido podía ser capturado y sufrir diversos daños
irreparables. Por no hablar del tan temido fenómeno zombi que proporciona mano
de obra gratuita a tantos terratenientes sin escrúpulos.
El miedo a lo desconocido
y la difamación de los más acérrimos enemigos de esta cultura ha fomentado su
mala fama. Las hipótesis atrevidas y disparatadas de supuestos expertos en
esoterismo y parapsicología han hecho recaer sobre el vuduismo una reputación
más que dudosa, amén de haber depositado todas las canicas en un mismo saco.
Conviene señalar al respecto que los términos magia vudú y religión vuduista no deben ser mezclados
ni confundidos entre sí, ya hemos explicado más atrás lo que es cada uno de
ellos y con esta finalidad dividimos este trabajo en dos partes. Asimismo, el
vudú es una cosa, la brujería es otra, el espiritismo otra, el satanismo otra,
la demonología otra, la santería otra, la adivinación otra, la astrología otra,
la masonería otra, la doctrina rosacruz otra, la parapsicología otra, el
hipnotismo otra, la grafología otra, el psicoanálisis otra...y con todas estas
disciplinas desgajadas y expuestas cada una de ellas de forma aislada podríamos
componer una enciclopedia de muchos y bastante voluminosos tomos.
En cuanto a los
significados reales de las palabras “magia” “brujería” y “hechicería” podemos
exponerlos del siguiente modo:
Magia: es el arte de obrar prodigios y
producir alguna variación en el curso natural de los hechos y puede utilizarse
de manera positiva(magia blanca)o negativa(magia negra).
Brujería: es el culto a la Madre
Naturaleza contemplada como una divinidad. Es varios años más antiguo que el
cristianismo.
Hechicería: es la interferencia en el
destino de una persona, puede ser positiva o negativa.
El mago y el
hechicero se diferencian del brujo en que este último solo puede emplear sus
conocimientos y sus facultades en su propio beneficio y en beneficio de la
comunidad y de sus vecinos, pues esta es una de las reglas de oro de la
brujería, y aquellos pueden poner sus conocimientos indiferentemente al
servicio del bien o del mal, ello depende de su buena o mala conciencia y de
los intereses que han motivado su incursión en estos campos.
Muchos pseudo-magos
o pseudo-hechiceros afirman publicitándose a sí mismos que son capaces de
trabajar por un igual la magia blanca y la magia negra. Esto es un error y un
contrasentido. O nos movemos en la dinámica del bien o nos movemos en la
dinámica del mal. El hechicero o el mago que ayuda a los demás “recuperándote a
tu pareja” “liberando de la prisión” “aumentándote tu categoría profesional y
tu sueldo”, está moviendo una serie de fuerzas con las que podrá influir en las
mentes ajenas. Lo que él interpreta como un bien es una invasión de un territorio
íntimo y privado; cuando una relación no funciona bien es más prudente darla
por finalizada antes de que la situación se vuelva más tensa y más violenta con
el tiempo, de ahí que no se pueda forzar a nadie a continuar con una compañía
que no le reporta lo que realmente necesita; y lo mismo cabe opinar de los
trabajos tipo amarre: cuando la persona por la que te interesas ya ha elegido
libremente a la persona con la que quiere compartir su vida, forzándola a caer
en tus brazos estarás invadiendo su intimidad y su territorio. Los trabajos
para virar las mentes de jueces y abogados a fin de que no dicten al preso la
sentencia que ha merecido, no solo es una invasión en un territorio ajeno, sino
una invitación a que el malhechor continúe; además de intentar controlar las
mentes ajenas, si el trabajo mágico funciona realmente, el acusado saldrá libre
de toda pena...aunque lleve una violación o una muerte sobre sus espaldas. En
cuanto al ritual para conseguir un aumento de sueldo que es otro intento de influir
en los demás, en este caso, en tu jefe que aún no te ve preparado para asumir
determinadas responsabilidades, promoverá que un puesto donde no cabe
equivocarse so pena de acarrear graves perjuicios al negocio esté ocupado por
un ser olvidadizo, negligente y sistemáticamente respondón con lo cual los
desastrosos resultados no se harán esperar.
¿Es en este punto
donde un bien puede convertirse en un mal o donde el mago y el hechicero que
creían estar actuando de buena fe ocasionan problemas sin comerlo ni beberlo?
Es posible hasta cierto punto, pero la mayoría de las veces no es tan “sin
comerlo ni beberlo”. Cuando una persona se inicia en determinados saberes o en
determinados rituales siempre sabe o ha de saber a donde va y que puede o no
puede hacer. Su aprendizaje y su experiencia le enseñan lo que es “blanco” y lo
que es “negro”. Tanto el mago y el hechicero como el brujo aprenden a percibir
los mensajes en las cartas y los oráculos siempre son consultados antes de
cualquier operación mágica para determinar si es o no correcto lo que se desea
hacer. Desconocer las leyes no excluye de su cumplimiento; y, evidentemente, el
delito más grave es aquel que se comete con perfecto conocimiento de causa. En
estos casos debemos preguntarnos si han elegido realmente ese camino por
devoción o deseos de ayudar a su prójimo con sus conocimientos o porque han
visto en ello una forma segura de ganar dinero rápidamente, pues algunos
trabajos de magia para casos difíciles suelen resultar astronómicamente caros.
Ahí se ve lo
equivocado que está quien afirma trabajar indistintamente el bien y el mal(a
quien tampoco le importa realmente lo que está bien ni lo que está mal; su
atención se centra en las ganancias que obtendrá por sus servicios). Quien
trabaja con el mal solo puede trabajar con el mal y quien trabaja con el bien
bajo ninguna circunstancia debe abandonar este precepto. Resulta inconcebible
catalogar como magia blanca un hechizo destinado a forzar a una persona a amar
o a obtener un aumento de sueldo que tampoco nos hemos ganado a pulso.
Lo que sí es
cierto, volviendo al tema que nos ocupaba, es que existen varios houngans de la religión vuduista en sí y
de por sí que han olvidado el objetivo espiritual y evolutivo al que apuntaban
en el momento de abrazar su fé y se han decantado por la parte mágica-bastante
seductora para las masas-, cómoda y lucrativa. Como decíamos al principio,
constituyen un grupo marginal dentro del contexto vuduista. Su labor, más que
de sacerdote y sanador benevolente, es la de mago negro y hechicero que ha
hecho de estas disciplinas su profesión y son conocidos con el nombre de bokors(vocablo derivado del término
fonético bokono que significa
sacerdote).
El aspecto comercial
del vudú
Por extraño que
parezca no es posible hallar una zona en Nueva York donde se encuentre ubicada
la hechicería, es decir, el vudú, puesto que ambos términos se confunden a
menudo en Norteamérica.
Sin embargo, el
vudú está diseminado por toda la ciudad, desde la parte inferior de la isla de
Manhattan hasta el East Side y el distrito de Harlem.
El vudú en Nueva
York abarca una amplia gama de cultos. Es como un crisol de tradiciones
brujeriles o un grupo entremezclado de diferentes religiones. Cada oleada
inmigratoria ha dejado su impronta y sus credos sobrenaturales en la ciudad, y
los últimos recién llegados van superponiendo sus creencias a las ya
existentes.
Incluso en
Greenwich Village se anuncia públicamente la hechicería y de esta manera, un
anuncio publicado en un periódico ofrece un seminario vuduista de hechicería
seguido de un curso sobre astronomía. Por supuesto, esto tiene lugar en el
Village donde se reunen los jóvenes pseudointelectuales desde varias
generaciones atrás.
Sin embargo, el
caldo de cultivo para las prácticas de magia y vudú es el mundo de los
negocios, puesto que dichas prácticas son un negocio que mueve millones en la
ciudad. Y esta suma se multiplica agregando los horóscopos, las cartas astrales
y los manuales de adivinación que desde Nueva York se envían al resto del país
cuyas principales fuentes de ingresos son los libros de magia, brujería y
hechicería y, mayormente, todo lo referente al vudú. Ya señalamos anteriormente
que las muñecas hechizadas, los polvos para fines diversos y otros artículos
para las prácticas del vudú se comercializan en numerosas tiendas ocultistas y
esotéricas pese a que no en todas se anuncian abiertamente. En muchos casos, se
utiliza una fórmula que permite al visitante entrar en contacto con los
artículos vuduistas, como : “me envía Joe”. Desconocemos si se trata de una
figura importante del mundo ocultista o de un encargo inventado como excusa.
Los libros también
incitan a las prácticas mágicas y vuduistas. Y en los estantes de las librerías
se acumulan obras sobre talismanes, aceites, inciensos y otros artilugios del
rito vudú.
Hallar el vudú no
es tarea difícil en Nueva York. El contacto tiene lugar a menudo a través de
los circulos sociales que en realidad son círculos orientados hacia el arte de
la hechicería.
De todos modos
nadie posee una tienda de objetos vudú, sino un almacen oscuro lleno de objetos
religiosos como estatuillas, vírgenes fosforescentes, dibujos enmarcados con la
leyenda “Dios lo ve todo” escrita en español y artículos similares que
normalmente resisten una completa inspección.
Pociones, aceite,
tierra de camposantos, polvo de cementerios, todo preparado para ser utilizado
en una ceremonia vengativa es lo que forma la mayor parte de todo lo que se
vende en estos establecimientos tras una barrera protectora de objetos cristianos.
Actualmente esta venta está prohibida, aunque es dudoso que haya cesado por
completo.
Cuando el comisario
de mercados Antoni Pacetta comenzó su campaña contra la venta de objetos vudú
envió muestras de sus brebajes para hacer analizar sus ingredientes. Los
resultados fueron ampliamente publicados.
Entre otras cosas
afirmó que los aficionados a la “sangre de los vampiros” no bebían tal líquido.
Las redomas que
debían contener la sangre solamente contenían agua coloreada, una mezcla que
aunque podía ser tóxica tampoco era mágica. En cuanto al polvo de cementerios,
se trataba solamente de arena corriente encontrada en cualquier campo o playa.
Las “velas de la muerte”, supuestamente sumergidas en sangre menstrual de mujer
virgen, estaba teñidas con pintura roja.
Con la conmoción
provocada por las investigaciones del comisario, no es sorprendente que los
seguidores del culto vudú desearan pronunciar encantamientos y maldiciones
contra él, sin embargo hubo otros que, sin saberlo el comisario, también pronunciaron
bendiciones y encantamientos a su favor, dado que a fin de cuentas se dedicaba
a desenmascarar a los impostores y a dejar el campo libre a los verdaderos
practicantes del vudú. La hechicería tiene diversas facetas en Nueva York.
En el gabinete del
hechicero vudú
Otra observación
que conviene realizar es la vasta diferencia que existe entre un auténtico
sacerdote, mago o hechicero vuduista y un usuario del campo ocultista o
esotérico que sin poseer ningún tipo de iniciación se presenta como tal. Esta
circunstancia se da a menudo en adivinos o futurólogos que motivados por la
lectura de manuales de magia vudú se disfrazan llamativamente, crean una
decoración pintoresca y ofrecen sesiones de magia vudú a precios astronómicos.
Como cabe suponer,
el servicio o trabajo para el que mayormente son requeridos tiene que ver con
el clásico muñeco maleficiador. Una imagen más bien grotesca del ser elegido
como víctima, modelada a base de cera, manteca,
miga de pan embebida en agua, trapo y materiales variados a la que se
incorporan, además de la sangre de un animal sacrificado-acto que forma parte
del ritual-, secreciones-saliva, sudor, lágrimas-, partes físicas-recortes de
uñas, mechones de pelos-o diminutas pertenencias de la víctima-un trozo de ropa
o un cronómetro-, en resumen, algo que esté o haya estado en contacto
permanente con el sujeto en cuestión, y a la que se insertan agujas o clavos es
el ritual más conocido y utilizado. Naturalmente, se espera que una aguja
clavada en la zona correspondiente al corazón transmita un infarto, en los
órganos genitales impotencia o esterilidad, en la cabeza cefáleas o migrañas
irresistibles, en el cerebro desequilibrios mentales o demencia senil...la
imaginación es libre y el operador puede ingeniar tantos castigos para su
víctima como le apetezca. Y esta creatividad puede aplicarse también a los
honorarios; cuantos más laboriosos son sus trabajos, más se disparan los
precios.
Sin embargo, estos
consultores de la magia negra no tienen a duras penas nada que ver con los bokors, los hechiceros escindidos de la
religión vuduista creadores de zombies. Para convertirse en bokor es necesario haber atravesado
antes todo el período formativo para ser houngan.
Esos aficionados a la hechicería y al vudú están tan alejados de los bokors como los trabajadores de la magia
blanca y de la adivinación lo estamos de los sacerdotes druídicos y los iniciados en el Ocultismo, la Kábala y la
Alta Magia. Por mucha impresión que produzcan, mucho miedo que susciten y mucho
respeto que impongan-por su indumentaria y su actitud más que por las
facultades que desean aparentar-son un “quiero y no puedo”...
Los verdaderos bokors poseen un alto grado de
conocimiento no al alcance de todo el mundo. No solo sobre magia y hechicería;
también deben conocer los secretos y poderes de ciertas plantas y hierbas,
poseer destreza en la preparación de ciertos venenos, conocer lo bastante el
cuerpo y la mente humana...diríamos que tanto o casi tanto como el houngan que da terapia a los enfermos. Y
una muestra de que no es nada fácil convertirse en bokor es una frase del sacerdote vuduista Max Beauvoir entrevistado
por el profesor Wade Davis:
-En en fondo
nosotros los houngans somos todos bokors. El houngan tiene que conocer el mal para combatirlo. El bokor abraza el bien para corromperlo. Viene a
ser lo mismo...
Y otra observación
bastante curiosa es que estos hechiceros paralelamente con su servicio al Mal
desempeñan un servicio a la Justicia. Podrían equipararse a los verdugos que
ejecutan la pena capital poniendo fin a una vida humana, los cuales no están
catalogados como asesinos sino como funcionarios que han actuado en defensa de
la ley y de la seguridad ciudadana. De haber vivido bajo un régimen o un
gobierno adepto al ocultismo, no nos cabe duda de que en lugar de una ejecución
física como la horca o el cadalso, se hubiera llevado a cabo un potentísimo
trabajo de magia negra con el cual el reo tendría sus días contados. Y como
alguien tiene que hacerlo, un iniciado en los más altos grados de la magia negra
ceremonial-que no un simple aficionado a los trabajillos mágicos de poca
monta-ocuparía el puesto correspondiente al ajusticiador y procedería según la
magnitud del caso demandado.
Efectivamente, los
motivos que pueden conducir a un individuo a una zombificación son los mismos
por los que puede ser víctima de un
hechizo de magia negra o ser perseguido por la justicia en circunstancias
normales: violación, progreso material excesivo a costa de familiares y subordinados,
difamación, estafa, robo, destrozo de familias o matrimonios...los zombies no
son desde luego seres peligrosos, como veremos-su estado letárgico les impide
decidir deliberadamente atacar a quien se les ponga por delante-, pero tampoco
han sido precisamente unos seres inocentes sin malicia cuando estaban lúcidos.
Veamos a continuación el proceso de búsqueda, captura y castigo de estos
elementos: un castigo que dejará una profunda huella en su historial.
Ceremonias de magia
negra. Cómo “resucitar” a un vivo.
“Aquí
llegan levantándose putrefactos de sus tumbas llenando la noche con un furioso
aullido y tiñendo la tierra de un rojo sangre...son cada vez más y sus fuerzas
aumentan con la carne que devoran y los huesos que roen...”
John Russo-La noche de los muertos vivientes(Barcelona 1985).
Con estas
escabrosas palabras está redactada la contraportada de este libro. La película
“La noche de los muertos vivientes” fue estrenada con gran éxito
cinematográfico en 1969, la novela del mismo título escrita en 1974 en Nueva
York por John Russo-autor asimismo del guión de la película-y traducida al
español y publicada en España en 1985 con no menos éxito editorial en una serie
de novelas de terror para coleccionistas amantes del género macabro o “gore”
como solemos llamarlo ahora. Sin embargo, estas criaturas conocidas
popularmente en el cine terrorífico como “zombies” no fueron una creación
exclusiva del guionista John Russo y del director cinematográfico George A.
Romero. En 1940 ya fue estrenada otra película de esta especie titulada “Yo
anduve con un zombi” , la cual parece acercarse más a la verdad acerca de este
fenómeno, aunque olvidando señalar que no todo el mundo del vudú se centra en
la magia negra y en la creación de zombies.
Pero volviendo al
argumento de la primera película mencionada, como cualquiera sabe, es
biológicamente imposible que un amasijo de carne descompuesta y putrefacta
pueda levantarse de su tumba y, mucho menos, decidir deliberadamente atacar al
primero que pasa a su lado. La verdadera muerte no acaba con la pérdida de
conciencia, sino con la descomposición definitiva del cuerpo y la detención
definitiva de todas sus funciones físicas y orgánicas. Como tuvo buen cuidado
de señalar el doctor Lamarque Douyón, psiquiatra haitiano investigador del
fenómeno zombi, “un muerto no volverá a levantarse mientras que un drogado sí
lo hará”, aunque tampoco podrá decidir atacar a nadie ya que es un ser
totalmente vacío, pues tal es el efecto de los venenos empleados en este tipo
de manipulaciones.
Un zombi vive bajo
la condición de un vegetal. Carece de autonomía personal y de conciencia.
Aparece amnésico, mudo y sordo a todo excepto a las órdenes de su amo.
Podríamos decir que se encuentra tan indefenso como un bebé; es físicamente
debil y mentalmente manipulable. Trabaja en las plantaciones de su amo de sol a
sol a cambio de una alimentación muy escasa hasta que la muerte se lo lleva por
segunda vez y para siempre ya que la escasa y mala alimentación le ha restado
defensas y los venenos administrados en su día se han ocupado del resto.
El temor del
campesino haitiano hacia el fenómeno zombi no es precisamente el daño que los
zombis puedan causarle, cosa, insistimos, muy dudosa, sino el convertirse en
uno de ellos. Teme la esclavitud y la pérdida de su individualidad, además de
que ya resulta aterradora de por sí la idea de despertar dentro de un ataud sin
poder moverse ni tan siquiera comunicarse para pedir auxilio. Cuando por fin
abandone su ataud no se encontrará precisamente solo en el cementerio...y mucho
menos corriendo hacia los servicios de pompas fúnebres más cercanos para
aclarar y acabar con esta embarazosa situación. Estará atado de pies y manos, y
el bokor y sus ayudantes le estarán
esperando para llevárselo consigo. Será azotado con un látigo de fibra y
obligado a ponerse en camino. Trabajará duramente y jamás volverá a ver a sus
seres queridos. Este señor al que llamaremos Jean Pierre Blasco ya no existe
como tal. El médico ha extendido su certificado de defunción y su nombre ha
desaparecido del registro civil para figurar en la tumba donde ha permanecido
enterrado hasta el momento de ser capturado por el hechicero.
Otra pregunta que
cabe plantearse al respecto. ¿Este hecho ha sido producto de una venganza o una
maquinación de un explotador agrícola sin escrúpulos que precisaba en sus
campos mano de obra gratuita para sacar su producción adelante...y por si el
trabajo de balde fuera poco, personal que no cuestionara sus órdenes ni
reivindicara sus derechos como empleado? Según nuestro conocimiento del tema no
se trata de ninguna de estas dos opciones. El asunto es más serio y mucho más
estricto de lo que parece. Ya hemos dicho que bajo este condicionante castigo
el que antes fue un vividor y un avispado negociante sin escrúpulos, ahora se
encuentra totalmente sometido, indefenso como un bebé sin conciencia ni
conocimiento de lo que le rodea y físicamente débil.
Veamos a
continuación de qué manera se desarrolla esta circunstancia. Igual que los houngans o sacerdotes, los bokors o hechiceros son propietarios de
plantaciones y siempre suelen necesitar carne de cañón para sacar adelante su
producción, aunque a diferencia del houngan
que proporciona a sus empleados comida, vivienda y alguna compensación, el bokor abusa de ellos, los explota, y los
maltrata. Sin embargo, como estos zombis no suelen vivir demasiado tiempo
más(tan solo unos meses) pueden ser reemplazados muy fácilmente. Y no se suele
tardar demasiado tiempo en encontrarlos, dado que casi siempre tiene lugar
algún desfalco, robo o estafa por no hablar de agresiones o violaciones y casi
siempre al bokor le suele ser
expuesta alguna queja en este sentido. De este modo quien desea vengarse de
algún agravio puede recurrir al bokor para que realice su trabajo, puesto que
dispone de métodos ciertamente sutiles e ingeniosos, incluso para eliminar al
interfecto y no dejar rastro del crimen.
El motivo de que
las personas que se toman la justicia por su mano acudan a consultar a un mago
especializado en el mal y en la muerte es esta posibilidad de no dejar huella.
Conociendo a la humanidad de nuestros días, un paralizante miedo a la policía
es casi lo único que impulsa a obrar rectamente y a respetar la vida de los
demás. De no haber ningún control o ningun código penal, nadie vacilaría en
robar, estafar, herir o matar, incluso por cualquier hecho sin importancia y en
un momento de arrebato.
Y ahí empieza el
verdadero trabajo del bokor. A cambio
de una determinada cantidad de dinero eliminará al sujeto en cuestión sin haber
actuado al márgen de la ley. Prestará un servicio a su cliente y obtendrá un
empleado sin derecho a remuneración, es decir, obtendrá una ventaja por ambas
partes ya que no solo gana bastante dinero si no que ahorra salarios y
bonificaciones.
Una vez obtenidos
los datos del sujeto a eliminar, el bokor
buscará la forma más sutil de ponerse en contacto con él. El método más simple
es acudir a la puerta de su casa montado en un caballo a contrapelo y llamar.
En el momento que su víctima acuda a abrirle o simplemente conteste desde
dentro, el bokor capturará su alma en
una botella-ya que se supone que el alma está tembién contenida en la voz-con
lo cual el sujeto muere aparentemente para ser más tarde rescatado su cuerpo
por el amo quien desde entonces dispondrá de él absolutamente para todo. Otra
técnica consiste en debilitar a la víctima con un ritual de magia negra y en
complot con el enterrador, el hechicero aspira su alma trasladándose de noche
al cementerio donde tras la invocación al loa Barón Samedi, este autoriza la
operación y el hechicero procede a las prácticas rituales. Desentierra el
cadáver, se lo lleva a su casa, haciéndole pasar primero y necesariamente por
la propia del zombi para que la olvide para siempre, y llegado a casa del
hechicero éste reanima a su víctima haciéndole oler de la botella que contiene
su alma prisionera. Cuando este muerto aparente ha recobrado el conocimiento,
se le da a beber un filtro que destruye completamente su personalidad,
transformándole así en zombi.
Otro procedimiento
empleado para la creación de zombies se basa más en la técnica del lavado de
cerebro que en la magia negra y la hechicería, aunque no queda excluido el uso
de ciertas sustancias peligrosas. En este caso, una vez localizada la víctima
tras la denuncia de su enemigo, deberá mezclarse en el café o en la comida del
sujeto en cuestión una sustancia capaz de provocar un estado letárgico de
muerte aparente. Dicha droga puede detener temporalmente los ritmos vasculares
y la frecuencia respiratoria de manera que quien esté cuidando del sujeto en
esos momentos quede plenamente convencido de que ha fallecido ya que no
mostrará ningún síntoma de vida.
Una vez certificada
su defunción y dado por muerto, el bokor
y sus ayudantes-en algunos casos, los propios zombies que trabajan para
él-acuden al cementerio y desentierran el presunto cadáver para llevárselo a su
casa. Una vez allí aguardará pacientemente a que concluya el efecto de la droga
y la víctima recupere poco a poco sus constantes vitales.
Una vez que la
víctima recupera el conocimiento cuidan de ella hasta devolverle la salud. Pero
mientras tanto el hechicero ha urdido un plan para hacerle creer que se
encuentra en el infierno pagando por sus pecados. Para ello, mantiene a su
víctima encadenada en medio del santuario que días atrás ha decorado como un
infierno con hogueras y antorchas que brillan por todas partes. El hechicero disfrazado de demonio le tortura
físicamente.
Hay otros momentos
que el hechicero adopta la apariencia de un bokor
bondadoso, acudiendo junto a la víctima y llevándole alimento y agua. Le
explica que ha llegado para devolver la vida a las buenas personas y, por
supuesto, la víctima sin dudar un momento le pide ayuda. Quiere salir de allí,
volver a ser persona y regresar a su hogar junto a los suyos. El hechicero le
promete intentar ayudarle en lo que pueda.
El objeto de toda
esta manipulación es que la víctima acepte cualquier propuesta del hechicero.
Tras una fingida reflexión, le plantea las condiciones de su favor: a cambio de
sacarle del infierno deberá consentir en ser su esclavo de por vida. Deberá
obedecerle en todo y jamás regresará a su casa ni volverá a ver a su familia.
Además, el bokor le convence de que
necesitará beber diariamente una poción mágica que será la que le mantendrá en
vida; faltándole esta morirá y regresará nuevamente al infierno para ser
torturado por el demonio, mientras que si es un siervo bueno y obediente de por
vida, el bokor le enviará directamente al cielo. Y la víctima cree que el bokor
posee tales poderes.
Cuando el bokor sabe que el lavado de cerebro ha
surtido efecto, organiza una espectacular huída del infierno. Pero mientras le
libera de las cadenas, le advierte de que el demonio está a punto de venir y
esconde a la víctima en una cavidad oculta tras la pared prometiendo regresar
cuando desaparezca el demonio. Llegada a este punto, la víctima se encuentra
tan aterrorizada que pide desesperadamente al bokor que le saque de allí en
seguida. Haciendo caso omiso el bokor le deja allí para regresar al santuario
en su papel de demonio.
Al descubrir que la
víctima ha escapado se encoleriza y gritando, amenaza con arrojarla al fuego
por toda la eternidad en cuanto le descubra. Más tarde, el bokor va al
encuentro de la víctima que está horrorizada y sigue oculta en la cavidad, y le
da una poción para dormirla.
Cuando la víctima
despierta en el houmfort del bokor asume que la huída del infierno ha
culminado con éxito y que es un muerto en deuda eterna de agradecimiento con su
dueño. A partir de entonces, servirá al bokor trabajando en sus campos durante
el día y tocando los tambores por la noche siempre que sea necesario. Antaño
eran los zombies quienes tocaban los tambores en las ceremonias sin cesar hasta
el canto del gallo que señalaba el final de las mismas.
Sin embargo, estos
casos de zombificación tanto por obra de magia como por envenenamiento o
manipulación mental tiene su contrapartida en imprevistos, situaciones de
límite o fallecimiento repetino del amo. Siendo “la voz de su amo”-y nunca
mejor empleada la expresión-el eje de su existencia y de su actividad, en
cuanto aquella desaparece para siempre, los zombies se desperdigan en diversas
direcciones-no marchan juntos como en una huída planeada porque simplemente se
han marchado sin saber qué hacer ni a donde ir-, comienzan a caminar sin rumbo
recorriendo largos trechos-pues encontrándose en suspenso sus instintos vitales
no dan muestras de fatigarse-y suelen ser vistos andando en un camino
cualquiera, en mitad de ninguna parte. Si la fortuna está de su parte, serán
vistos y reconocidos por algún amigo o pariente, llevados al hospital por estos
y remitidos al doctor Lamarque Douyón quien los colocará bajo tratamiento.
Paralelamente con esto, incluso un houngan
o una mambo pueden cooperar a
liberarle de su estado mediante un complejo ritual que incluye extracciones de
entes indeseados y algún sacrificio animal. En cuanto a si estas criaturas
podrán algún día retornar a su vida normal, dependerá de muchos factores; entre
otras cosas, se espera que los efectos de los venenos empleados no hallan sido
demasiado devastadores...
Plantas peligrosas
El origen del
veneno zombificador es bastante discutido y los investigadores no acaban de
ponerse de acuerdo en dicho punto. Se ha afirmado la existencia de una planta
bautizada con el nombre compuesto tué-levé
que significa “matar-y-levantar”, aunque los testigos del fenómeno zombi
aducen no conocer en Haití ninguna planta con ese nombre. Otra hipótesis es el
uso de una sustancia conocida con el nombre científico de datura stramonium, la cual compone junto con la batata y el jarabe
de caña una especie de pasta que se le da a comer al zombi en cuanto es sacado
de la tierra.
Sin embargo otra
droga que ha suscitado bastante polémica es conocida con el nombre de
tetrodotoxina y ha sido encontrada en muchos peces-globo. Uno de los peces
globo que tienden a contenerla recibe el nombre de fugu y, al ser comestible, suele comercializarse y servirse en los
restaurantes japoneses. De hecho, han sido bastantes los estragos causados por
el consumo de dicho pescado, y eso, después de haber sido limpiado
concienzudamente y cocido durante horas y horas para que fuera soltando todo
posible rastro de toxicidad que hubiera conservado. La incidencia en la
población japonesa de intoxicación por el consumo de pez globo es de un porcentaje
elevadísimo y los efectos de la misma son bastante trágicos. Uno de ellos es el
estado de rigidez cataléptica semejante al de la muerte o rigor mortis. Los síntomas que provoca son bastante similares a los
de una zombificación: detención de los ritmos cardíacos, disminución de las
frecuencias respiratorias...los casos de de entierros prematuros que han
saltado a la prensa son bastante numerosos. Conscientes de ello, muchos
ciudadanos atemorizados por este fenómeno habían dispuesto en sus testamentos
que una vez fallecieran les fueran vaciadas totalmente de sangre todas las
venas de su cuerpo, de modo que quien les enterrara tuviera la seguridad de que
estaban realmente muertos.
Sin embargo, en
Haití, donde la creación de zombies originó varios entierros prematuros, no se
había tomado ninguna medida preventiva. Tan arraigada estaba en la mente del
campesino haitiano la creencia en la resurrección de un cuerpo muerto que se
recurría con mayor facilidad a las prácticas hechicerescas y supersticiosas que
a los diseños tecnológicos que afortunadamente idearon algunos médicos y
físicos occidentales preocupados por el fenómeno de muerte aparente. Dichos
aparatos son mucho más sensibles para medir el funcionamiento de las constantes
vitales del presunto fallecido, de forma que se puede estar en mejores
condiciones de emitir un juicio acerca de su estado. Por el contrario, el
campesino haitiano no se detiene a conjeturar ni a sopesar en ese sentido.
Cuando sospecha la posibilidad de una maquinación, aunque sea de mala gana,
mutila el presunto cadáver dejándole imposibilitado y real y definitivamente
muerto, a no ser que la propia familia sea cómplice de la zombificación.
Por supuesto,
algunos de aquellos que han sido secuestrados y transformados en zombies han
sido vendidos al bokor por sus propias familias. Y este dato ya nos está
aclarando los motivos de esta acción: problemas familiares graves, abuso de
confianza en esa relación, sonsacar dinero a la propia familia, incesto,
adulterio, maltrato a los propios hijos, abandono a los ancianos de la
familia...o todo ello a la vez. Y cuando la denuncia es formulada por algún ex
amigo o algún vecino cabe sospechar problemas sociales o vecinales: robos,
estafas, extorsiones, etc.
Esto es el fenómeno
zombi; una ejecución no mortal para individuos que violan derechos e invaden
terrenos ajenos, aunque no es el gobierno quien la dispone. De hecho, los
gobiernos haitianos no han podido aún determinar si esta práctica constituye
algo más que un delito, cuando se haya podido demostrar que una persona mató y
esclavizó a otra. Solo se han obtenido testimonios de personas que aparecieron
transformadas en zombies, pero no de quién les llevó a dicho estado.
Una forma de vida.
Un enigma más abundante en preguntas que en respuestas. Facultades y fenómenos
inexplicables. Poderes desconocidos y sorprendentes para los que la mente
racional no encuentra explicaciones. Un mundo mágico tan atrayente como
sobrecogedor...son los SECRETOS Y MISTERIOS DEL VUDÚ.
Fin de la primera parte.
SEGUNDA PARTE
MAGIA VUDÚ PARA EL PÚBLICO
Introducción al
taller de magia práctica.
Bienvenidos/ as,
amigos y amigas que una vez más depositáis toda vuestra confianza en nosotros a
nuestro taller de magia blanca y magia vudú. Quizá creyendo de sumo interés
este recorrido por el aspecto religioso del vuduismo y sus fenómenos
inherentes-trances espectaculares, resistencia al dolor físico, poderes
curativos, etc, etc, etc, hemos navegado durante mucho tiempo por este mundo y
es posible que aquel preámbulo nos haya salido mucho más largo de lo que
nosotros mismos esperábamos. Por supuesto, el mundo vuduista representa mucho
más de todo lo que hemos expuesto hasta ahora. Algunos aspectos del mismo nos
han sido dados a conocer sin ninguna objeción y por desgracia otros no
llegaremos a conocerlos jamás. Como os comenté al principio, todo el material
del que disponemos-libros, revistas, apuntes-son facilitados al público por
antropólogos y periodistas y todo se reduce a “decir lo que me dijeron”. Cuando
un grupo o una comunidad es fiel a un secreto guardado durante siglos, no dudan
en mentir un poco, disfrazar o recortar información que le pedimos tengan a
bien facilitarnos, como una forma de decirnos que no haciendo que parezca que
nos dicen que sí...yo no les juzgo en absoluto. De esa forma sus conocimientos
siguen siendo lo que deben ser: sabiduría confidencial y sagrada.
Estos conocimientos
que os vamos a dar en esta segunda parte de este trabajo están abiertos a todo
el mundo. No hay en ellos ningún secreto, pues son asequibles a todas las
personas-siempre y cuando, claro está, muestren una naturaleza equilibrada y no
planifiquen poner sus conocimientos al servicio del mal-y no se precisa de
ninguna iniciación en particular. Seriedad, fe, confianza, buena disposición de
ánimo para trabajar y no desfallecer ante las dificultades y, por supuesto,
respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás-este es, desde luego,
imprescindible en todo campo- es lo único que se espera del mago practicante.
Tal vez muchos de
vosotros os habéis dedidido a leer este trabajo solamente a la vista del dibujo
del simpático muñequito con los alfileres clavados. Seguramente os seducía la
idea de hacer magia con muñecos o hacer algún ritual de cualquier tipo. A
algunos amantes del género del terror ocultista les había sorprendido la idea
de utilizar muñecos vudú para fastidiar y ¡quien sabe! poder crear zombies que
nos atiendan y que trabajen para nosotros día y noche! Pues sí, señor. Os
atenderán y trabajarán para vosotros día y noche y siempre que les necesitéis,
y lo harán gustosamente además. Sencillamente porque son nuestros amigos y
aliados y solo hacen cosas buenas. ¿os dejasteis seducir y cegar por vuestra
pasión por lo macabro y os imaginasteis momentáneamente a vosotros mismos
haciendo de bokors o hechiceros y
sacando zombies de sus ataúdes? Nada, descartad esa idea. Ni está a vuestro
alcance ni es nada recomendable. Los zombies que nos van a servir no saldrán de
sus tumbas, serán creados por nosotros de la misma manera que nos fabricaremos
una muñeca vudú. Bajo ninguna circunstancia recurriremos a las malas artes del
vudú destructivo, ni siquiera si alguien nos ha hecho daño o se ha portado mal
con nosotros.
Material y
preparatorio
A continuación
vamos a redactar una lista de los materiales que necesitaremos y los elementos
con los que vamos a trabajar, así como la preparación o la ambientación de la
estancia. Observaciones a tener en cuenta todavía. ¡Por favor, que nadie me
corra ni se precipite a comprar nada! No pensamos ir tan rápidos. Antes de
preparar la estancia para nuestros trabajos observaremos nuestra propia
preparación como personas para desempeñarlos. Para ello, de entrada, os
facilitaremos un pequeño cuestionario:
·
¿Has iniciado este estudio sinceramente para
obtener conocimientos con los que ayudar a tu prójimo?
·
¿Te ha resultado apasionante la lectura de la
primera parte de este trabajo y especialmente los apartados acerca de la salud,
el alma y el espíritu según la doctrina vuduista?
·
¿Eres capaz de reconocer tus limitaciones y
tener claro que tu dedicación a la magia no te diferencia en nada del resto del
mundo?
·
¿Tienes imaginación y creatividad para crear tus
propios caminos y maneras de trabajar?
·
¿Te ves dispuesto a atender a todo el que lo
necesite aunque no te pueda pagar por tus servicios?¿Consideras oportuno y
edificante realizar una obra de caridad de vez en cuando?
·
¿Examinas detenidamente los artículos y
productos mágicos que te dispones a adquirir?¿ Los descartas al instante si los
ves rotos, sucios o de alguna manera no te convencen?
·
¿Estás acostumbrado a orar diariamente y con el
corazón?¿Sigues algún programa de ejercicio físico y vida sana y procuras crear
un ambiente armónico a tu alrededor aunque veas situaciones tensas y
desagradables?
·
¿Consideras necesario realizar alguna pregunta a
las cartas, el péndulo, los dados o cualquier método adivinatorio a tu alcance
antes de empezar cualquier trabajo mágico o ritual?
·
¿Sientes respeto y admiración por otras
culturas, otras tradiciones y otras filosofías?¿Estás interesado/ a en
conocerlas?
***
Si has respondido
afirmativamente a todas o a la mayoría de estas preguntas, te felicito. Ya
tienes mucho camino andado. En el caso de haber respondido afirmativamente solo
a algunas siempre podrás intentar desarrollar aquello que te falta y potenciar
lo que ya tienes. Tiempo al tiempo. Si nunca te motivó conocer otros mundos es
posible que la lectura de algún trabajo sobre los indios pieles rojas, por
ejemplo, o, simplemente, alguna película en torno a este tema acaben suscitando
tu curiosidad y te impulsen a documentarte y a investigar como nunca antes lo
habías hecho. Si no estás acostumbrado al deporte, puedes comenzar dando
sencillos paseos por los parques y jardines más cercanos a tu casa el primer
día y decidiéndote a correr por la playa al día siguiente. Todo es empezar y
procurar no aflojar ni desfallecer en la medida de lo posible.
Si, por el
contrario, no has respondido afirmativamente a ninguna pregunta, esto tiene dos
versiones. Puede que necesites tiempo y paciencia para cultivarte y
desarrollarte antes de empezar-no pasa nada, en tus manos está, tómate tanto
tiempo como necesites y el resto llegará cuando sea el momento-, puede que la
magia vudú que te propongo en este trabajo no haya resultado ser lo que
esperabas. De lo que tú pensabas que era a lo que realmente es media un gran
abismo. Seguramente, como os dije más atrás, te fascinó la idea de insertar
alfileres en un muñeco, ganar dinero rápidamente y sin esfuerzo, esclavizar a
un/ a o varios/ as chicos/ as, amargarle la vida a tu vecina de enfrente, esa
señora tan rancia y tan metomentodo que chiva a tus padres todo lo que te ve
hacer...si era todo esto y otros caprichos que se te hubieran ocurrido lo que
esperabas, olvídalo. Ya se ha dicho que los trabajos de fastidio y venganza
están excluidos. Es más: si alguien te provoca y tú respondes mal estarás
incurriendo en su mismo error y te estarás rebajando a su nivel.
Antes de dar
comienzo a nuestro taller de magia práctica he creído oportuno introducir en
este trabajo la historia y las bases teológicas del vuduismo con el fin de
aportar un mejor conocimiento del tema y saber exactamente con qué línea y con
qué fuerzas estaremos trabajando. Si esta pequeña lección de historia te ha fascinado,
si las bases teológicas y espirituales te han cautivado particularmente y los
fenómenos relativos a la magia negra y los zombis te han conmovido, si has
sentido compasión que no pánico por estas criaturas y te gustaría profundizar
un poco más en todo ello a ser posible, no te quepa la menor duda de que podrás
convertirte en un buen mago blanco muy cultivado, si es que no lo eres ya.
Igualmente en la bibliografía del final de este trabajo encontrarás buen
material para elegir. Incluímos tambien un glosario de términos vuduistas para
una mejor comprensión del tema.
Si por el
contrario, esta lección de historia-o como tú me responderías “este tostón que
te he dado”-no te ha interesado lo más mínimo, te has fatigado con muy pocos
párrafos leídos y has decidido saltártela a la torera y pasar directamente al
taller de magia práctica, te recomiendo encarecidamente que retrocedas y no
intentes abordarlo hasta que hayas asimilado esa primera parte, ya que todo
está relacionado. Y cuando estés decidido a abordarla concienzudamente lee lo
que parezca no apasionarte y trabaja sobre ese punto con mayor ahinco; puede
que sea precisamente aquello que te falta y que debes esforzarte en
desarrollar.
Y tú que esperabas
despertar a los muertos, sacrificar animales, maleficiar con las velas y los
muñecos y hacer tanto mal como puedas y más, no sigas adelante y olvídate de
nosotros. No se entra en un taller o escuela de magia blanca con la conciencia
sucia y corrompida. La magia blanca no tiene otro objetivo que obrar el bien
contando con la aprobación del Universo con el fin de acercarnos a la
Divinidad. Y el acercamiento a la Divinidad empieza por el respeto hacia
nosotros mismos y hacia los demás.
Si practicas alguna
religión o tienes alguna creencia, independientemente de cual sea esta,
acostúmbrate a orar diariamente. Y cuando lo hagas ten presente que el Universo
te escuchará en cualquier lengua que te expreses. Puede tratarse de unas
oraciones de tu infancia, de unas oraciones inventadas por ti-estas suelen ser
mucho mejores-y de unas oraciones que te hayan dado, sobre todo si llevas este
programa bajo la protección, la supervisión y el asesoramiento de algún
maestro. En cualquier caso, deberás hacerlo sinceramente y de corazón, nunca de
boca y haciendo teatro, mucho menos de la manera rutinaria y superficial con
que algunas personas recitan fastidiosamente sus plegarias. Dirígete a tus
ángeles como hablarías con un familiar o un amigo. Si no te sabes ninguna
oración o te resulta pesado recitarlas, simplemente ten tu pensamiento puesto
en los ángeles y en el trabajo que has de llevar a cabo.
Otra cuestión,
hablando de las oraciones y de los ángeles, que cabe formularse es cuando es
adecuado llevar a cabo un ritual mágico para cualquier propósito. Para ello
disponemos del péndulo, las caracolas, las cartas...esto último suele ser lo
que más se utiliza. El método de tirada es muy simple y se usa solamente para
responder sí o no a la pregunta planteada. Para ello tomamos una baraja de
tarot, las removemos en sentido horario para que puedan salir tanto derechas
como invertidas, las barajamos siete-número mágico-veces y extraemos tres
cartas al azar. Si las tres cartas-excepto los arcanos de la Estrella y el
Diablo-aparecen invertidas o tienen un
significado negativo[1] la respuesta
es negativa y no debemos ejecutar el ritual bajo ningún concepto. Si por el
contrario aparece una carta al derecho o con significado positivo, aunque las
demás hayan quedado invertidas o muestren significado negativo, la respuesta es
afirmativa y tenemos permiso para proceder.
Con respecto a los
honorarios del mago, conviene señalar que todo trabajo tiene un coste dado que
la preparación del ritual y la ejecución del mismo han costado un tiempo y la
adquisición del material ha costado un dinero, de ahí que podemos vernos
obligados de entrada a fijar unos precios. Podemos marcar el mismo precio que
hemos pagado por los productos o incluso añadirle el coste del desplazamiento
si la tienda nos quedaba lejos. Sin embargo, debemos tener en cuenta que de
tanto en tanto deberemos hacer alguna obra de caridad. Algunos de nuestros
clientes se encontrará en una situación social,
familiar y económica bastante precaria. Consideremos este trabajo que
dejamos de cobrar como un sacrificio ofrecido a las divinidades; mediante el
esfuerzo y el tiempo empleado también invertimos energía. Y muchas veces nos
cuesta mucho más dedicar el poco tiempo y el poco dinero de que disponemos a
ayudar a un semejante que depositar una ofrenda. Sacrificio en términos
generales significa entrega y dar parte de nosotros mismos a una causa.
Pese a todo ello,
recordaremos que en principio nunca debemos hacer consultas y trabajos de forma
totalmente gratuita. Excepto en los casos realmente necesitados, siempre hemos
de fijar un precio. Si, por sistema, estuviéramos siempre dispuestos y abiertos
a todo y a todos, trabajáramos gratis por interpretarlo como una misión
nuestra(que ya se convertiría de este modo en una misión nuestra
malinterpretada)y quisiéramos estar siempre presentes cuando nos necesitaran,
todo esto representaría no poder salir nunca del gabinete, no disfrutar de una
vida social, pérdidas masivas de dinero y poco tiempo y espacio de relax y eso,
con un poco de suerte de que nos dejaran un día descansar tranquilos. Mucha clientela
comete el error o la ansiedad de presentarse en nuestro gabinete de consulta a
unas horas muy intempestivas cuando estamos ya a punto de recogerlo todo y de
marcharnos. Y en el caso de no atender ni trabajar en casa, es decir, que
nuestra vivienda se encuentre en un punto y nuestro gabinete en otro, no
podremos perder el tiempo para con nadie. En las últimas horas de la noche nos
baja el fósforo y nos pesan los párpados...nuestro rendimiento intelectual no
nos da para más y solo podríamos responder con aproximaciones o mensajes
erróneos. Y menos sabiendo lo lejos que estamos aún de casa donde nos esperarán
otros quehaceres al llegar. Sin embargo, y esta es una situación que deberemos
evitar en la medida de lo posible, es bastante probable que estas personas nos
exijan más esfuerzo del que podremos hacer anteponiendo su yo y sus propias
necesidades a lo que intentamos hacerles comprender con las pocas fuerzas que
ya nos quedan. “Por favor, haz un esfuerzo”-gimen y suplican-“Hazlo por mí”,
“¿Qué te cuesta?” “Es que nunca estás cuando te necesito. No puedes irte así
como así.” “¡ Dices ser o me han dicho que eres mago, pero tú de mago no tienes
nada!¡ Todo sigue absolutamente igual que la primera vez que vine a verte!¡Por
tu culpa me marcho con una pena más grande!” “No piensas en nada ¿verdad?
Necesito tu ayuda y me dices que tienes que hacer otras cosas o estar en otro
sitio.¡Eres un egoísta!”
¡Por todos los
dioses del Olimpo, esto es horrible! No os lo permitáis bajo ningún concepto.
Todas estas personas
exigen resultados rápidos e instantáneos, según ellas-no es que se lo planteen
conscientemente-no tenemos derecho a relajarnos, nuestro deber es sacrificarnos
por ellos, trabajar fuerte aunque nos encontremos física y psicológicamente
débiles, no exigirles nada a cambio y dedicarles no tanto tiempo como podamos
sino todo el que ellos nos pidan. En la mayoría de los casos el problema no lo
tiene el mago que, según ellos, les engaña y les estafa, sino el propio cliente
que lo quiere todo sin dar nada, pero desconoce que todo tiene un proceso y que
como dijo con su peculiar sentido del humor mi admirada ocultista Dolores
Ashcroft Nowicky en su manual práctico de
magia ritual(Madrid, 1987), “no
existe ninguna magia que funcione como la varita del hada azul de Pinocho”. En
este campo, como en cualquier otro, es preciso armarse de paciencia. Los
mejores odontólogos tardan varios años en arreglar la misma dentadura y los
mejores psicopedagogos trabajan durante varios años con el mismo niño
problemático. Exigir un resultado instantáneo es lo mismo que entender que tras
una operación quirúrgica nos levantaremos de la camilla y saldremos a la calle
como si nada.
Afortunadamente, no
todos muestran el mismo comportamiento. El asunto está en que la magia tan solo
ayuda a quien pone de su parte y sabe ayudarse a sí mismo. Otros clientes de
admirable espíritu luchador y cooperativo aceptarán ejecutar el ritual ellos
mismos(nosotros se lo prepararemos y les explicaremos como funciona)y estarán
dispuestos a cooperar. Nunca dejarán de confiar en nosotros por lento que sea
el proceso y por mucho que les atormente la difícil situación que están
atravesando. Al contrario, seguirán solicitándonos más consejos, más ayuda
teniendo cuidado de respetar nuestra vida personal y nuestro tiempo.
Reconocerán que nadie está obligado a hacer más de lo que puede, por tanto
nosotros tampoco, y siempre tendrán con qué recompensarnos, más que por los
resultados que vayamos obteniendo, en vista de nuestra atención hacia ellos y
de nuestro empeño en ayudarles.
Así y todo fijar un
precio por los trabajos es una medida que suele poner límites a la invasión
desmedida de pedigüeños de milagros gratuitos por cuanto a la hora de hacer un
gasto se lo piensan más detenidamente. También sería prudencial advertir de que
tenemos unos horarios de atención hacia ellos debiendo dedicar el resto del día
a otras obligaciones y otros compromisos(jornada laboral, amigos, familia,
tareas domésticas, colaboración con otras entidades de ayuda y ¿por qué
no?nuestra diversión favorita, aquella que nos llena y nos ayuda a olvidarnos
de todo). De lo contrario, correríamos el riesgo de que nos estuvieran llamando
las veinticuatro horas del día y como se tratara de un cliente miedoso e
inseguro con pesadillas nocturnas, ¡que nos sacara de la cama a las dos o las
tres de la madrugada!
Hablemos ahora de
los productos. Lo primero que necesitaremos serán unas velas o velones de
altar, naturalmente(en su momento iremos explicando la preparación del altar,
las velas y los objetos que vayamos a utilizar). Después, además del incienso para purificar,
compraremos los velones o velas de propósito y los aceites para prepararlas y
ritualizarlas.
Si dispones de una
tienda esotérica de confianza donde ya te conocen bien, saben lo que buscas y
te lo pueden proporcionar, estás de suerte. Lo mismo que recibes un buen
servicio de parte de tu establecimiento habitual, estarás en condiciones de
proporcionárselo a tus clientes. El caso es que siempre hay que examinar
detenidamente estos productos como haríamos con cualquier artículo de primera
necesidad antes de comprarlos. No te los lleves si no te acaban de gustar o
sospechas una manipulación con productos de pésima calidad. Algunas tiendas
esotéricas fabrican velones con material sobrante o reciclado para que les
resulten más económicos sin tener en cuenta que pueden atrapar negatividad y
desprender gases tóxicos. Seamos selectivos y elijamos bien lo que necesitamos.
Premisas básicas
Disfrutar de una
buena salud y un buen equilibrio personal es un pilar indispensable de todo
mago que de tal se precie, aparte sus conocimientos y su experiencia.
Alimentación sana, paseos o caminatas diarios(a no ser que tu trabajo diario
requiera caminar mucho, como un recadero o un cartero, por ejemplo), deporte(la
natación como uno de los mejores), buena estabilidad emocional, tratar de sacar
provecho de las situaciones difíciles y encontrarte bien contigo mismo/ a es un
requisito indispensable para ayudar y transmitir felicidad a los demás. Dejar
de lado los pequeños problemas cotidianos y mostrar un estado de ánimo abierto
y activo es una buena ayuda para tratar con tus clientes.
Tu actitud y tu
presencia será lo más valorado por ellos. No es indispensable utilizar una
vestimenta llamativa y colorida como en las películas de magia y fantasía, pero
sí ofrecer una imagen que no les de que pensar. Vestiremos ropa de calle para
estar de cara al público en el gabinete y una ropa cómoda para nosotros cuando
trabajemos en nuestro templo a puertas cerradas. Podrá, por supuesto, quien lo
estime necesario o se sienta mejor, vestir para sus rituales una túnica que
puede ser un sencillo paño de algodón a modo de bata, mejor blanca como símbolo
de pureza y también porque el blanco se considera un color comodín que sirve para
todo.
En cuanto a la
decoración de la estancia, no es indispensable recargarla con fetiches y velas
encendidas por todas partes como única fuente de iluminación, aunque se puede
colocar una o dos estatuillas de arte africano
en alguna repisa o estantería para sentirnos más familiarizados con la
cultura africana. Puede haber una vela encendida sobre la mesa de
consulta-blanca por cuanto esta mesa se utilizará para sesiones de
adivinación-y un bastón de incienso de aroma dulce-canela o vainilla-para crear
un ambiente acogedor.
Cuando te dirijas a
tu cliente deberás mostrar una actitud lo más normal y humilde posible sin
llegar a infravalorarte, pues de ese modo no podrás transmitir confianza, así
como al autoengrandecerte producirás rechazo. Necesitan confiar en alguien,
pero odian el engreimiento y la pedantería. No se te ocurra decir “lo resuelvo absolutamente todo en un corto
plazo de tiempo” porque además de que muchos problemas se te resistirán hasta
que hayas logrado adelantar algo, tu cliente perderá su confianza en ti cuando
no vea ningún progreso. Ten en cuenta que el mago es una persona de a pie como
otras tantas y la magia blanca que por otra parte no requiere ninguna
iniciación en particular es asequible a
todo aquel que desee practicarla. No es ningún privilegio exclusivo que nos
diferencie de los demás ni es patrimonio exclusivo de nadie, pese a que ciertos
conocimientos no se transmiten fuera de las escuelas ocultistas...pero esto es
harina de otro costal. La iniciación en los misterios del Ocultismo, la Kábala
y la Alta Magia es mucho más seria de lo que parece y, desde luego, nada
podemos alcanzar, ni siquiera habiendo leído infinidad de volúmenes de autores
clásicos sobre el tema. Se requieren muchos años de aprendizaje y experiencia
para acceder a los menores grados de la Alta Magia, mientras que en la magia
blanca, en cuanto tu primer y el más simple ritual(ya sea seguido al pie de la
letra o improvisado y creado por ti)te ha surtido efecto ya se da por sentado
que eres “un mago blanco de pata negra”.
Otro requisito
indispensable y muy sano para el desarrollo mental además es la creatividad. La
magia blanca que yo enseño es casi toda creación e inspiración mía. En
principio, pensé en seleccionar para vosotros los más sencillos rituales que
pudiera encontrar en los clásicos manuales de magia publicados hace muchos
años, pero descarté esta idea en cuanto se me antojaron algo difíciles para los
principiantes. Alguno incluía tambien el sacrificio de un pollo, por lo que lo
rechacé de inmediato. Arrojé entonces los libros a un lado y decidí
definitivamente enseñaros unos rituales creados por mí. Aunque os voy a dar
unas pautas os recuerdo que la creatividad es importante y podéis vosotros
mismos agregar lo que queráis o consideréis oportuno, incluso algunas velitas
pequeñas sobre el altar que puedan representar a los dioses vudú puede ser una
ofrenda muy bien recibida por ellos, y si lo consideráis necesario podéis
agregar dos velas más, una para ti y otra para la persona que deseas ayudar de manera
que se establezca un puente de contacto entre ambas partes. Todo esto queda a
criterio vuestro.
Vamos ahora a
exponeros la lista del material necesario para vuestras prácticas.
El altar
El altar para los
rituales y trabajos mágicos puede ser una mesa recubierta con un paño de
algodón blanco, una cómoda o un escritorio ya no utilizados, incluso un cajón
grande de madera forrado con tela blanca.
Sobre cada esquina
posterior del altar habrá una vela(o un velón si nos agrada más) blanca. Estas
dos velas serán nuestras velas de altar y al comenzar cada rito deberemos
encenderlas empezando por la de la derecha.
El incensario
Este es un elemento
indispensable en todo ritual. Puesto que necesitaremos quemar incienso
deberemos de disponer de un pebetero o incensario-fáciles de encontrar en los
bazares esotéricos, incluso, en las tiendas de artículos para regalo-. Podemos
emplear en su defecto una taza de café o un jarrito que sirva de soporte.
El incensario o el
recipiente utilizado como tal se coloca en el centro del altar.
Las velas
Utilizaremos velas
de diferentes colores en los ritos. Cada color tiene su propia influencia
vibratoria y dado que es el color lo esencial, la forma y el tamaño de las
velas no tiene demasiada importancia. Lo que sí que deberemos vigilar,
recordando lo anteriormente dicho sobre la adquisición de productos ocultistas
y esotéricos, es que estén confeccionadas a base de cera vegetal. No se admiten
las velas o velones elaborados a base de sebo, material reciclado y parafina, ya
que además de desprender gases tóxicos nocivos para la salud, tienen el poder
de atrapar energía negativa. La muerte del animal que ha fallecido para
proporcionar el sebo necesario al fabricante de las velas, es un equivalente a
un sacrificio sangriento. Las velas de sebo de cabrito se empleaban
frecuentemente en ceremonias de magia negra.
Lo dicho, palpadlas
bien antes de ir a pagarlas y llevároslas, y descartadlas inmediatamente si
notáis en ellas algo raro. Yo siempre me asesoro y vigilo detenidamente lo que
encuentro, sobre todo si no confío en el propio establecimiento. En algunos de
ellos he encontrado un material de calidad bastante cuestionable. Las velas
mostraban un aspecto como de desgastadas y porosas, y los velones despedían un
aroma algo fuerte.
Los mejores
establecimientos para conseguir velas y velones son los bazares esotéricos que
desempeñan bien su labor y las tiendas naturistas. Las velas que he podido
encontrar en estas últimas poseen un tacto suave, liso y agradable, además de
un pequeño aroma que invita a la relajación y al descanso.
El agua bendita
El agua bendita es
otro elemento imprescindible en toda ceremonia mágica o religiosa, igual que el
incienso. Podemos obtenerla en cualquier iglesia o adquirirla en bazares
esotéricos que dispongan también de productos religiosos. También puede ser
preparada por nosotros mismos, de manera que quede personalizada e impregnada
con nuestras vibraciones.
El recipiente
conteniendo agua bendita estará en el ala inferior derecha del altar.
LIMPIEZA Y PURIFICACIÓN DE LA ESTANCIA
Una vez obtenido y
reunido todo el material, deberemos prepararlo adecuadamente antes de
utilizarlo. Y una vez organizado y dispuesto nuestro lugar de trabajo,
deberemos limpiarlo de posibles rastros de impureza. Para ello encenderemos una
vela o velón de color blanco y quemaremos varios conos de incienso de mirra o
benjuí sobre pastillas de carbón litúrgico colocando uno en cada rincón de la
estancia, los cuales deberán encenderse empezando por el fondo y acabando por
la puerta principal. Para prevenir el riesgo de incendio colocaremos los
carbones encendidos sobre diminutos platitos de aluminio o, en su defecto,
sobre cuadritos recortados del mismo papel de aluminio que los envolvía.
Dejaremos consumir
todo esto hasta el final y la estancia ya estará preparada para ser usada como
templo.
COMO FABRICARNOS UNA MUÑECA VUDÚ
Uno de los
principales protagonistas de la magia vudú es, indudablemente, la famosa muñeca
mágica. Como frecuentemente se oye decir toda acción ejecutada sobre esta
repercute sobre la persona representada en esta imagen. Sin embargo conviene
recordar que no es la muñeca o muñeco quien produce el efecto sino el mago o
hechicero que hace uso de ella.
La transferencia
del pensamiento de un sacerdote o sacerdotisa vudú es una de las armas más
poderosas de este culto. Se utiliza con mucho éxito, sobre todo, cuando se
lanza un encantamiento contra un enemigo. La distancia no parece afectar
absolutamente en nada al mal de ojo o cualquier maleficio que se intente.
Parece algo fantástico e imposible de lograr y, sin embargo, existen numerosos
hechos que corroboran las proezas de los auténticos practicantes del vudú. Las
muñecas vudú suelen utilizarse para echar mal de ojo, pero, insistimos, esto no
lo realiza la misma muñeca ya que es simplemente un médium representante de la
víctima buscada. La muñeca vudú es el medio gracias al cual se transmite el
pensamiento con éxito y por el cual se establece el contacto directo entre el
operador y la persona sobre la que se pretende influir. El acto en sí es el
resultado final de unos pensamientos profundamente concentrados.
Existe un
complicado ritual para fabricar estas muñecas maléficas que excluiremos puesto
que ya ha sido descrito en la primera parte, no tiene lugar aquí y amén de
considerarlo una pérdida de tiempo y un malgasto de espacio, nosotros queremos
aprender a confeccionar muñecas vudú benéficas, de modo que vamos al grano.
Todos podemos
confeccionar sencillamente una muñeca vudú. Hemos de saber, desde el principio
que ni el tamaño ni el sexo tienen vital importancia, aunque siempre podremos
distinguir la figura masculina de la femenina mediante los principales rasgos.
Al parecer, la
figura más clásica ha sido siempre la muñeca o muñeco de barro.
Como hemos dicho, lo importante es la intención, incluso
los rituales con que acompañemos este ejercicio; pero es suficiente una pequeña
pella de barro para ir moldeando con nuestras propias manos las formas comunes
del cuerpo elegido, donde nunca se busca la perfección de los rasgos. Sería
importante tener en cuenta que justamente en el centro del cuerpo provocáramos
un hueco en el que introducir partes físicas de la persona representada como
recortes de uña, pelos o un trozo de tela de alguna prenda que nos haya podido
facilitar, y que posteriormente rellenaremos con otra porción de barro para
cubrir totalmente la figura.
Otras alternativas
al barro son elementos que no por ser más sencillos resultan menos eficaces son
la tela, la madera, la popular miga de pan, la cera e incluso, por supuesto la
tela. Escogemos esta última por parecernos la mas sencilla de todas.
Empezaremos
dibujando un patrón, preferiblemente de cartón dándole entonces la forma que
queramos y una vez partiendo del patrón escogeremos la tela. Siempre será
positivo para lograr más favorablemente nuestros propósitos, que la tela tenga
características que nosotros reconozcamos como poseedores de ciertas
cualidades, por ejemplo, si representa signos astrológicos, o si ha pertenecido
a la persona a la que se desea representar. En todo caso cortaremos
cuidadosamente dos piezas iguales al patrón, teniendo en cuenta dejar los
bordes más amplios, por donde luego coseremos rematándolo.
Es fundamental
tener el pensamiento puesto en la persona a la que va a representar mientras se
corta la tela. Siempre habrá algún rasgo a destacar, incluso dibujándolo sin
temor a equivocarnos(un lunar, una perilla, un bigote o alguna señal en el
rostro).
En este punto
podemos iniciar ya la costura de las dos piezas, sabiendo que hay que dejar una
abertura en la parte superior por donde introduciremos los elementos ya
mencionados. El cosido debe ser verdaderamente sencillo, suficiente para que
contenga en su interior lo que tengamos preparado: algodón, paja, trapos e
incluso hierbas, además de los otros elementos personalizados. Una vez incluido
todo ello, cerraremos la abertura y daremos por terminado el ejercicio, aunque
siempre convendrá iniciar el rito de la consagración y aplicar algunas de las
plegarias más frecuentemente utilizadas.
Ya tenemos nuestra
muñeca vudú preparada para trabajar. Siempre podríamos contar con un modelo
masculino y otro femenino y, en ocasiones, como podemos entender después de
llevar a cabo algún ritual deberemos quemar estos muñecos o hacerlos desaparecer,
para construir otros que puedan cubrir nuestros objetivos, relacionados, por
tanto, con otras personas y otros rasgos.
COMO CREAR UN ZOMBI
Nada que ver con la
magia negra ni con los ritos de resurrección, ya lo hemos dicho. El zombi será
el segundo elemento con el que vamos a trabajar. Es muy parecido al muñeco o
muñeca vudú y sus funciones son muy similares.
No es otra cosa que
otro muñeco más para nuestros trabajos mágicos. Su confección es algo
diferente, aunque no varía mucho de una a otra cosa. Veámoslo:
Fabricaremos un
muñeco de tela al que vestiremos con trozos de alguna de nuestras ropas.
Podemos colocar una foto nuestra tamaño carné a la altura del rostro o ponerle
un mechón de nuestro propio cabello.
En cuanto al ritual
para activarlo, deberá realizarse un viernes bajo Luna Nueva(lo cual podemos
averiguar muy fácilmente en cualquier calendario del año en curso).
Encenderemos una vela azul y depositaremos el muñeco enfrente. Usaremos para
este ritual la misma ropa que el muñeco. Cerraremos los ojos y visualizaremos
una luz azul saliendo del centro de nuestro pecho y dirigiéndose al corazón del
muñeco que en adelante se convertirá en nuestro guardián energético benefactor.
Concluida esta
visualización, abriremos los ojos y pronunciaremos en voz alta la siguiente
letanía:
“Te proyecto vida,
te convierto en mi doble para que me asistas en todo trabajo de bien y
protección que deba realizar. A partir de hoy serás mi soldado y mi escudo, mi
asistente dirigido”.
Permaneceremos
contemplando a nuestro doble hasta que la vela se consuma, mientras lo
programamos para desempeñar las tareas que necesitemos. Una de ellas puede ser
la vigilancia y el cuidado de la casa en nuestra ausencia.
Al día siguiente lo
colocaremos en un lugar poco visible de la casa, preferiblemente escondido en
la entrada y le encargaremos la misión o el servicio que necesitemos.
PREPARACIÓN DEL AGUA BENDITA
Vamos ahora a
preparar el agua bendita que vamos a utilizar en nuestros rituales.
Naturalmente, como ya se dijo, podemos conseguirla en bazares
esotérico-religiosos o en la parroquia de nuestro barrio. Sin embargo opinamos
que adquiere mucho más poder energético cuando es elaborada por nosotros mismos
ya que se impregna con nuestras propias vibraciones.
La única cualidad
que el agua bendita debe poseer es su pureza. Queda totalmente descartada la
que mana del grifo del lavabo o del fregadero. Deberemos cogerla de un río, un
pozo de un campo, un arroyo o una fuente. Si no hacemos este esfuerzo estaremos
tirando nuestro trabajo por tierra, pues el agua llena de impurezas puede
malograr todo el ritual por completo. Una vez obtenida el agua, pronunciaremos
sobre ella la siguiente oración:
“Poderosísimo Dios
tomo esta sustancia terrena y te la dedico a Ti en Tu altura, que Tu Espíritu
fluya en ella y haga que quien la toque comparta tu bendición, que retenga Tu
poder, Tu palabra y Tu bendición para siempre. Amén.”
Ahora, siempre que queramos utilizar nuestra agua
consagrada, vertiremos cuidadosamente una pequeña cantidad en el rociador
diciendo al hacerlo:
“Muy bendito Padre,
creador de los cielos y la tierra, que esta agua sagrada que está dedicada a
Ti, mantenga a raya a todo tipo de seres malignos y a los espíritus impuros que
entrarían aquí. Que lleve el poder de tu palabra, oh, señor. Amén”.
CÓMO EMPEZAR
Ya disponemos,
ahora sí, de todo el material que necesitamos para nuestras prácticas. Ya hemos
limpiado nuestra estancia de vibraciones indeseadas, hemos preparado nuestro
altar adecuadamente, disponemos de nuestras dos velas de altar mas otras de
propósito que no he considerado oportuno especificar ahora, dado que las iremos
adquiriendo cada vez que necesitemos llevar a cabo un ritual de propósito. Para
un mero ritual de devoción, si es el caso, considero que contamos ya con lo más
esencial. Agua bendecida, incensario, paño ceremonial para recubrir el altar y
los dos complementos de nuestros rituales: la muñeca mágica y el zombi. Ya
disponemos de una buena base desde la que partir.
Veamos cuantos y
qué tipo de rituales podemos realizar.
Ritual de protección
Vamos a empezar con
un sencillo ritual de protección antes de abordar cualquiera de los demás que
pueden llevarse a cabo. Disponer de unas buenas defensas es esencial, pues en
toda operación mágica estaremos rodeados de energías positivas y negativas, y
deberemos potenciar las primeras y desterrar las segundas. Esta protección está
basada en el vudú haitiano y es conocida como “la consagración de la sal”. Para
realizarla dispondremos de un kilo de sal gruesa de mar(a la venta en comercios
naturistas), una hoja de papel blanco, un bolígrafo de tinta roja y una
brújula.
-dibuje una estrella de cinco puntas sobre la hoja de
papel.
-coloque el dibujo sobre su altar y, tras haber localizado
el Este con la brújula, oriente una de las puntas de la estrella en dirección a
ese punto.
-extienda sus manos hacia arriba mientras expresa: Mi poder reside en el nombre del Señor,
quien creó el Cielo y la Tierra.
-haga el signo de los cuernos(con el índice y el meñique
extendidos)con la mano derecha apuntando hacia el suelo, mientras coloca la
mano izquierda bajo el codo derecho.
-apunte con la mano derecha hacia el paquete de sal y
coloque la mano izquierda(manteniéndola bajo el codo derecho), en la siguiente
posición: el dedo anular, el índice y el mayor deberán estar extendidos; el
anular y el meñique deben mantenerse recogidos en la palma de la mano.
-diga en voz alta: En
nombre del Todopoderoso te exorcizo por los cuatro elementos.
-coloque sus manos ante usted, sobre la sal, con las
palmas hacia el cielo y diga: Señor,
consagra con nosotros esta sal, para que, de cualquier lugar donde sea
derramada, sean expulsados todos los fantasmas, demonios y malos espíritus.
Esa sal poseerá a
partir de este momento propiedades de protección muy potentes. Podrá ser
empleada en todos los usos corrientes, usarla para baños de limpieza corporal y
en caso de hechizo o enfermedad, colocar un puñado en un platito debajo de la
cama y mantenerlo oculto allí procurando que nadie lo vea durante una semana,
al cabo de la cual habrá absorbido el maleficio. Arrojaremos entonces la sal y
el platito al cubo de la basura que sacaremos de casa justamente en ese
momento.
Ritual de comienzo.
1)
Prende un bastón de incienso y déjalo consumir
aproximadamente unos cinco minutos antes de comenzar.
2)
Enciende tus velas o velones de altar comenzando por la
derecha.
3)
Moja tus dedos índice y pulgar de la mano derecha en el
agua bendita y santíguate: “Por la señal
de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos señor Dios Nuestro en el nombre
del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”. A esto le seguirá un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
4)
Medita unos instantes y ten tu mente puesta en las
divinidades vudús o sus santos equivalentes según tu preferencia.
5)
Procede a entonar la oración o la invocación
correspondiente.
6)
Da las gracias y ya puedes pasar a ejecutar el trabajo
que quieras. Puede tratarse de un ritual de propósito o de un mero ritual de
devoción.
7)
Da nuevamente las gracias cuando termines y apaga las
velas en el orden inverso al que fueron encendidas. Abandona el espacio
olvidándote del trabajo que acabas de realizar.
Estas son las bases del ritual. Podemos
realizar nuestro trabajo durante el mismo o bien realizarlo aparte y realizar
este sencillo ritual periódicamente como devoción o agradecimiento por el favor
concedido. Naturalmente, si se trata de un ritual de devoción podrá servir
cualquier tipo de incienso natural, mientras que si se trata de un ritual de
propósito se quemará un incienso de propósito(más adelante expondremos una
lista de los inciensos utilizados en la magia vudú)y agregaremos a las velas o
velones de altar una vela o velón de propósito. Podemos quemarla nosotros o
prepararla durante el rito para que sea el mismo cliente quien la queme en su
casa recitando la oración correspondiente.
Unas cuantas pautas más a tener en cuenta:
-encenderemos las velas o
velones siempre con cerillas de madera.
-nunca apagaremos las velas
soplando. Emplearemos un apagavelas o en su defecto un vasito de licor, un
dedal o una pequeña cucharilla de café.
-no ejecutes nunca un
ritual o un trabajo que no te apetezca. No quieras correr ni te dejes atosigar
por nadie, de lo contrario, trabajarás apurado y condicionado y hay mayores
probabilidades de que fracases.
-si eres mujer no trabajes ni
ritualices jamás en período de menstruación.
-es esencial mantener un buen
estado de ánimo antes de la ejecución de cualquier ritual o trabajo y hasta
después del final de los mismos. Una baja moral o un estado depresivo pueden
transmitir negatividad a la persona que se desea ayudar. No trabajéis si no os
véis con ánimos u os encontráis moralmente hundidos.
-evita la presencia de niños o
animales en el momento de efectuar cualquier ritual.
Ritual contra maleficios
Este trabajo se utiliza para cortar maleficios
de origen vudú y debe ser realizado por la víctima.
El velón a emplear se conoce como
revienta-hechizos y se vende ya confeccionado y preparado en los comercios
esotéricos y ocultistas junto con los ingredientes para ritualizarlo; una
mezcla de hierbas y una botellita de aceite litúrgico.
En primer lugar esparciremos la mezcla de
hierbas sobre una bandeja metálica, seguidamente tomaremos el velón entre las
manos y lo ungiremos con el aceite de asentamiento litúrgico, al mismo tiempo
que leemos la oración. Acto seguido procederemos a encenderlo sobre el
montoncito de hierbas que hemos preparado y lo dejaremos consumir en su
totalidad.
Oración: Oh,
espíritus de luz que gobernais sobre la tierra y ahuyentais a las sombras que
impiden ver los caminos que conducen a lograr los objetivos necesarios e
imprescindibles para el triunfo. Os suplico que intercedáis por mí(nombre)ante
Dios y las huestes angélicas. Guiad mis pasos mientras camino hacia la luz
eterna. Santo ángel del Señor, el celoso guardador, ya que a ti me confió la
piedad divina, guárdame, rígeme, gobiérname e ilumíname.
Recomendamos realizar este trabajo con precaución puesto que la mecha
del velón contiene pólvora blanca y negra, y probablemente producirá una
pequeña explosión o arderá con un crack
fuerte, síntoma inequívoco de que se ha realizado el trabajo.
En caso de ser nosotros quienes preparemos el
velón para que nuestro cliente se lo lleve y lo queme en su casa utilizaremos
la tercera persona en la oración, es decir en lugar de “intercedáis por mi”
diremos “intercedais por él/ ella” y a continuación su nombre. Este ritual, lo
mismo que cualquiera de limpieza, debe realizarse en el local o en la casa
donde radiquen las fuerzas negativas. Sin embargo, si lo queréis hacer todo
vosotros, acompañad a vuestro cliente a su casa y realizad el trabajo allí
tanto el uno como el otro.
Ritual de salud.
1)
Prende un incienso de salud(ver lista de inciensos
vudú)y déjalo consumir aproximadamente unos cinco minutos antes de comenzar.
2)
Enciende tus velas o velones de altar comenzando por la
derecha. A estos deberás añadir un velón azul claro, el cual se colocará en el
centro del altar de manera que forme un triángulo equilátero con los otros dos.
3)
Moja tus dedos índice y pulgar de la mano derecha en el
agua bendita y santíguate: “Por la señal
de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios Nuestro en el
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.” A esto seguirá un
Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
4)
Medita unos instantes y ten tu mente puesta en las
divinidades vudús o sus santos equivalentes según tu preferencia.
5)
Procede a entonar la siguiente invocación: “fuerzas divinas omnipotentes derramad
vuestra bendición sobre(nombre)y que vuestro milagroso poder curativo penetre
en todas y cada una de sus células devolviéndole su salud y su bienestar. Que
así sea”
6)
Da las gracias y enciende tu velón azul. Unge el muñeco
con el aceite de salud correspondiente(ver lista de aceites) visualizando un
rayo verde que sale de las puntas de tus dedos y penetra en el interior de la
persona a la que deseas sanar y deposítalo en el centro del triángulo formado
por los velones.
7)
Da nuevamente las gracias cuando termines y apaga las
velas en el orden inverso al que fueron encendidas. Abandona el espacio
olvidándote del trabajo que acabas de realizar.
Mal de amores
Esta será, entre
otras, la queja que con mayor frecuencia nos será presentada. Las consultas que
suelo pasar en el gabinete son en su mayoría problemas de amor y de matrimonio.
Las personas cuyo matrimonio ha dejado de funcionar inexplicablemente y
aquellas otras que sienten miedo a quedarse solas y desean una compañía a todas
luces recurren con facilidad a la adivinación y a la magia. Sin embargo, como ya
he advertido en otros trabajos sobre magia, es conveniente pisar este terreno
con pies de plomo porque ya se halla en juego la voluntad de una tercera
persona y ya estamos abordando un campo decididamente delicado. Yo tengo
totalmente prohibidos los trabajos tipo amarre los cuales desdeño y rechazo
enérgicamente dado que opino que cada cual es libre de elegir a la persona con
la que desea compartir su vida, incluso de no querer compartir su vida privada
con nadie si no lo desea. Estoy de acuerdo, eso sí, con restablecer la paz y el
entendimiento en las familias o los matrimonios cuya relación, inesperada e
inexplicablemente, se ha roto. Podemos en este caso, no subyugar a la persona,
sino pedir a los guias o santos que le iluminen y le muestren lo erróneo de su
actitud a fin de que sea ella misma quien decida rectificar de corazón sin
sentirse obligada por ello. Siempre que realicemos un trabajo de unión amorosa
deberemos hacerlo bajo esa condicional. Una frase que siempre podremos añadir a
nuestras oraciones sería la siguiente o por el estilo: “no obstante, Señor,
hágase tu voluntad y no la mía”, dando entender que sólo deseamos hacer aquello
que es recto y justo sin interferir en el destino ajeno ni en la voluntad
ajena.
Sin embargo hay
diversos factores a tener en cuenta. Ante todo deberemos averiguar el origen
del problema conyugal; puede ser debida a una manipulación mental, una cizaña
sembrada por una persona odiosa o envidiosa, una seducción...aunque también
puede haberse originado en un mal trabajo de separación. No es muy prudente
proceder a la unión amorosa pasando por alto el origen del problema, pues,
aunque lográramos tal propósito, la convivencia se tornaría insostenible para
ambos cónyuges.
Si estamos seguros
de que el hecho causante de la separación ha sido un trabajo de magia negra
recurriremos al ritual contra maleficios que ya hemos explicado. Caso de no
percibir dicho trabajo, lo cual podemos averiguar preguntando al tarot[2] con
el oráculo del sí y el no, podremos recurrir a un ritual destinado a dispersar
malas influencias(un amante o un ser envidioso que ha promovido la discordia
entre los cónyuges)o a un ritual de iluminación para transmitir a la persona
fría y distante el entendimiento que necesita. Una vez solventados estos
problemas podremos recurrir al ritual de amor y unión que se detalla a
continuación.
Además de los
elementos de rigor para el ritual dispondremos de dos muñecos para realizar el
trabajo: un muñeco representándole a él y una muñeca representándole a ella.
También habrá en el altar una copa llena de agua limpia hasta su mitad y dos
vasitos conteniendo uno vino tinto(símbolo solar masculino y activo)y otro vino
blanco(símbolo lunar femenino y receptivo).
El ritual comienza
de la manera acostumbrada, es decir:
1)
Prende un incienso de amor y pasión y déjalo consumir
aproximadamente unos cinco minutos antes de comenzar.
2)
Enciende tus velas o velones de altar comenzando por la
derecha. A estos deberás añadir un velón rojo(si deseas actuar sobre la parte
sexual)o rosa(si se trata de la parte sentimental), el cual se colocará en el
centro del altar de manera que forme un triángulo equilátero con los otros dos.
3)
Moja tus dedos índice y pulgar de la mano derecha en el
agua bendita y santíguate: “Por la señal
de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios Nuestro en el
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.” A esto seguirá un
Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
4)
Medita unos instantes y ten la mente puesta en las
divinidades vudús o sus santos equivalentes según tu preferencia.
5)
Procede a entonar la siguiente invocación: “Fuerzas divinas omnipotentes que lleváis la
paz, el amor y el entendimiento a toda la faz de la Tierra y a todo el
Universo; vos que sembráis la paz donde ha la discordia; vos que sembráis el
perdón donde ha el rencor y la venganza;vos que sembráis la alegría donde ha la
tristeza:vos que sembráis el amor donde moran el odio y la crueldad. Iluminad
a(nombre del cónyuge incomunicativo o indolente)a fín de que vea la luz y
alcance el entendimiento. Aportad consuelo y esperanza al afligido espíritu
de(nombre del cónyuge afligido)y derramad sobre sí vuestro bálsamo pacificador
recogido del Manantial Divino. Dad fuerza a los corazones de(nombres de ambos)y
despertad nuevamente el cariño y el sentimiento adormecidos desde tiempo atrás.
Así como renace el Ave Fénix de sus cenizas, renazca el amor y la pasión entre
este buen hombre y esta buena mujer.
6)
Da las gracias y enciende el velón rojo(o rosa). Unge
ambos muñecos con aceite de amor y pasión(ver lista de aceites)y colócalos
juntos en posición de abrazarse en el centro del triángulo formado por los tres
velones. Visualiza un rayo rosa saliendo de tu corazón y atravesando los
corazones de las personas para las que solicitas esta unión. Este rayo debe
atravesaros a todos(de esta manera tú también te podrás limpiar , de paso, tus
propias heridas internas) realizando un movimiento circular en sentido horario
unas siete veces. No dejes de decir esta frase de vez en cuando: “Sea, Señor,
Tu Santísima Voluntad, no la mía. Hágase lo que es recto y justo conforme a las
leyes universales”. Bebe, a continuación un pequeñísimo sorbo de vino tinto y
alza el vasito por encima de tu cabeza diciendo: “he aquí al sol, principio
masculino y activo”. Haz lo mismo con el otro vino diciendo: “he aquí a la
luna, principio femenino y receptivo”[3].
Deposita ambos vasitos sobre el altar, haz una pausa, tómalos nuevamente
volviéndolos a alzar y vierte su contenido sobre la copa de agua entonando: “Hágase la mezcla de ambos principios sobre
el elemento agua que es Manantial Divino de vida. Que esta agua pura, hija
natural del mar cósmico, vivifique y fortalezca esta unión y lo que Dios ha
unido en el Universo no lo separe el hombre en la Tierra.” Alza la copa
conteniendo la mezcla sobre tu cabeza y preséntala a los cuatro puntos
cardinales girando en sentido de las manecillas del reloj. Vuelve a depositarla
sobre el altar y haz una reverencia.
7)
Da nuevamente las gracias cuando termines y apaga las
velas en el orden inverso al que fueron encendidas. Abandona el espacio
olvidándote del trabajo que acabas de realizar.
Sanear la economía.
He aquí otra cuestión que parece preocupar al
ser humano actual y ¿a quién no le preocupa, naturalmente? Por mucho que los
espiritualistas hasta la médula en su afán de independencia critiquen lo que
ellos llaman “el culto al dios dinero”, lo cierto es que constituye un pilar
importante de la existencia. Gracias a él, precisamente, sus críticos disponen
de medios para malmeterle, obsérvese qué paradoja; páginas web, documentos que
cuelgan en internet poniéndolo “verde”...a no ser que el ordenador que utilizan
con este objetivo lo hayan tomado prestado, claro está. Pero no por eso deja de
tener un coste. Si editan un libro enemigo del dinero y del capital y se
enriquecen con su venta, no desdeñarán para nada tal beneficio. Como quien da
conferencias en contra del futbol e intenta enriquecerse haciendo quinielas...
Una famosa frase de Buda dice así: “no es más
rico quien más tiene sino quien menos necesita”. No negamos la razón a tal
dicho ni a tal personaje, pero esto no significa que tengamos que mantenernos a
pan duro y agua del grifo cuando podemos elegir. Tenemos derecho a disfrutar de
los adelantos tecnológicos, a permitirnos un capricho de vez en cuando, a
vestirnos a nuestro gusto y comodidad...lo que encuentro, naturalmente, fuera
de lógica es envidiar a mi vecino porque es propietario de un yate(¿qué haría
yo con todo un yate para mí solo?), querer acaparar más y más dinero, más y más
tierras(de las que quizás nada sabría yo y en las que quizás nadie daría “un
palo al agua”), poseer una mansión grande y lujosa(demasiado laberíntica
quizá)a no ser que queramos posteriormente reutilizarla como centro de
acogida(labor solidaria; ahí se ve quién se recrea en sus riquezas y quién
ayuda con ellas)y un largo etcétera.
En conclusión: la verdadera riqueza es la que
poseemos en nuestro interior. No reside en poder adquirir piezas de valor, sino
en dar valor a lo que se posee, por cuanto llega un momento en que ya no se
pueden adquirir muchas más cosas y debemos aprender a disfrutar de lo ya
adquirido. Sin embargo, en una época de crisis como la que vivimos actualmente
siempre es bueno contar con uno que otro respaldo.
El ritual que os enseñaré a continuación está
destinado, como dije más atrás, a sanear la economía. Me refiero, naturalmente,
a pérdidas incomprensibles y masivas de dinero, crisis económica de algún
negocio o empresa con amenaza de embargos y bancarrota, en resumen, todo lo que
de algún modo puede afectar al área económica de nuestra vida.
Este ritual es más sencillo que el anterior.
Todo se desarrolla absolutamente igual, con el muñeco que representa a nuestro
cliente o a nosotros mismos(incluso a nuestro
zombi podemos pedirle protección y ayuda en este sentido). La única
variante es un billete o unas pocas monedas que depositaremos sobre el altar.
1)
Prende un incienso de dinero y fortuna(ver lista de
inciensos)y déjalo consumir aproximadamente unos cinco minutos antes de
comenzar.
2)
Enciende tus velas o velones de altar empezando por la
derecha. A estos deberás añadir un velón verde, el cual, se colocará en el
centro del altar formando un triángulo equilátero con los otros dos.
3)
Moja tus dedos índice y pulgar de la mano derecha en el
agua bendita y santíguate: “Por la señal
de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios Nuestro, en el
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.” A esto seguirá un
Padrenuesto, un Avemaría y un Gloria.
4)
Medita unos instantes y ten la mente puesta en las
divinidades vudús o en sus santos equivalentes según tu preferencia.
5)
Entona esta invocación: “Fueras divinas omnipotentes que mis plegarias escucheis, mirad con
piedad a este necesitado y prestadle vuestro apoyo y auxilio. No le neguéis
cuanto necesite de vosotros y sed para él/ ella una torre de fortaleza frente a
las adversidades de la vida y del mundo. Guiadle en cada paso y encaminadlo por
los senderos de la rectitud y el órden. Protegedle y socorredle en todo momento
de la necesidad y de la debilidad. Bendita sea por siempre y para siempre la
mano que le proporcione cobijo, vestido y alimento y le ayude a salir de este
trance. Gracias, Padre Benefactor, que me has escuchado y atendido. Amén.”
6)
Da las gracias y enciende tu velón verde. Derrama unas
gotas de cera fundida del mismo sobre las monedas a fin de potenciar tu
petición. Unge tu muñeca o muñeco con aceite de prosperidad(ver lista de
aceites)y deposítalo en el centro del triángulo equilátero. Toma tres monedas del altar y déjalas caer a la mañana
siguiente en el sombrero del primer mendigo que veas(o en el primer puesto de
alguna entidad de beneficencia que encuentres)diciendo mentalmente: “lo que
quieras para ti, hazlo por los demás”.
7)
Da nuevamente las gracias cuando termines y apaga las
velas en el sentido inverso al que fueron encendidas. Abandona el espacio
olvidándote del trabajo que acabas de realizar.
Conviene señalar
que podemos orientar este ritual a la consecución de empleo, ya que la
producción es la base de la economía. Cuando deseamos algo material y mediante
este ritual lo obtenemos, de algún sitio ha de venir. No surge de la nada. Esto
quiere decir que alguien ha de tenerlo y apreciarlo. Por tanto, habremos de
vigilar que nadie salga perjudicado. El dinero que pidamos al Universo o a las
divinidades vudú no aparecerán al día siguiente delante de nuestra puerta, ni
mucho menos. Es posible que nos sea ofrecido un trabajo extra bien remunerado,
que encontremos un plan de ahorro mucho más beneficioso que el habitual o que
se nos acerque el entendimiento si padecemos de manirrotismo o del “síndrome
del comprador compulsivo” que afecta hoy por hoy a tantísimas personas. Desde
luego, mucha “ruina” y mucha “pobreza” aparentes tienen su origen en estos
hechos; compramos todo lo que se anuncia por “estar en la onda” sin que se
adapte realmente a nuestras necesidades básicas y los pocos afortunados que son
tocados por un golpe de suerte en los juegos de azar parecen perder el mundo de
vista en cuanto se encuentran con una cantidad significativa de dinero: cogen
confianza y derrochan a manos llenas para presumir de su poder adquisitivo, por
demás, temporal y efímero, puesto que en el momento que se encuentran en un
verdadero apuro no cuentan con ningún respaldo. De haber recordado que quizá
tenían alguna deuda importante, por ejemplo,
habrían utilizado más el sentido común que las manos y la vista.
Ritual de la buena
suerte
Este ritual es de
uso general, es decir, nos puede servir para todo. Puede constituir un ritual
comodín cuando no acabemos de tener claro lo que pide nuestro cliente. Sin
embargo, el objetivo principal es abrir caminos y mejorar la suerte cuando la
persona se halle atravesando una época difícil, plagada de obstáculos,
tropiezos, fracasos y “mala sombra” para con todo. Es una especie de limpieza
de lo que comúnmente denominamos gafismo.
La mayoría de las veces es debido a emisión inconsciente de ondas negativas
desde la psiquis que terminan provocando lo mismo que se teme. Y no se trata de
“estar maldito” ni ningún fenómeno parecido. Esta persona no se concede a sí
misma el respeto que merece y ante una pequeña dificultad que se le origina de
repente no duda en abatirse en lugar de sacar fuerzas de flaqueza y seguir
luchando.
En este caso, antes
de proceder al ritual podemos aconsejar a nuestro cliente un baño con la sal
consagrada cuya preparación hemos explicado más atrás de manera que quede
liberada de sus pequeñas cargas internas y recupere su autoestima. Una vez
tomado dicho baño procederemos a acrecentar su buena suerte.
1)
Prende un incienso de fortuna o abrecaminos(ver lista
de inciensos)y déjalo consumir aproximadamente unos cinco minutos antes de
comenzar.
2)
Enciende tus velas o velones de altar empezando por la
derecha. Añade a estos una vela de color morado que representa la transmutación
de las energías.
3)
Moja tus dedos índice y pulgar de la mano derecha en el
agua bendita y santíguate: “Por la señal
de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios Nuestro en nombre
del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.” A esto seguirá un
Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
4)
Medita unos instantes y ten tu mente puesta en las
divinidades vudús o en sus santos equivalentes según sus preferencias.
5)
Entona esta invocación: “Omnipotente y sempiterno Dios creador del Cielo y la Tierra, ten
piedad de este mísero mortal que te invoca y no le niegues tu apoyo ni tu
protección en estos momentos de angustia y sufrimiento. Derrama sobre él/ ella
tu bendición y extiende tus brazos protectores sobre su persona. Que tu poderosa
diestra le ayude a salir de la oscura y confusa caverna donde se encuentra
perdido/ a y le muestre el camino de la Luz. Sé para él una torre de fortaleza
frente a las agresiones de la vida y del mundo. Otórgale la fuerza que necesita
y ábrele los caminos para obtener el triunfo y el éxito en la vida, para
conservar la salud y la estabilidad personal, para superar todos los
obstáculos, para librarle de las cadenas de la necesidad y la escasez y para
que reinen en su vida la paz, el equilibrio y la armonía. No tengan sus
enemigos y adversarios ningún poder sobre él y pueda salir victorioso de toda
prueba ofrecida por su destino.
6)
Da las gracias y enciende tu velón violeta. Deposita al
muñeco en el centro del triángulo formado por los velones y úngelo con aceite
abrecaminos(ver lista de aceites). Tómalo con la mano izquierda y con la
derecha ve tocándole las zonas correspodientes a los siete chakras(la
coronilla, la nariz, la nuca, el corazón, el bazo, el hígado, los órganos
genitales y la base de la columna vertebral)pronunciando estas siete
afirmaciones, una por cada vez que toques un punto: Yo te libro de la
inconsciencia. Yo te libro de la ignorancia. Yo te libro del mal. Yo te libro
de la enfermedad. Yo te libro de la adversidad. Yo te libro del miedo. Yo te
libro de todo aquello que te impide ser felíz y avanzar en el camino de la
vida. Así fue, así es y así será.
7)
Da nuevamente las gracias cuando termines y apaga las
velas en el sentido inverso al que fueron encendidas. Abandona el espacio
olvidándote del trabajo que acabas de realizar.
Otros rituales para
fines diversos.
Habréis notado como
cabe suponer que se ha repetido el mismo ritual para diferentes objetivos con
la única variación de los trabajos que se hacían dentro del mismo.
Podríamos pasar todo
el taller de magia repitiendo el mismo ritual, pero nuestro propósito de no
aburriros con un tema repetitivo y de que utilicéis la cabeza simplificando o
ampliando según creáis conveniente nos lo impide. Básicamente es todo igual: el
ritual que es siempre el mismo y los muñecos que ungimos con el aceite
correspondiente. Lo principal es utilizar la energía que sale de nuestras manos
y de nuestro corazón y conectar con las entidades que nos ayudarán en nuestro
trabajo.
Por supuesto, se
pueden hacer muchos más rituales; para vender un piso, para atracción de
clientes, para antes de una sentencia judicial, para sacar de la droga a quien
anda metido en ella, para estudios, diplomas, carnets,etc, pero a estas alturas
consideramos que ya podéis haceros una idea aproximada de qué hacer en cada
caso. Aquí hemos dado fórmulas para obtener lo principal de la vida: amor,
prosperidad, salud y suerte. Si deseais algo en concreto, por ejemplo,
erradicar el vicio de la bebida o el tabaco, podéis tranquilamente utilizar el
ritual de la salud, puesto que es lo que se está buscando al intentar abandonar
esos malos vicios. Para atraer clientes, si tenemos un negocio, utilizaremos el
ritual del dinero; el motivo profundo de desear clientela no es otro. Para
estudios recurriremos al ritual de la buena suerte; a veces se necesita suerte
para figurar en las listas de admitidos y para que no se ofrezcan pruebas
demasiado difíciles, pero lo principal es la actitud del interesado, entonces
mediante las siete afirmaciones le liberamos de todo aquello que tiende a
refrenarle y le proporcionamos el triunfo y el éxito en la vida. Para
reconciliar una familia cuya relación se ha enfriado, sencillamente con el
ritual de amor y unión(ya que nos referimos a amor, unión y relaciones en general,
no solo de parejas o matrimonios), solo que en lugar del muñeco y la muñeca
fabricaremos tantos como miembros haya en esa familia. Pero teniendo en cuenta
lo laborioso que os va a resultar, será mucho más descansado utilizar una
fotografía de toda la familia-o la más completa que se haya podido
encontrar-junta y ungirla con un bálsamo pacificador. Los vinos no son
imprescindibles en este caso aunque si queréis mezclar en la copa varios zumos
de frutas(siguiendo una antigua tradición de representar a los familiares a
través de los árboles frutales)pidiendo unión para la familia en cuestión, se
puede hacer.
Ahora os
expondremos varias listas de productos vuduistas para diversos fines. Podréis
encontrar varios de ellos en tiendas especializadas en este tema. Existen
aceites e inciensos, como iréis viendo, para el amor, la salud, la buena
suerte...existen, por supuesto, aceites, inciensos, polvos y mezclas secretas
para perjudicar y subyugar a un sujeto recalcitrante a nuestra pasión amorosa
cuyos nombres excluiremos por razones éticas. No cumplen el menor fin útil en
este taller y no nos aportarán prácticamente ningún beneficio. Para todos
aquellos que han asumido la ética y moral de la magia blanca no es necesario
insistir más.
PRODUCTOS Y FÓRMULAS SECRETAS.
Lista de aceites
para magia vudú
El aceite empleado
en rituales y trabajos de magia actúa como un conductor de electricidad, en
este caso como un conductor de nuestras energías. A través de el son
transmitidas a nuestros muñecos y a nuestros cirios, velas o velones. Antes de
utilizarlos en cualquier operación mágica es indispensable que sean ungidos y
preparados de la siguiente manera: tomaremos la vela o velón con la mano
izquierda y con la derecha impregnada del aceite de propósito correspondiente procederemos
a ungirla primeramente desde el centro hasta la mecha siete veces y otras
tantas desde el centro del velón hasta su base, naturalmente visualizando la
energía que sale de nuestra mano derecha y que estamos transfiriendo al velón.
Los velones de
altar serán ungidos con cualquier tipo de aceite natural(de oliva, de girasol,
de soja, etc.) mientras que los velones de propósito serán ungidos con el
aceite correspondiente a la petición formulada.
He aquí algunas
muestras a elegir:
-de gardenia: protección
-del juez amistoso:
juicios, trámites y documentos
-de valor: para
vencer la timidez.
-de canela: para
la buena suerte.
-del corazón feliz:
para la felicidad.
-de la vida
afortunada: para abrir caminos y conseguir la fortuna.
-pensamientos apacibles:
sanar mentes inquietas y potenciar los pensamientos positivos.
-Van van de
Louisiana: para anular maleficios. Si lo deseáis podeis agregar este al
aceite litúrgico con que se unge el velón revienta hechizos.
-hogar apacible:
para llevar la paz y las buenas vibraciones a los hogares.
-No yerres más:
para aportar el entendimiento al cónyuge infiel y restablecer el equilibrio en
el matrimonio.
-de poder: para
acrecentar el propio poder en una situación embarazosa.
-de pachulí: paz
mental y armonía.
-de protección:
como su mismo nombre indica, para proteger.
-de jazmín:
invocación de espíritus positivos.
-de rosa roja:
aumenta la fuerza espiritual en tiempos difíciles.
-de mirra:
destruye los maleficios.
-de nardo: unión
familiar.
-de lavanda:
amor y temas económicos.
-del corazón
felíz: atrae el amor y las buenas vibraciones.
-atraer la salud:
temas de salud.
Lista de inciensos
para magia vudú
El incienso es otro
de los elementos indispensables en toda ceremonia o ritual mágico o religioso.
Es utilizado tanto para facilitar el contacto con las entidades como para
limpiar el lugar de trabajo de posibles rastros de impureza. Como explicamos
anteriormente con respecto a la ambientación de nuestro gabinete de consulta,
su aroma crea un ambiente bastante acogedor y cuando nos envolvemos en él
olvidamos momentáneamente nuestras inquietudes y nuestras preocupaciones.
Muchos de los aceites empleados en magia son prácticamente incienso aceitado
puesto que sus funciones son comunes a ambos. Dicho producto se obtiene a
partir de la resina de ciertas plantas orientales y se comercializa en forma de
bastones, conos, granos o en polvo.
Algunos de los
inciensos utilizados en la magia vudú suelen llevar agregadas unas
composiciones generalmente secretas y sus fórmulas solamente son conocidas por
los iniciados en los secretos de la religión vuduista. Sin embargo, algunos
manuales de magia vudú nos revelan algunas recetas para confeccionar nuestro
propio incienso.
A continuación,
para quien quiera evitarse la ardua tarea de preparar el incienso expondremos
la lista de todos los que se pueden encontrar ya elaborados en el mercado, de
los cuales hemos escogido solamente aquellos cuya fórmula es fiable y no
contiene productos dañinos. En la lista de los aceites os habréis dado cuenta
de que aparecen muy pocos; el motivo es que para mi gusto son las mejores
mezclas que he podido encontrar y cuyos propósitos me han parecido más
constructivos. Naturalmente, he prescindido de las mezclas que exigían sangre o
incluían alguna planta peligrosa. No me acabaron de gustar algunos productos
que por razones de ética y conciencia no mencionaré aquí. Había, desde luego,
aceites para maldecir, para controlar la mente ajena, para seducir...así como
inciensos utilizados en ceremonias de magia negra. Quien desee preparar por su
cuenta los diferentes inciensos, polvos y aceites de la magia vudú, le
recomiendo escoja entre la bibliografía que encontrará al final de nuestro
trabajo y utilice dicha información con conocimiento y responsablemente. Estos
son los inciensos que podemos encontrar:
Incienso de amor:
para conservar el amor.
Incienso fuente de
oro: temas económicos.
Incienso aura de
encantamiento: para tus meditaciones diarias.
Incienso salud
rebosante: para mantener una buena salud.
Incienso “bon
voyage”(buen viaje): aleja a las personas que nos acosan y nos ayuda a
romper una relación que no nos beneficia.
Incienso “gris gris faible”: úsase para vencer a
un enemigo y para anular maldiciones.
Incienso “le diable
s’en va”: como su nombre os hará suponer es utilizado en exorcismos de
viviendas o locales.
Incienso de la fama
creciente: para el éxito y la prosperidad
Incienso de sueños
proféticos: para lograr sueños clarividentes y premonitorios.
Incienso apaciguador
de la ira: tranquiliza y restablece el amor entre las parejas mal avenidas.
Incienso oro de
leprechaun: para atraer la buena suerte.
Incienso círculo
protector: para proteger de influencias malévolas a una persona, hogar o
lugar de negocios.
Incienso para anular
maldiciones: un incienso esencial y básico para este fín. Algunos adeptos
recomiendan quemarlo durante nueve noches consecutivas cerca de una ventana
abierta.
CUESTIONES DE SALUD Y EQUILIBRIO. MAL DE OJO, MAGIA NEGRA
Y OTROS MALEFICIOS.
Otros fenómenos que
merecen un estudio aparte dentro de nuestro taller de magia práctica son los
relacionados con las prácticas mágicas a menudo utilizadas con mala intención.
Existe, sin
embargo, otros daños que no son provocados intencionadamente por cuanto la
persona que los produce no es consciente de lo que está haciendo. Desde el
momento en que lo fuera ya sería un trabajo con todas las de la ley. Esta es la
diferencia entre el mal de ojo y la magia negra. El mal de ojo, según la
definición dada por los diccionarios es la influencia ejercida por una persona
sobre otra mirándola de cierto modo y, especialmente, sobre los niños. Cuanto
más vulnerable es el sujeto receptor más patente es el poder de la mirada por
poca carga interna que lleve quien lo proyecte. De hecho, un mal de ojo es muy
similar a una ofensa: no ofende quien quiere sino quien puede. No es el insulto
en sí-según la expresión y el tono que lo acompañe, igualmente puede ser tomado
a broma picaresca- lo que ofende sino la persona que lo profiere. Dependiendo,
claro está, del valor que su interlocutor le otorgue como persona. Una persona
con un enorme complejo de inferioridad se siente fácilmente humillada por otra
a la que considera superior, a menudo, sin saber a ciencia cierta por qué.
En conclusión: el
poder destructor de la mirada no dependerá exclusivamente del emisor sino
también, en parte, del receptor. Una expresión bastante oída en algunas
películas en las que se introduce algún elemento esotérico o paranormal es, por
ejemplo: “voy a decirle a la mujer-vudú
(?)que eche mal de ojo a tu piano”. Lo más lógico, visto así, sería decir: “
voy a decirle que haga magia negra sobre tu piano”. Si realmente es un mal de
ojo lo que se le quiere acarrear al piano bastará con mirarlo como un objeto inservible
y depositar sobre él toda la rabia y toda la culpa de nuestro fracaso como
artistas.
El mal de ojo no es
otra cosa que el malestar que se puede transmitir con la mirada. Aún en la
actualidad, en Grecia, una mirada malévola de reojo es interpretada como un
augurio de muerte. Cierto o no, este gesto o esta expresión no deja de producir
un cierto escalofrío. Y cuando se nos queda grabado en la memoria como algo
fríamente metálico sobre la piel, no podemos evitar el darle vueltas a la
cabeza, sobre todo si somos una presa fácil para el sentimiento o complejo de
culpabilidad.
El sentimiento de
culpa es, desde luego, el terreno mejor abonado para que quien desee someternos
a su poder pueda lograrlo tan fácil como victoriosamente. Dichas personas poseen
el hábil talento para hacernos sentir culpables cuando han sido ellos quienes
han obrado de mala fe. Y no es necesario poseer demasiada psicología(que no
demuestran poseer ninguna cuando les importan poco las necesidades ajenas) ni
ningún poder persuasivo. Basta con invertir los papeles: el verdugo asume el
papel de víctima para hacerte sentirte sucio, cruel, injusto y ruin.
De la misma manera
el miedo es el terreno mejor abonado para el mal de ojo es el miedo junto con
el sentimiento de culpa. Una persona débil de carácter se encuentra
condicionada por otra de carácter más fuerte con respecto a ella, la cual no le
ve más que los defectos o intenta hundirle a causa de una envidia malsana.
Muchos de nuestros fracasos han tenido su origen en estos hechos: una persona
que, en realidad, se siente empequeñecida con respecto a nosotros nos ha
criticado y vituperado tantísimas veces que nos ha quitado las ganas de
emprender aquel proyecto o aquella formación que tanto nos ilusionaba. Hemos
sopesado los pros y los contras de la cuestión y los contras han ganado la
partida. Nuestro pensamiento es más potente en los malos recuerdos y en el
miedo a lo desconocido que en la felicidad, el buen ímpetu y el optimismo.
El mal de ojo actúa
sobre la esfera espiritual minando las defensas energéticas del destinatario.
Los deseos de dañar, de hundir, de atemorizar y de hacer enfermar de algún modo
fluyen de los ojos en forma de dardos envenenados y se depositan en el aura
vital de la persona, los cuales se manifestarán en forma de dolores de cabeza,
dificultades para respirar, tropiezos y fracasos profesionales y una continua
cadena de desgracias y catástrofes. Pero, a menudo es suficiente con que un
amigo de confianza recite una oración pidiendo nuestro bienestar para que el mal
provocado por los pensamientos negativos empiece a remitir. Con sencillas
friegas de aceite de oliva y agua bendita podemos también erradicarlo
definitivamente.
La magia negra, por
lo contrario, es siempre voluntaria y programada. Además de proyectar pensamientos
negativos sobre la persona elegida como víctima el operador suele utilizar
bajos astrales o entes poco evolucionados para que le ayuden en su cometido.
Envidias, odios y rechazos podemos sentir todos, aunque sin desear para nada el
derrumbamiento de la persona a la que despreciamos; sencillamente ella por su
lado y nosotros por el nuestro. Sin embargo un mal de ojo o un trabajo de magia
negra suelen estar motivados por el deseo de destrucción. El aojador-como se le
llama al individuo que “echa” el mal de ojo- siente deseos de destruir, él
mismo es el que quisiera la infelicidad de la persona a la que detesta. No se
decide nunca a actuar, pero no puede por menos de satisfacerse enormemente
cuando sabe que otra persona lo ha hecho o cuando sorprendentemente le ocurre
alguna tragedia a su víctima. El mago negro siempre se halla decidido a actuar,
debe estar seguro de que no sentirá ningún remordimiento por el daño causado
mediante su magia y puede ser él mismo quien desee la destrucción de su víctima
o estar trabajando por cuenta de otros sin importarle en realidad si la víctima
fenece o remonta.
Armas tan
destructivas como la agresión psíquica o las prácticas negativas del vudú no
son patrimonio exclusivo de tiempo atrás. Hoy día se sigue recurriendo muy
fácilmente a los grupos o personas que trabajan en esta línea y toda precaución
es poca cuando nuestros sistemas defensivos se hallan en baja forma. Vamos a
finalizar este taller de magia vudú con un sencillo ritual para liberar del mal
de ojo. En cuanto a la anulación de trabajos de magia negra realizados a
propósito, recurrid al ritual del velón revienta hechizos explicado más atrás.
Cómo liberar del mal
de ojo.
En primer lugar
tomaremos un recipiente con agua, nos haremos la señal de la Santa Cruz y
colocaremos la mano izquierda sobre el recipiente. Rezaremos un Padrenuestro y
diremos la siguiente oración:
“ Amado Jesús: Así
como el agua de Juan el Bautista limpió tu cabeza sagrada y la voz de Dios
exclamó: he ahí a mi hijo primogénito! Permite que el agua que sostengo en mis
manos limpie de todo mal a(nombre). Perdóname por mis pecados y manifiéstate a
través de mi para curar a este inocente. Amén. Amén. Amén.”
Acto seguido
mojaremos las puntas de los dedos índice y corazón, haciendo siete veces la
señal de la cruz sobre la frente del paciente, mientras rezamos un
Padrenuestro. Luego repetiremos con un Ave María.
Este proceso se
repetirá durante tres días consecutivos y convendrá colocar bajo la cama del
afectado un plato con sal marina(puede ser la misma que hemos consagrado y
preparado para proteger ya que estaba también encaminada a estos menesteres)
para que absorba las energías negativas. Se deberá quemar diariamente la sal
utilizada la noche anterior y arrojar los residuos en agua corriente. Cada
noche durante tres o siete días se irá colocando una nueva cantidad de esta sal
en el plato.
Como medida
preventiva contra posteriores ataques, el paciente deberá vestir ropas de
colores claros y un cuernecillo de coral rojo o algún otro amuleto o piedra que
surta el mismo efecto. Todos conocemos las virtudes del azabache como medida de
prevención. El color blanco está indicado especialmente para la ropa interior
del paciente.
Conclusión
Ya hemos llegado al
final de nuestro pequeño curso de magia, ya tenemos más o menos una idea de
cómo sanar a un enfermo, de cómo eliminar eficazmente el mal de ojo, de cómo
crear protecciones, de cómo abrir caminos...pensamos que somos ya unos magos
vudús en potencia y posiblemente lo hagamos mejor que aquellos houngans iniciados y consagrados sin
recurrir a tanto ceremonial la mayoría de las veces irrealizable...o eso nos
gustaría pensar, así es como queremos vernos. Sin embargo...pocas veces lo que
se cree o se quiere se corresponde con la cruda realidad. Al salir de este
taller probablemente nos encontraremos con que no sabemos lo suficiente. Hemos
enseñado lo que nos ha parecido más importante y hemos procurado adaptarlo a
vuestras posibilidades. Hemos tratado de crear una magia vudú asequible y
accesible a todo aquel que deseara practicarla. Hemos querido poneros en
contacto con el mundo vuduista sin haceros pasar por la costosa y dura fase de
la iniciación. El mundo del vudú es mucho más de lo que en este escueto taller
hemos presentado, desde luego. Pero debemos declarar sinceramente que no
estuvimos formando houngans, sino
enseñando magia blanca inspirada en estas tradiciones. Quien desee practicar la
magia basándose únicamente en este trabajo hará bien en presentarse como mago
blanco cuyos trabajos se inspiran en estas tradiciones sin llegar a definirse
como un iniciado en los misterios de esta religión. Sin embargo tanto quien no
halla quedado satisfecho con lo hasta aquí aprendido y sienta que debe
profundizar en la preparación y organización de los trabajos y rituales como
quien desee iniciarse-pero en este campo será necesario moverse con mucha
cautela-encontrará, esperamos, el suficiente y justo material para poder elegir
en la bibliografía que incluiremos al final.
Despedida
Cerramos aquí
nuestro taller de magia práctica. Al final del mismo se halla expuesto un
glosario de términos vuduistas para una mejor y más detallada comprensión de
ciertos conceptos. Esperamos que nuestras enseñanzas os hallan aportado aquello
que buscabais y vuestros conocimientos sean empleados para el bien de vuestros
semejantes. Tened en cuenta que todo beneficio que realicéis os será devuelto
por triplicado, tal es la ley del triple
efecto. Lo mismo sucederá en caso de emplear vuestro conocimiento en perjuicio
de los demás, solo que en esta ocasión será un triple perjuicio lo que recaerá
sobre vosotros mismos. Estos son principios básicos que debéis tener presentes
tanto si sólo queréis hacer magia como si sentís necesidad de iniciaros y
consagrados seriamente.
Que el Universo os
ilumine el camino y os ayude. Hasta siempre.
Kiriel.
Fin de la segunda parte.
GLOSARIO DE
TÉRMINOS VUDUISTAS
ABLUCIÓN: baño especial ritual realizado diariamente por
los iniciados del culto para purificarse y protegerse de influencias
indeseadas.
ACCIÓN DE GRACIAS: comienzo de toda ceremonia en el cual
el sacerdote o la sacerdotisa hacen sonar una carraca de manera ostentosa anunciando
así su espera y su disposición hacia las divinidades.
ACÓLITOS: ayudantes de los sacerdotes y sacerdotisas del
culto. Se trata de muchachos que empiezan a iniciarse en los secretos del culto
de la mano de estos.
ADORACIÓN: canto que acompaña a la ofrenda de dinero
durante las ceremonias.
AIZÁN: velo confeccionado con hojas de palma llevado en
ciertas ceremonias.
ARRÊT: protección contra las influencias maléficas de los
encantamientos negativos.
ASATOR: tambor grande revestido de ropas femeninas tocado
por varios participantes durante la danza y acompañado por sacrificios de
cabras a las divinidades.
ASSON: maraca sagrada del sacerdote o la sacerdotisa
compuesta de una diminuta calabaza hueca rellena de semillas o de vértebras de
serpiente.
BAGI: santuario del templo vuduista.
BAIN: baño purificador al que deben someterse todos los
fieles antes del inicio de una ceremonia.
BAMBOUCHE: danza especial vuduista en la cual los
participantes bailan desnudos y predomina la promiscuidad sexual. Suele terminar
en una desenfrenada orgía.
BANDA: danza especial realizada únicamente por
autorización del loa Guede, el espíritu de la muerte. Se trata de un baile
lascivo que culmina en indiscriminadas relaciones sexuales de los
participantes.
BANDE: equivalente vudú de la potencia masculina que se
usa para definir la calidad del comportamiento de un hombre en su vida sexual.
BARRIÈRE: entrada de la habitación o lugar donde se
celebra una ceremonia vudú.
BASSIN: especie de cisterna o piscina utilizados durante
los rituales sagrados de las ceremonias principalmente cuando estas son de tipo
sacrificial.
BOIS: palabra vudú con la que se designa el pene. Este
signo posee un gran valor en muchos rituales y ha sido adoptado por muchas
culturas antiguas.
BOKOR: sacerdote o sacerdotisa vuduistas que se han
decantado por la parte oscura y negativa de esta creencia, y cuyos servicios
son solicitados exclusivamente para castigo de los enemigos. Algunos de ellos
conocen el secreto de la resurrección de “muertos vivientes” y poseen ejércitos
de estos a sus órdenes.
BON DIEU: denominación vuduista de Dios o el Espíritu
Supremo debida generalmente a la influencia que el cristianismo ejerció sobre
este culto.
BONGO: grupo vudú resultante del sincretismo entre las
prácticas africanas y algunos elementos del protestantismo, el cual se halla
extendido en Jamaica, Trinidad y las Guayanas. La posesión por los espíritus es
reemplazada en este caso por la del Espíritu Santo, los coros celestiales y los
apóstoles bíblicos.
BOSALLE: creyente no iniciado.
BOUBOU: vestido de tela en forma de saco empleado en
muchos rituales, el cual permite más libertad de movimiento por su amplitud
durante el baile y las danzas frenéticas.
CABALLO: término vudú con el que se designa a un danzante
poseído por el espíritu invocado durante la ceremonia.
CAILLE: pequeña habitación dedicada a un loa particular.
CAMBE: enfermedad provocada por un maleficio.
CANARI: jarro de arcilla empleado para contener agua para
los rituales vudús. Dichos recipientes suelen utilizarse también para romperlos
y esparcir sus pedazos en los cruces de caminos durante los ritos funerarios,
ya que se interpreta que dicho gesto protege al difunto.
CANZO: especie de prueba del fuego que deben superar los
adeptos para obtener la iniciación.
CARREFOUR: cruce de caminos. El vudú atribuye a las
encrucijadas un importante poder mágico, puesto que se cree que en ellas se
aposentan tanto los loas benignos como los malignos. Los primeros se ocupan de
guiar al caminante y los segundos de traicionarle y perderle.
CATA: el tambor menor de la batería ceremonial.
CISEAUX: tijeras consideradas como talismán y como
elemento indispensable en la liturgia vuduista.
CLAIRIN: ron blanco de escasa calidad utilizado en las
ceremonias vuduistas.
CONGRIS: guiso empleado en las ceremonias vuduistas por el
alto poder mágico que se le atribuye.
CONNOSSAINCE: conocimiento secreto del vudú sobre los
poderes curativos de las plantas.
CORPS CADAVRE: la carne y la sangre. El último componente
básico de la parte material con cuya descomposición concluye definitivamente la
vida en la tierra.
COULEUVRE: serpientes inofensivas utilizadas en las
ceremonias dedicadas a Damballah, el dios-serpiente.
COUP L’ AIRE: sortilegio realizado mediante un gesto en el
aire, un medio de arrojar un maleficio causante de infortunio y enfermedad
COUP N’ AME: sortilegio espiritual, captura mágica del
alma de un individuo.
COUP POUDRE: sortilegio mediante un polvo mágico que puede
provocar la enfermedad o la muerte.
CREOLÉ: criollo, el lenguaje de la sociedad vuduista
tradicional.
CROQUEMORT: enterrador de los cadáveres en los ritos
funerarios vuduistas.
CRUCHE: jarro de arcilla empleado para las libaciones en
los ritos vuduistas. Están considerados como uno de los instrumentos litúrgicos
sagrados más importantes.
DESSOUNIN: separación ritual entre el espíritu y el alma
de un difunto.
DJO: hálito cósmico que envuelve el universo.
DOGWE: cierta clase de cabra empleada en los sacrificios
rituales.
DOSSU: niño varón nacido inmediatamente después de los
mellizos. Se le atribuyen unos dones importantes por lo que suele ser
frecuentemente escogido para la iniciación en los secretos vuduistas.
DROGUE: encantamiento contra los efectos de los
maleficios.
ENCO: palabra vudú coreada como respuesta aprobadora
litúrgica a ciertas fórmulas y ritos.
ENGAGEMENT: versión vuduista del conocido ritual de pacto
con el Diablo, llevada a cabo por un practicante con un loa maligno. A través
de este convenio mágico el pactante queda enteramente a merced de ese loa.
ENVOI MORTS: versión vuduista del rito afrocubano conocido
como “enviación de santo”. Se invoca al espíritu de un difunto para que realice
toda clase de males contra la víctima designada por el operador.
EWE: lenguaje secreto vuduista.
FARINE GUINEE: harina de Guinea. Se trata de harina
consagrada para dibujar con ella en el suelo del templo los símbolos místicos
característicos de los loas(ver VEVÉS).
FATRA: hojarasca. Nombre dado a los niños por sus padres
por creer que con ello desvían la búsqueda de los loas malignos. Es una forma
de protección espiritual de identidad y datos.[4]
FENT: pausa en la percusión de los tambores vudús.
FÊTE: festividades vuduistas en honor de los loas, las
cuales suelen coincidir con las festividades del calendario católico.
FETISH: nombre genérico que designa cualquier tipo de
amuleto o sortilegio.
FEUILLES: parte de la planta que posee propiedades
medicinales.
FRIZE: lechuza. Esta ave es considerada de mal agüero en
la superstición vuduista.
GAMELLE: tonel de madera montado con tablas utilizado en
las ceremonias vuduistas.
GAMMELLE: el mismo tonel fabricado directamente vaciando
el tronco de un arbol. Es utilizado para depositar los alimentos ofrecidos a
los loas.
GANGAN: falsos magos o hechiceros de la religión vuduista.
No muestran dones ni aptitudes para el oficio sagrado y no pasan de ser unos
burdos imitadores(ver EL ASPECTO COMERCIAL DEL VUDÚ en la primera parte).
GANGOLO: poderoso brebaje vuduista compuesto de
clairin(ver CLAIRIN)y ciempiés utilizado como preventivo contra
envenenamientos, el cual se confecciona siguiendo estrictas reglas
ritualísticas.
GARDE: poderoso encantamiento vudú destinado a proteger de
los efectos de los maleficios(ver DROGUE y ARRÊT).
GOVI: vasija sagrada destinada a contener la esencia
espiritual de una persona.
GRAND CHALEUR: enfermedades venéreas en la práctica vudú
consideradas como un castigo de los dioses.
GRIGRI: hechizos mágicos protectores.
GROS BON ANGÉ: el gran ángel bueno, el aspecto ejecutor
del alma en el concepto vuduista.
GROS BOUZAIN: danza erótica que suele culminar en una
fuerte orgía sexual.
GROS POUINS: maleficio mágico muy potente.
GROUILLÈRE: danza erótica vudú excitante y provocativa.
GUION: mala suerte.
HAUT-CHANT: canto solemne en el ceremonial vudú.
HIATUS: períodos de descanso en las ceremonias vudús,
imprescindibles durante las mismas que pueden prolongarse horas enteras.
HOMFOURT u HOUMFORT: templo vuduista.
HOUN: espíritu habitante de un tambor sagrado.
HOUNGAN: sacerdote vudú.
HOUNGENICÓN: suplente del sacerdote o la sacerdotisa en la
ceremonia cuando estos se hallan en trance o poseídos por los dioses.
HOUNSI: ayudante joven del sacerdote o la sacerdotisa.
HOUNSI-KANZI: jóvenes ayudantes femeninos de una
sacerdotisa vudú cuyas funciones son análogas a las de los diáconos del rito
católico. Cada sacerdotisa se halla asistida por al menos siete de estas
sucesoras.
HOUNSI-KANZO: familia o miembros de un grupo vudú
iniciados en determinados ritos y prácticas secretas. Cada miembro guarda
celosamente dentro del propio clan sus conocimientos de la ciencia sagrada.
Cuando son bautizados de acuerdo con su propio ritual reciben un nombre secreto
además del suyo propio, al que solo tienen acceso sus parientes.
HUDÚ: variante de la palabra vudú usada comúnmente en
Estados Unidos. Se designa también con este nombre a una especie de saquitos
confeccionados para hacer magia.
INVISIBLES: los espíritus o los dioses.
JOCK: sortilegio destinado a alejar espíritus dañinos de
los niños recién nacidos.
JUJU STICK: amuleto que encierra grandes poderes mágicos.
LAMBI: caracola marina utilizada como trompeta.
LA PLACE . ayudante del culto vudú cuya posición se sitúa
entre los acólitos y los sacerdotes o sacerdotisas.
L’ KABRIT: macho cabrío destinado al sacrificio ritual.
LIBATIÓN: libación. Ofrenda de ron o licores que se
derraman sobre el suelo del templo para ser bebidas por los espíritus.
LOA: divinidad del culto vuduista.
LOA BOSSALE: creyente y practicante del vudú no bautizado
oficialmente con los ritos de iniciación.
LOUP GAROU: hombre lobo. Proyección astral nocturna
atacante y agresora.
MACANDAL: amuleto especial que otorga poderes de
clarividencia.
MAMAN: la madre, el mayor de los tres tambores de la
batería ceremonial.
MAMBO: sacerdotisa vudú.
MANGE: momento particular de la ofrenda en la ceremonia
vuduista.
MANGE MORTS: fiesta en la que se ofrecen sacrificios en
honor a un difunto.
MANGE MOUN: canibalismo.
MANGER DYO: ofrendas destinadas a apaciguar a un loa
específico, especialmente durante los ritos de iniciación.
MANGER LOA: sacrificios sangrientos.
MARRE: bloqueo exitoso de la acción maligna de un loa
maléfico.
MAUVAIS AIR: vampiros astrales que se desplazan en el aire
durante la noche infectando el ambiente y dañando a las personas con sus
influjos negativos.
MAUVAIS SANG: enfermedades venéreas y trastornos mentales
causadas por un espíritu maligno a través de la sangre que contamina.
MIGAN: bebida especial vudú empleada en numerosos ritos a
la que se atribuye un gran poder maléfico.
MONTE: vocablo vuduista que significa posesión por el
espíritu evocado.
MYSTERE: misterio. Vocablo vuduista que engloba a todo el
conjunto de loas, siendo el misterio por excelencia el Sol, muy sagrado para
los vuduistas.
NAGO: nombre de un grupo vudú haitiano.
N´AME: el espíritu de la carne que permite a cada célula
cumplir su función.
NOM VAILLANTE: término vuduista con el que se designa a
quien ha cumplido su período de adiestramientso y reune ya todos los requisitos
para acceder al sacerdocio.
NOMMO: palabra.
OCCUPATION: impedimento de la actividad de un loa maligno.
OGAN: badajo de hierro que se hace sonar en las ceremonias
vuduistas para acompañar el ritmo de los tambores.
OGANTIER: usuario del OGAN.
OGEAT: bebida mágica ofrecida al dios-serpiente Damballah
cuando se le desea solicitar un favor especial.
OGOU: grupo de importantes loas del vudú haitiano.
OUANGAS: hechizos especiales de amor muy estilados por los
vuduistas(no confundir con WANGA, véase su significado más adelante).
PAQUET CONGO: amuleto especial vudú dotado de propiedades
curativas.
PE: altar principal de una sala de ceremonias destinado a
contener todos los objetos sagrados del culto.
PÉNITENCE: vestiduras litúrgicas vuduistas.
PERÉ SAVANNA: persona que actúa en determinados rituales
como ayudante del sacerdote o la sacerdotisa.
PETIT BON ANGÉ: espíritus de difuntos que han logrado
escapar del poder controlador de los hechiceros refugiándose en el agua.
PERISTILO: patio techado del templo vuduista.
PETRO: grupo de loas vudús importados por el negro Don
Pedro. Sus rituales se conocen también con el nombre de “vudú rojo”.
PIEGÈ: hechizo vudú muy poderoso empleado como último
recurso contra los maleficios más
fuertes.
PIERRE LOA: piedra sagrada de los dioses ovalada y de
color blanco considerada como un portafortuna muy poderoso. Se afirma que se
trata de la piedra que los loas dan a los creyentes como recompensa.
PLANT: hechizo vudú oculto tras la escalera de una casa o
en una tumba con el fin de obtener resultados especialmente importantes.
POMME: rosa tropical considerada por el vudú como símbolo
sagrado y de fertilidad.
POT DE TETÉ: vasija sagrada destinada a contener la
esencia espiritual del recién iniciado.
POTEAU MITAN: poste central del peristilo por el que se
afirma que bajan los loas prestos a poseer a los danzarines.
POT-POURRI: mixtura vudú compuesta de polvos de alto valor
mágico.
POUDRE: polvo mágico.
POUIN: uno de los más importantes hechizos vudús destinado
principalmente a desbaratar los maleficios del WANGA(ver WANGA), sin embargo
cabe añadir que puede ser usado igualmente con propósitos destructivos con lo
cual el POUIN pasaría a convertirse en un WANGA más.
PRÊTE SAVANT: sacerdotes y sacerdotisas muy venerados en
los círculos vuduistas.
PRIS DES JEUX: ceremonia de iniciación en la cual se abren
los canales de perceción del neófito.
QUATRE JEUX: clarividente.
QUEMADOR ZIN: rito específico destinado a purificar el
alma.
RADA: conjunto de loas derivados de la ciudad de Arada de
Dahomey(actualmente Benin). Sus ceremonias son también denominadas “vudú
blanco”.
RARA: festividad vudú.
RITES DE PASSAGE: ritos de paso. Rituales especiales vudús
que tienen lugar durante los acontecimientos importantes de la vida de un
individuo como su nacimiento, boda, pubertad y muerte.
ROLER: expresión ritualística equivalente al “amén”
cristiano.
ROUMBLER: batir los brazos.
SALAUD: sacerdotes y sacerdotisas de escaso poder y muy
poco respetados.
SANG GATÉ: sífilis. Su tratamiento es particularmente
difícil y requiere de una magia mucho más poderosa.
SECONDE: el segundo, el tambor mediano de la batería
ceremonial.
SERVITEUR: vuduista que queda poseído durante una
ceremonia religiosa por un loa, del cual pasa a ser su sirviente desde
entonces.
SOCIETÉ: comunidad vuduista que sigue los dictados del
sacerdote o la sacerdotisa.
TAFIA: fuerte brebaje vudú confeccionado a partir de la
destilación de ciertas malezas. Es utilizado tanto privadamente como en
ceremonias de culto importantes.
TETRODOTOXINA: neurotoxina potente encontrada en los peces
globo y en otros animales que bloquea el paso de las señales nerviosas, deteniendo
por completo el paso de los iones de sodio en el interior de las células.
TI BON ANGÉ: el pequeño ángel bueno. Aspecto del alma
vuduista considerado como responsable de la creación del carácter, la fuerza de
voluntad y la individualidad de una persona.
TONNELLE: pabellón entoldado y sin paredes bajo el cual
suelen celebrarse al aire libre las ceremonias vuduistas.
TONTÓN MACOUTE: médico brujo especialista en plantas
medicinales de carácter itinerante que suele realizar visitas domiciliarias
para curar a sus enfermos.
TREMPE: potente bebida vudú resultante de varias hierbas
empapadas en ron casero que se utiliza en diversas ceremonias al ser muy
estimada por los loas.
TROIS GOUTTES: poderoso veneno vudú obtenido a partir de
la raspadura de la lengua de un cadáver embalsamado tiempo atrás y que, según
la leyenda, posee los mismos poderes que han llevado a este difunto a la tumba.
VACCIENS: caña de bambú utilizada como flauta en el rito
vudú.
VEVÉS: símbolos místicos trazados en el suelo con harina
consagrada y cenizas para invocar a los loas. Cada loa posee su símbolo
característico.
VIRE: movimiento rotatorio realizado durante una danza
vuduista.
VIVI: procedimiento mediante el cual el hechicero expulsa
el espíritu de un cadáver con el fín de sustituirlo por un alma errante y crear
un zombi.
VUDÚ: voz cuyo significado principal es: “el que es
omnipotente y sobrenatural; la serpiente no venenosa de la que dependen todos
los acontecimientos que acaecen en el mundo”. Culto de origen africano
importado por los nativos principalmente a Haití y Estados Unidos durante la
época de la trata de esclavos y cuyos ritos consisten en la práctica de unas
ceremonias generalmente secretas que suelen incluir sacrificios de animales y
aves de corral, y danzas frenéticas con música de percusión que suelen
desembocar en una especie de trance durante el cual los danzarínes son poseídos
por los dioses invocados.
WANGA: encantamiento utilizado por egoísmo o con
intenciones malévolas.
WÉTÉ MO NAN DLO: “tomar la muerte del agua”, ritual en el
que el ti bon angé(ver TI BON ANGÉ y GROS BON ANGÉ)es reclamado por los vivientes
y le es dada una nueva forma.
WINDI: espíritu tutelar de una familia y de cada uno de
sus miembros.
YONVALOU: danza especial vudú de iniciación que tiene como
finalidad potenciar la receptividad de todos los participantes de la ceremonia
para la posesión sagrada.
YORKA: espíritu desencarnado.
ZAKA: espíritus desencarnados de antiguos esclavos, de
grandes hechiceros o de familiares ya fallecidos que en ciertas ceremonias
vuduistas toman posesión de ciertas personas.
ZEPAULES: danzas vudús indicadas especialmente para
inducir la posesión de un espíritu sobre una persona enferma.
Z’ ETOILE: su estrella. Aspecto del alma que rige el
destino de la persona. Equivalente al karma
hinduista.
ZIN: jarro ceremonial de barro o de hierro fundido.
ZOMBI(ES): designa a los “muertos vivientes” de Haití. En
la tradición de los criollos de las Antillas los hechiceros resucitaban a los
muertos para que trabajaran en sus jardines o realizasen una misión. Se dividen
en tres clases: zombi astral o el aspecto del alma que puede ser transformado a
voluntad de quien la posee, zombi cadavre o el zombi de carne y
hueso al que se le puede obligar a trabajar y zombi savane o ex zombi
que ha sido sacado de la tierra, transformado en zombi y luego devuelto a la
vida.
BIBLIOGRAFÍA
RECOMENDADA
Antropología
El enigma zombi.
Wade Davis. Martínez Roca, 1987.
El vudú. Hans
Krofer. Editors,S.A., 1988.
Sabidurías
invisibles. Douchan Gersi. Martínez Roca, 1992.
El vudú. Otto
René. Bruguera, 1975.
Magia
Manual práctico de
magia ritual. Dolores
Aschcroft Nowicky. Edaf, 1987.
La magia de las
velas. Gerina Dunwich. Martínez Roca, 1992.
Conjuros, hechizos y
fórmulas(Magia vudú). Ray
T. Malbrough. L/C, 1988.
---
Recetas mágicas de
la maga Marcelina Ojeda extraídas del artículo vudú blanco publicado en el nº 29 de la revista Predicciones fechado en febrero de 1997.
_______________________________________
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[1] Para
una información más detallada sobre el significado de los arcanos mayores del
tarot y sus funciones en las operaciones mágicas puede consultarse Magia blanca y Curso de tarot en 22 lecciones ,ambos escritos por Kiriel.
[2]
Remitimos nuevamente a Magia blanca y
Curso de tarot en 22 lecciones, en
los cuales podréis averiguar los distintos métodos de tirada del tarot , uno de
los cuales resulta muy útil para averiguar si existe algún trabajo de magia
negra realizado. Este método de tirada se denomina “la cruz celta” y sirve para
todo. En estos casos cuando los arcanos del Diablo y de la Luna hacen acto de
presencia al derecho es un indicador potencial de que se halla presente un
maleficio. De no aparecer ninguno de ellos, se podría atribuir el problema a
una baja autoestima o a no querer asumir la responsabilidad de los propios
errores pretendiendo culpar de los mismos a otro, normalmente a la persona con
la que hemos discutido o a la que tenemos fobia. Muy rara vez las personas que
se creen víctimas de un mal trabajo están en lo cierto.
[3] En
caso de encontrarse los integrantes de la pareja trabajando contigo en el
ritual deberás ofrecer las bebidas a ellos invitándoles a pronunciar las frases
ritualísticas. El vino blanco será bebido por él y el vino tinto por ella
advertidos de no apurarlos del todo para que derramen el resto sobre la copa de
agua. Aunque este ritual puede realizarse individualmente, opinamos que sería
mucho más romántico, amén de una garantía de estar respetando la voluntad
ajena, que ambos concurrieran al ritual como un reencuentro y una oportunidad
más de dialogar y reconciliarse.
[4] Una
práctica habitual y muy popular en ciertas tribus africanas cuya creencia en el
poder de la hechicería y cuyo respeto al médico hechicero del poblado están
bastante arraigados consiste en reservar para la intimidad el nombre propio de
la criatura y darle de cara al exterior cualquier clase de nombre obsceno u
ofensivo pensando desviar de este modo la atención de los hechiceros
malintencionados que sabiendo su nombre de pila, según interpretan, pueden
localizarle muy fácilmente con ayuda de los espíritus malignos que les sirven.

Un tema este que siempre ha inspirado novelas y películas de terror pese a que escritores y guionistas quizás desconocieran las prácticas positivas de esta creencia o si se quiere de esta forma de vida.
ResponderEliminarCada día que nos despertamos del sueño nos enfrentamos a un desafío u otro y en este mundo son personas buenas y malas y me he encontrado con lo bueno, lo malo y lo feo. Tuve un dolor emocional durante 10 meses porque mi esposo nos dejó a mí y a nuestro hijo de 5 años diciendo que quería el divorcio, todo esto comenzó un mes después de que se reunió con una de sus ex novias en una fiesta de amigos a la que asistimos, le rogué a mi esposo no nos dejó pero fue inflexible, fue realmente extraño que buscara ayuda de diferentes fuentes, para ser sincero, perdí alrededor de 6,000 euros a los estafadores porque estaba buscando ayuda para salvar mi matrimonio e incluso perdí la esperanza de tener a mi familia espalda. En un fatídico sábado, estaba pasando por un foro de divorcio cuando leí la historia de una mujer, ella describe cómo un poderoso lanzador de hechizos llamado Dr. Ajayi la ayudó a restaurar la paz y el amor en su hogar, estaba feliz en su testimonio y cayó. En contacto con el lanzador de hechizos, tomé su contacto aunque escéptico pero desesperado por recuperar a mi familia, así que decidí darle una oportunidad al Dr. Ajayi, lo contacté a través de su número y le expliqué mi situación, me pidió algunos detalles que Le di, me dijeron que no se preocupara y me dieron algunas instrucciones a seguir. Para mi sorpresa, 7 días después del hechizo, mi esposo regresó a su casa y dijo que nunca supo lo que estaba haciendo, y me pidió que lo perdonara, todo gracias al gran lanzador de hechizos, el Dr. Ajay, mi esposo está en casa, si tiene una experiencia similar como mío o tiene algún tipo de problema conyugal contacte al Dr. Ajayi en el correo electrónico: drajayi1990@gmail.com o escriba en el número de Viber / WhatsApp: +2347084887094.
ResponderEliminarQuiero que el mundo sepa sobre el Dr. Tunde el gran lanzador de hechizos que me trajo a mi esposo cuando pensé que toda esperanza estaba perdida. El Dr. Tunde usó su poderoso hechizo para poner una sonrisa en mi cara al traer de vuelta a mi hombre con su hechizo, al principio pensé que estaba soñando cuando mi esposo regresó de rodillas rogándome que lo perdonara y lo aceptara de regreso y desde entonces él me ama más de lo que esperaba, así que me prometí a mí mismo que dejaría que el mundo supiera sobre el Dr. Tunde porque él es un Dios en la tierra. ¿Tienes problemas en tu relación? ¿Tu pareja rompió contigo y todavía lo amas y quieres que vuelva? ¿Tiene problemas con sus finanzas? o necesita ayuda de cualquier tipo, entonces póngase en contacto con el Dr. Tunde hoy. Te garantizo al 100% que te ayudará tal como me ayudó a mí. Dr, el correo electrónico tunde es: toye816@gmail.com O Whats App +393510651312
ResponderEliminarCómo un poderoso lanzador de hechizos llamado Dr. AJAYI me ayudó a traer de vuelta a mi amante en 48 horas. mi amante que rompió conmigo desde junio pasado y todos mis esfuerzos por recuperarlo han sido en vano. Lo amo tanto que cada vez que lo veo con otra chica, me enojaré. Así que un día, entré a Internet cuando vi el testimonio de una mujer. Cómo este gran hombre llamado DR AJAYI la ayudó a reconciliarse con su esposo. Afortunadamente para mí, abandonó el contacto del DR AJAYI. Así que llamé rápidamente al número y también le envié un mensaje por correo electrónico después de aproximadamente 2 horas, me llamó y respondió a mi correo electrónico. Le expliqué todo y me dio información completa sobre el proceso y las medidas a tomar. Dijo que necesitaba algunos artículos para orar por mí, lo cual hice. Hice todo lo posible para asegurarme de que mis oraciones estuvieran terminadas y, dentro de las 48 horas, como ya me había asegurado, mi amante vino a rogarme para pedirme perdón, ahora me ama, aprecia y promete que nunca más me dejará. . Gracias al DR AJAYI, también puede enviarle un correo electrónico: drajayi1990@gmail.com o su WhatsApp o VIBER: +2347084887094 y tenga la seguridad de la solución porque es simplemente el mejor que puede encontrar.
ResponderEliminarCualquiera aquí que haya experimentado una angustia emocional entenderá cómo me siento y entenderá por qué hice todo lo posible para recuperar el amor de mi vida hasta que conocí al gran hombre espiritual, el Dr. Ajayi, todo se sentía imposible y he comenzado a perder la esperanza. sobre recuperar a Dennise porque se fue y dijo que nunca quería volver a verme en su vida y yo he sido la bruja detrás de su falta de progreso y él no puede progresar en la vida. Después de reunirme con el gran hombre espiritual, el Dr. Ajayi, me devolvió a mi esposo algo que nunca sentí que fuera posible y me he convertido en el hazmerreír de todos en casa y en el trabajo, incluso su socio comercial se rió de mí y me insultó. ahora estoy sonriendo mientras se les da mi invitación de matrimonio para que también reciban ayuda de este buen hombre Contáctelo a través de la dirección de correo electrónico drajayi1990@gmail.com o el número de WhatsApp / Viber es +2347084887094
ResponderEliminarDR WALE EL MEJOR LANZADOR DE HECHIZOS
ResponderEliminarTodo gracias al Dr. Wale por ayudarme a recuperar a mi amado esposo. Fue una larga historia, pero solo diré poco aquí sobre cómo este gran hombre llamado Dr. Wale me ayudó a traer de vuelta a mi hombre que nunca ha hablado conmigo durante 5 años. Hizo el trabajo con su gran y poderoso hechizo de amor. Todo lo que hice fue conseguir algunos elementos que se estaban utilizando para preparar el hechizo para mí. Después de usar los artículos, en los siguientes tres días, mi hombre comenzó a llamarme y me dijo que volvería a casa conmigo. WhatsApp +2347054019402 O E.mail drwalespellhome@gmail.com
El Dr. Ajayi es un hombre con grandes poderes espirituales gracias a su poder de hechizos, pude recuperar a mi esposo después de 3 años de divorcio.Realmente estaba pasando por malos momentos debido al divorcio, así que busqué ayuda en línea cuando encontré un testimonio de una señora que describió cómo el lanzador de hechizos la ayudó a tener un bebé usando una medicina herbal, tomé su contacto y le expliqué mi situación, él realizó un hechizo y mi esposo regresó a mí al tercer día todavía es una magia para mí, estoy muy contento de estar de vuelta con el amor de mi vida. puede comunicarse con el Dr. Ajayi, el lanzador de hechizos en su número de Viber o WhatsApp: +2347084887094 o correo electrónico: drajayi1990@gmail.com, me ayudó, estoy seguro de que también lo ayudará con su problema de vida.
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